¿Dar a luz a niñas duele menos que a niños?

Adrianazul · 22 agosto, 2017

Recientemente un estudio científico estableció  que sí existen diferencias en el dolor de parto. Específicamente, las diferencias entre si el bebé es niño o niña incide directamente en la intensidad del dolor a la hora de dar a luz.

Ciertamente a muchas mujeres les da miedo el dolor durante el parto, pero te tenemos buenas noticias a continuación.

El proceso de parto puede llegar a generar mucho estrés en las mujeres y también en los bebés. De acuerdo a un estudio realizado en España, existen diferencias en cuanto a la intensidad del dolor entre un parto de una niña y el parto de un niño.

El estudio fue realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Granada, en conjunto con el Hospital Clínico San Cecilio. Ya han estudiado más de medio centenar de partos y el análisis arrojado ya permite establecer algunas conclusiones al respecto.

Hasta la fecha, no existían otros estudios de este tipo, ya que todos sólo se evaluaba el estrés oxidativo e inflamación en adultos. 

Se trata de la primera investigación europea que evalúa el estrés en las madres y sus hijos en la etapa perinatal y abre que abre caminos sobre cómo los neonatos pueden afrontar las agresiones oxidativas en su desarrollo.

Este estudio es pionero en determinar diferencias entre el parto de niños y niñas tomando como una primera muestra a 56 mujeres embarazadas. De esta muestra, 29 mujeres estaban esperando niñas, mientras que el resto esperaba niños.

Las niñas recién nacidas y sus madres se enfrentan de manera más eficaz al desgaste que supone el parto, lo cual revela una clara asociación entre el género del recién nacido, el proceso oxidativo y la señalización inflamatoria.

Una niñita con tutee

Los investigadores han concluido que las madres que dan a luz niñas registran menos daño a las principales biomoléculas y su organismo presenta una mayor defensa antioxidante.

Dar a luz a una niña

El estudio ha demostrado que hay menor proceso inflamatorio durante el parto, hecho que también se observaba en las niñas recién nacidas con menores niveles de interleukinas pro-inflamatorias. Las madres de niñas también poseen mayor cantidad de antioxidantes en el organismo, los cuales a su vez hace qué estén mejor preparadas para el momento del parto.

Dar a luz debería de ser tu logro más grande y no tu miedo más grande.

–Jane Weideman–

Las mujeres que esperan a una niña tienen mayor cantidad de antioxidante en las membranas celulares, por lo que se preparan mucho mejor y sufren menos daño en el momento de las contracciones y el parto. En otras palabras: el parto de una niña es menos agresivo para la madre y por ende, la bebé nace menos inflamada.

Por ejemplo, si existe menos dolor cuando una madre da a luz a una niña, entonces su nivel de estrés se reducirá más que en las mujeres que esperan a un niño.

Nuevas investigaciones

Como explican los investigadores: “se abre así un interesante campo de investigación que se centra en el sexo del bebé como factor de riesgo para varias alteraciones funcionales, con importantes repercusiones en la esperanza de vida y desarrollo de patologías en su vida futura”.

Luego del parto, se obtuvieron muestras de sangre de la vena y arteria del cordón umbilical y del bebé para los análisis de estrés oxidativo y evaluación de la señalización inflamatoria.

dar a luz puede ser un proceso estrenaste

Los resultados obtenidos indicaron que las niñas se enfrentan mejor al estrés oxidativo e inflamación, ya que poseen unos sistemas enzimáticos más maduros en el momento del nacimiento.

Esto limita el daño a las células y mejora su metabolismo celular, por tanto el género del recién nacido se postula como un factor que no sólo condiciona el proceso del parto, sino que influye en el desarrollo de patologías futuras.

Las niñas tienen un sistema enzimático más maduro que hace que se enfrenten mejor al momento del parto y las hace más fuertes ante los primeros problemas que pudieran surgir en sus primeros días de vida.

Por lo tanto, el género del bebé recién nacido no sólo influye en cómo la madre afronta el proceso de dar a luz, sino que condiciona la forma en la que los bebés se enfrentan al entorno que constituye el ambiente extrauterinoDe ahí que la esperanza de vida en recién nacidas hembras sea superior a la de los varones recién nacidos.