Aprendiendo a desarrollar la imaginación infantil

Amanda · 10 marzo, 2016

Cada niño es capaz de crear de una manera diferente, lo cual es conveniente para estimular la imaginación infantil, con el propósito de que destaque en base a sus propias posibilidades. A menudo por causas ajenas a nuestra voluntad, tendemos a descuidar el desarrollo de las capacidades de nuestros hijos, dejando a la deriva la posibilidad de que este desarrolle habilidades distintas.

Aprender a desarrollar la imaginación infantil es una de las principales habilidades que como madres deberíamos aplicar, lo cual podría ser de mucha utilidad en las acciones que los niños emprendan a nivel educativo y personal. No obstante, este aprendizaje requiere de un nivel de tolerancia capaz de aceptar el alcance que puede llegar a tener la imaginación de los niños.

Consejos para desarrollar la imaginación infantil

En estos casos, lo principal es proporcionar el espacio y las herramientas para que el niño desarrolle su imaginación. Para esto existen los juguetes y diversos instrumentos adecuados en esta etapa; papel, lápices de colores, pinturas y productos para modelar, son muy convenientes para hacerles una invitación a crear en pequeña escala.

Además de las herramientas para hacer real sus fantasías, es preciso un estímulo por parte de la familia y la dedicación para hacer posible que la inspiración de los pequeños aparezca y sea aprovechada. También es aconsejable que seamos respetuosos de sus decisiones y flexibles en todo momento; entre otras recomendaciones tenemos.

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  • Menos límites. Es normal que pongamos ciertas restricciones a los niños, sobre todo en la manera de vestir o actuar; pero a veces se vuelve un hábito influir en su elección de la paleta de color para dibujar o en la utilización que le da a cierto juguete. Por eso, la recomendación es poner menos límites a las ideas que el pequeño decide implementar, es suficiente con asegurarnos de que no le hará daño o pueda ser un problema
  • Sé su aliado. Algunas veces el niño tiene una idea pero le cuesta hacerla posible, por eso cuando esto sucede, trata de apoyarlo en la medida de lo posible. Si él logró ver un potencial en cierto objeto y requiere tu intervención, no dejes de acompañarlo a hacerlo real.
  • Dale ideas. Es posible que como adultos determinemos la capacidad de nuestros niños, pero él no se ha enfocado mucho en esto; por eso es conveniente que le enseñemos a aprovechar los recursos con los que cuenta y le expliquemos todo lo que se puede hacer con esto.
  • Recuerda que alguna vez fuiste niño. Pensar como niños de vez en cuando, permite que seamos más tolerantes con sus invenciones. Además nos da la oportunidad de saber cuáles son las cosas que a los niños les gusta hacer y tener.
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Como fuiste niño también sabes que los cuentos, las películas y las imágenes infantiles son un detonante muy efectivo de la imaginación. Por lo tanto, procura leerles, rodearlos de afiches, música y juguetes que le inviten a crear nuevas historias.

  • Comunicación asertiva. Utilizar las palabras apropiadas es una manera de garantizar que nuestra idea no se disperse; por ejemplo, si queremos que modifique algo o tome alguna iniciativa, debemos tener cuidado de utilizar un lenguaje sencillo y agradable para él
  • Aprovechar las lecciones. Cuando los niños están en edad escolar, son bombardeados con aprendizajes nuevos todos los días; por eso es posible que lleguen a casa con ganas de poner en práctica sus nuevos conocimientos. Esta es una gran oportunidad para que comiencen a crear en base a números, palabras y figuras.
  • Cambiar de estilo. Hacer modificaciones en la ropa que usa, como colocar algún lazo o aplicación, permite que el niño comience a ver infinidad de posibilidades. También se puede cambiar la habitación y crear detalles nuevos en esta con el propósito de que el pequeño pueda incluir sus propias ideas.
  • Dales una oportunidad de enseñarte. No hay mejor manera de estimular la imaginación de los niños que pidiéndoles que te expliquen cómo usar un juguete o te enseñen a realizar alguna actividad. Esto además de estimular su vocabulario, permite que ideen métodos de enseñanza.