Había una vez un niño que aprendió a ser valiente

Valeria 22 agosto, 2017

Había una vez un niño que aprendió a ser valiente. Un pequeño que animado por sus padres y maestros derribó sus miedos e hizo buen acopio de autoconfianza y resiliencia. Nuestro pequeño héroe fue capaz de hacer frente a los “abusones” de su cole, se sintió fuerte incluso para hacer nuevos amigos y mirar su futuro con esperanza…

Sir Ken Robinson, célebre educador, escritor y conferencista británico nos comenta a menudo en sus trabajos que el sistema educativo actual falla en muchos aspectos. Aún más, que también nosotros como madres y padres nos equivocamos en algunas “pequeñas” cosas.

La persona que es capaz de alcanzar sus sueños y sentirse meritorio de ellos, esconde en su interior a un niño que aprendió a ser valiente, alguien que aprendió a defenderse, a quererse y a sentirse digno de sus deseos.

Es posible que ahora mismo te estés preguntando pero… ¿en qué me estoy equivocando? La respuesta es sencilla y vale la pena reflexionar en ella: educamos hacia fuera. Queremos niños competentes en múltiples áreas académicas, queremos personas que se adapten a esa sociedad exterior cambiante y ante todo, demandante.

Ahora bien, lo que nos indica el profesor Robinson es que olvidamos a menudo educar el interior, educar en fortaleza, en creatividad, en auto-confianza y motivación intrínseca. Debemos ofrecer estrategias psicopedagógicas para dar al mundo niños valientes capaces de cuidarse a sí mismos y en consecuencia, de crear un mundo mejor.

Mamá, enséñame a ser valiente, dime como ser un niño más fuerte

niño amenazado que aprende a ser valiente

Había una vez un niño menudo, de apariencia frágil y sonrisa amable. Nuestro protagonista llevaba una vida bastante solitaria: pocos amigos y pocas horas compartidas en familia. Sus papás trabajaban todo el día y él, aplicado y brillante como siempre, sacaba estupendas notas.

Sus padres lo miraban con orgullo. Se decían a sí mismos que lo estaban haciendo bien, que todo iba estupendamente. Eran felices. Hasta que nuestro pequeño, se acercó un día a su mamá y por primera vez en su vida, le pidió una cosa: “enséñame a ser valiente”.

El protagonista de esta historia no sufría bullying, pero intuía que tarde o temprano ocurriría. Si había algo de lo que estaba cansado este pequeño era de tener miedo: miedo a hablar con la gente, miedo de fallar a los mayores, miedo de la oscuridad, de lo que había debajo de la cama, miedo a que un buen día se convirtiera en alguien invisible

Educa en valentía desde edades bien tempranas

Algo que sin duda habrás intuido es que los papás de esta historia han descuidado a su niño en el aspecto más importante de todos: las emociones.

Es esencial que desde edades bien tempranas creemos ambientes seguros donde conseguir que nuestros niños se sientan amados, arropados y validados. No como nuestro pequeño protagonista, que se sentía casi como un ser invisible, alguien a punto de difuminarse…

  • Lo primero pues, es conferirles a los niños ese zona de confort física y emocional donde crecer en altura pero también en sentimientos, en fortalezas y autoestima.

La valentía parte de la seguridad personal y para ello es esencial que validemos sus sentimientos, que alimentemos su autoestima y sembremos en su corazón las semillas de un buen amor propio.

Más tarde y en día a día, otra labor esencial será la de actuar como “apagadores de miedos”. Es necesario saber que lo que hay detrás de muchos miedos es simple inseguridad. Por tanto, no dudaremos en facilitarles estrategias para que afronten sus temores, razonándolos, afrontándose a ellos.

niño que sufre bulling y que aprende a ser valiente

Fomenta la seguridad en ellos mismos

  • El niño que desea ser valiente debe disponer de una adecuada seguridad en sí mismos y para ello, es esencial que a medida que crezca, asuma más responsabilidades.
  • Toda responsabilidad mejora la visión que tienen de ellos mismos. Poco a poco se verán capaces de hacer muchas cosas.

Cuidado, no sobreprotejas

Lo sabemos: ¿qué madre no desea evitarles todo peligro y todo mal a su niño? Sin embargo, recuerda, no podemos estar con ellos las 24 horas del día, es necesario que los dejemos ir, que les demos adecuadas oportunidades de aprendizaje donde obtener las mejores lecciones: las de la propia experiencia.

Nutre su conciencia

Se necesita ser valiente para hacer lo correcto cuando otros no lo están haciendo. Se necesita tener carácter para decir “no” a eso que todos hacen, a negarnos a coger ese cigarrillo, a grabar con el móvil esa pelea del patio como todos hacen.

Explícales que valiente es quien actúa en base a su conciencia, a sus buenos valores.

niño que aprende a ser valiente

Un libro sobre el tema

Por último y para terminar, queremos recomendarte un libro muy interesante sobre el tema y que te brindará una gran ayuda con tus hijos.

“Cómo superar los miedos y las preocupaciones” del psicólogo James J. Crist nos ayudará a criar niños más valientes y capaces incluso de afrontar sus propios temores.

Este psicólogo estadounidense está especializado en traumas, depresiones y desórdenes psicológicos en los niños. Uno de sus propósitos con este libro es ayudar a los más pequeños a que comprendan y racionalicen el mundo de los miedos.

Es todo un libro de cabecera para nosotros y para nuestros hijos donde podrán por ejemplo reducir su miedo a la oscuridad, a los abusones del cole o incluso a sus pesadillas más recurrentes. Vale la pena echarle un buen vistazo y empezar a trabajar en sus consejos.

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