La carta de un pediatra a la Doctora Juguetes

Macarena · 1 agosto, 2016
El buen médico trata la enfermedad; el gran médico trata al paciente que tiene la enfermedad. –William Osler

La mayoría de los niños son aficionados a los dibujos animados. Con ellos no solo se divierten, sino que también aprenden valores, se educan e, incluso, mejoran su autoestima. Por esta razón, no es de extrañar que especialistas como el pediatra Steve Silvestro decidieran escribir una misiva a la famosa Doctora Juguetes (Doc McStuffins), un personaje de una serie infantil de Disney.

En esa carta, el Dr. Silvestro trata de desmentir las informaciones erróneas relacionadas con el impacto de la Doctora Juguetes en los más pequeños. Su postura es totalmente opuesta a la expresada por la Universidad de Harvard, que desarrolló un estudio poco halagüeño con respecto a este y otros personajes.

En este informe, se aseguraba que aquellos que veían el dibujo animado Peppa Pig tenían más probabilidades de desarrollar autismo. Esta información fue rápidamente descartada, tanto por especialistas médicos como por la misma Universidad, que se desvinculó de cualquier tipo de análisis.

Después de este desafortunado incidente no ha tardado en hacerse pública la enternecedora y divertida correspondencia epistolar que mantiene la Doctora Juguetes con un pediatra estadounidense. El Dr. Silvestro agradece la creación del personaje por su contribución a la infancia: ahora los niños no temen a los sanitarios.

¿Qué dice la carta a la Doctora Juguetes?

“Doctora Juguetes, como usted sabe, es costumbre que entre nosotros los médicos nos enviemos cartas expresando nuestra preocupación acerca de nuestros pacientes. Pues bien, resulta que compartimos una gran cantidad de pacientes y quiero comentarle sobre lo mucho que usted les ha ayudado“, escribe el Dr. Silvestro.

Maletín de la Doctora Juguetes

 

“Primero, tengo que decir que ha hecho mucho más sencillo mi trabajo“, argumenta inicialmente este pediatra norteamericano. Detalla que aquel miedo de antaño que experimentaban los niños frente a los doctores ha desaparecido. Ahora todos están tan emocionados con sus chequeos, que incluso algunos van vestidos con batas blancas.

“Si algún niño aún se encuentra nervioso cuando entro en la consulta, solo tengo que cantar: hago un chequeo y veo cómo sus ojos brillan”, explica el doctor. Si alguna situación se complica, utiliza esta simple herramienta para tranquilizar al paciente. Esta canción actúa como una especie de saludo secreto, que hace saber a los pequeños que el profesional está de su lado.

El estetoscopio, por ejemplo, solía ser visto por los niños como una fría y metálica herramienta médica. No obstante, la Doctora Juguetes los utiliza para traer mágicamente los juguetes a la vida, convirtiéndolos en una “puerta de entrada a la imaginación y diversión”.

Ese instrumento ya no causa terror entre los menores. Incluso el médico puede fingir ponerlo en lugares equivocados, como codos o rodillas, y hasta usarlo como nariz de elefante. El resultado siempre será positivo: cosechará sonrisas en vez de lágrimas cuando llegue el momento de auscultarles.

Las otras enseñanzas de la Doctora Juguetes

“Ha ayudado a guiar a los niños, que es mucho más que llevarlos al doctor. Desde ser paciente, superar miedos y hacer frente a amistades manipuladoras hasta a llevar a casa un nuevo bebé; ha ayudado a mostrarles a los niños cómo navegar por los momentos difíciles e incómodos de su día a día“.

Uno de los aspectos más valorados por este pediatra es la relación de la Doctora Juguetes con Friolín. Este personaje es conocido por ser “un poco hipocondríaco” y por preocuparse por cosas triviales. Por eso mismo, el emisor de la carta sostiene que él “no es muy diferente a un niño pequeño”. Para ellos, las cosas más diminutas parecen grandes e intimidantes.

Una forma útil de motivar a los más pequeños

Aunque los miedos de Friolín carecen de fundamento, la Doctora Juguetes escucha atentamente al paciente, lo tranquiliza y le da seguridad. “Tu ejemplo es un buen recordatorio, para padres y doctores, de abrir nuestros oídos y responder con amor cuando trabajamos con niños ansiosos“, señala el pediatra.

Sin embargo, Silvestro indica que esta no es la única manera en la que el dibujo guía con el ejemplo. Así como la Doctora Juguetes soñaba con convertirse en doctora como su madre, también es inspiración para muchos pacientes.

Ahora muchos infantes piden el estetoscopio para escuchar el sonido de sus propios corazones. Muchos de ellos, incluso, expresan su profundo deseo de convertirse en médicos cuando sean mayores. Esto ha provocado un gran asombro en el doctor, ya que lo considera algo novedoso.

“Muchas gracias por hacer mi trabajo más fácil, por darme una razón para cantar en un chequeo, por ser un maravilloso ejemplo a seguir para los niños y para mí. Espero que continuemos compartiendo muchos más pequeños pacientes”.

Para leer la carta en su versión original, puede consultar aquí.