A tu hijo no le gusta comer: un problema común

13 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga Nadyra Muhammad
¿Tienes problemas para que tu hijo coma? Entonces debes probar algunas de estas estrategias para lograr solucionar este común problema.

Si a tu hijo no le gusta comer y te pone problemas en la mesa, estarás de acuerdo en que lograr que nuestros hijos tengan hábitos de alimentación saludables es sin duda un reto al que nos enfrentamos todas las madres y padres, especialmente en esta época donde la oferta de chucherías y comida chatarra es amplia y muy tentadora.

Historias en común

Las historias de las madres para lograr su propósito de hacer comer a sus hijos son increíbles; unas son divertidas, otras insólitas, algunas parecen tragicomedias y muchas otras películas de terror.

Lo que es común en ellas es el conflicto en torno a la comida, que termina en muchos casos resolviéndose a favor del niño cuando “para no pelear más mamá termina cediendo y el pequeño termina almorzando todos los días nuggets con patatas o pasta con salchichas “porque es lo único que le gusta”.

A veces, las madres de los niños de “mala boca” hacemos las cosas más insólitas para que ellos coman: ofrecerles juguetes, dejarles ver la tele mientras comen, darles otra oportunidad, castigarles, recalentarles la comida millones de veces hasta que se la coman, amenazarlos, premiarlos con chucherías, darles la comida en la boca, etc.

 
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Todas hemos pasado por todas esas situaciones, sin contar con los abrumadores consejos y las miradas acusadoras de las abuelas y las tías. Sin embargo, para detener esta situación es bueno que sepas que los especialistas afirman que: el momento de la comida no puede ser desagradable, lleno de regaños, llantos y amenazas, a nadie le gusta comer llorando, ni siquiera a los que sí les gusta comer.

Así que si a tu hijo no le gusta comer, tendrás que ingeniártelas para que tu pequeño coma aunque sean pequeñas cantidades pero de comida saludable y nutritiva, también para que lo haga feliz y todos en casa puedan disfrutar de un momento de paz en la mesa.

Prueba decorando los platos

Decorar, armar paisajes o figuras en los platos de los pequeños es algo que está de moda últimamente. Esta estrategia es maravillosa para llenar de magia un momento tan tenso como la comida si a tu hijo no le gusta comer.

Esto funcionará mejor unos días que otros, pero en líneas generales, será tu tabla de salvación para acabar con los llantos (de tus hijos y tuyo) a la hora de comer. Es una buena idea, no sólo con los niños inapetentes, sino también con aquellos que por alguna condición tienen dietas especiales cuya lista de alimentos permitidos suele ser restringida.

Es también útil para aquellos padres cuyos hijos “comen muy bien” pero no se animan a probar vegetales o alimentos nuevos.

No es necesario que seas una chef destacada, puedes valerte de cortadores de galletas y un poco de imaginación. No te dejes abrumar por las inalcanzables obras de arte que vemos muchas veces en la web, prueba algunas ideas sencillas y posibles de hacer con los recursos de los que dispones. 

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Otras cosas que debes tener en cuenta si a tu hijo no le gusta comer

  • Una alimentación saludable comienza con unos hábitos saludables y alimentos balanceados, y con todos en casa comiendo lo mismo. Recuerda que se enseña con el ejemplo, así que no puedes poner una comida para ti y otra para tu hijo, mucho menos si a tu hijo no le gusta comer.
  • No darse por vencido. Hay días buenos y otros no tan buenos, pero siempre es importante tener la constancia suficiente para ofrecer a los niños alimentos nutricionalmente de calidad a diario, aunque a veces nos provoque tirar la toalla. Antes de preparar la comida, pregúntate qué clase de vitaminas, proteínas o minerales aporta ese plato a tu hijo.
  • Si a tu hijo no le gusta comer, hacer partícipe en la preparación de los alimentos, esto es algo que todos disfrutan mucho, así poco a poco se familiarizará con los sabores, olores y texturas y se animará a probar.
  • Llévalo contigo de compras, permítele escoger en la sección de frutas y vegetales “una sorpresa” para cada miembro de la familia.
  • Evita que tu hijo note la preocupación que te genera su comportamiento. Será capaz de usarlo en tu contra cuando quiera huir de la comida.