La influencia de la moda en la adolescencia

La adolescencia es una fase de constantes cambios. La apariencia es uno de ellos. En este artículo, desarrollaremos los peligros de la obsesión por la moda en la adolescencia y cómo actuar ante ellos como padres.

No es nada novedoso afirmar que la mayoría de los jóvenes desea estar a tono con lo que marcan las últimas tendencias en cuanto a ropa, peinados y accesorios. Sin embargo, ¿puede esto convertirse en un peligro para su identidad o autoestima? A continuación, ahondaremos en los aspectos centrales sobre cómo influye la moda en la adolescencia.

Publicidades, campañas y gigantografías por doquier. Es imposible que un joven, con lo influenciable que es en su adolescencia, no pretenda parecerse a alguna estrella mundial o tener ese vestido, esas zapatillas, esas gafas o ese móvil que ven constantemente en la televisión.

Además, los grupos sociales que lo rodean también determinar su forma de verse. Muchas veces, la voluntad de ser aceptado pesa mucho más que la búsqueda de una identidad personal.

Como padres, debemos plantearnos si este interés es genuino, es decir, si es solamente un deseo que no afectará a la identidad de nuestro hijo y, por el contrario, reforzará su autoestima; o si es un intento por su parte por aparentar ser alguien que no es para encajar en un grupo de personas.

Cuando la moda en la adolescencia se vuelve una preocupación

Lo ideal no es que los padres prohíban determinada forma de vestirse o maquillarse. Esto se debe a una simple razón: muchas veces lo prohibido se vuelve aún más tentador. En consecuencia, lo recomendable es dejar que el joven encuentre su propia imagen acompañándolo en el camino y reconociendo, si surgieran, las señales negativas.

Los padres deben intentar comprender los cambios propios de la preadolescencia.

Algunas de las que debemos tener en cuenta son:

  • Querer aparentar tener mayor edad: se ve mucho en la televisión que las niñas utilizan el maquillaje y la vestimenta para dar una imagen de mayor edad. Intenta alejar a tu hija de esto. No debe quemar etapas y lo mejor es crecer paso a paso, aunque muchas veces querramos “ser mayores para hacer cosas de mayores”. Explícale que todo llega a su tiempo.
  • Seguir una moda para ser populares: las redes sociales se han vuelto una influencia muy grande y subir un selfie con una botella de alcohol o un cigarrillo en la mano es un símbolo de “popularidad”. Adviérteles, entonces, que la moda en la adolescencia no debe determinar su forma de ser o actuar. No son estos los aspectos que definen a una persona.
  • Seguir a sus ídolos en todo lo que hacen: muchas estrellas dan una imagen que no es la mejor y la trasladan a los adolescentes, muy sensibles a imitar sus actitudes. Estar pendientes de cuántos novios tuvo tal persona y los excesos en los que cae es algo peligroso para los más jóvenes. En este caso, demuéstrales que también hay estrellas que transmiten lecciones de vida muy valiosas y valores que sí vale la pena adoptar.
  • No alimentarse de manera correcta: el peso es otro aspecto central de la moda en la adolescencia. Procura prestar atención a la alimentación de tu hijo, dado que muchos de estos desórdenes se dan por pretender bajar de peso o mejorar la figura.

“Lo recomendable es dejar que el joven encuentre su propia imagen acompañándolo en el camino y reconociendo, si surgieran, las señales negativas”

Consejos para sobrellevar las exigencias de los hijos

Puede que eso que tu hijo o hijo pretenda usar o comprarse no te parezca apropiado. Quizás lo consideres demasiado excéntrico, un poco atrevido o muy caro. En este sentido, te podemos dar algunas recomendaciones para hablar de la moda en la adolescencia de la mejor manera:

  • No te enfrentes a él innecesariamente: ten en cuenta que sus gustos y los tuyos nunca serán los mismos. Además, debes sincerarte y reconocer que no estás al tanto de las tendencias juveniles hoy, y tu hijo sí. Por eso, si eso que quiere ponerse no te agrada por un detalle “menor”, será mejor que no gastes energías y no debilites la relación cuando no merezca la pena.
La moda en la adolescencia influye en gran medida.

  • Negocia cuando debas hacerlo: intenta convencerlo de cambiar sus pretensiones para un evento, por ejemplo. Habla con él o ella y explícale que hay momentos en los que nos debemos vestir de determinada manera porque es lo apropiado y que después podrá volver a su estilo propio sin problemas.
  • Piensa: ¿qué harías tú en su lugar?: tú también fuiste adolescente y seguro que recuerdas más de una discusión con tus padres por tu forma de vestir o peinado. Intenta recordar: ¿cómo te gustaba que te trataran? ¿Te gustaba tener voz y voto en la ropa que tú usabas? Aprovecha este punto de vista para acercar ambas partes cuando se dé un conflicto de opiniones.
  • Recuerda que no será de por vida: que un adolescente se quiera vestir o peinar de tal o cual manera no significa que lo haga de por vida. Al contrario, atravesar estos cambios de estilo nos sirve para descartar y encontrar aquellos con los que nos sentimos más cómodos.
  • Aprovecha la situación para generar valores positivos: ¿quiere un nuevo móvil? ¿Desea que le compres ropa para el fin de semana? Que se lo gane. Impúlsalo a que consiga buenas notas en la escuela, a que colabore con las tareas de la casa o comience a corregir algún hábito negativo. Así, ambos saldréis ganadores de algo que podría haber sido solo una discusión infértil.

Como consejo final, podemos sugerirte que intentes ser comprensivo y no generar una pelea por cada elección de tu hijo. Recuerda que la adolescencia es una etapa de muchos cambios que pueden abrumar y confundir a tu hijo. Acompáñalo y guíalo, pero siempre dejando que escoja su propio camino, ya que de eso se trata la vida.

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