Los cuatro pilares de la educación de Jacques Delors

24 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
Según Delors, la educación debe estructurarse en torno a cuatro aprendizajes fundamentales: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.

En 1996, la UNESCO publicó La educación encierra un tesoro, un documento ampliamente popular en el mundo educativo, redactado por Jacques Delors desde la Comisión Internacional, en el que se expresan los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a ser, aprender a vivir juntos y aprender a hacer.

Con la intención de hacer frente a los retos del siglo XXI, Delors comprendió que la educación debía asumir nuevos objetivos para el nuevo milenio. De esta forma, formuló sus cuatro pilares de la educación, los cuales nacieron para dar respuesta al nuevo panorama educativo y social que se estaba asentando en nuestras sociedades.

«Una nueva concepción más amplia de la educación debería llevar a cada persona a descubrir, despertar e incrementar sus posibilidades creativas».

-Jacques Delors-

Los cuatro pilares de la educación: ¿en qué consisten?

Aprender a conocer

Delors define este aprendizaje como un medio y finalidad de la vida humana en cuanto a que el objetivo no se trata de la mera adquisición de conocimientos, sino, más bien, al dominio de los instrumentos mismos del saber.

Este tipo de aprendizaje resulta clave para cada niño y niña, ya que pretende que estos aprendan a comprender el mundo que les rodea con el fin de sentir el placer de comprender, conocer y descubrir.Alumnos en clase aprendiendo los cuatro pilares de la educación.

«El incremento del saber (…) favorece el despertar de la curiosidad intelectual, estimula el sentido crítico y permite descifrar la realidad, adquiriendo al mismo tiempo una autonomía de juicio».

-Jacques Delors-

Aprender a ser

Uno de los principios fundamentales que estableció la Comisión Internacional consistía en que la educación debe contribuir al desarrollo global de cada persona.

Para Delors, la educación tiene la imperiosa función de conferir a todos los seres humanos la libertad de pensamiento, de juicio, de sentimientos y de imaginación que necesitan para que sus talentos alcancen la plenitud.

De este modo, Delors reflexiona y dice que, para lograr esto, resulta clave conceder en los espacios educativos un espacio a la imaginación y a la creatividad, necesario para el futuro mundo cambiante.

Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás

Aprender a vivir juntos consolida las bases de educar a los niños en convivencia como una necesidad, especialmente en nuestro contexto social actual.

Los esfuerzos por avivar y, en definitiva, exaltar la ideología de la competitividad en los niveles profesionales está llegando también a nuestras aulas. Esto está calando hondamente en la forma de comunicarse y relacionarse de los más pequeños, así como en su forma de concebir el mundo.

Por ello, resulta indispensable que nuestros centros educativos presenten un proyecto educativo de convivencia de calidad, basado en el criterio de igualdad, que favorezca el descubrimiento del otro y la participación de los alumnos en proyectos comunes.

Aprender a hacer, el gran reto de los cuatro pilares de la educación.

Por último, respecto al aprender a hacer, Delors señala este tipo de aprendizaje como necesario para la acción sobre lo que nos rodea. Es decir, la capacidad de poder influir sobre el propio entorno.Profesor con sus alumnos en clase de ciencias y tecnología.

Además, explicita la directa relación de este tipo de aprendizaje con el mundo profesional, destacando, de esta forma, la importancia del papel de la educación en el desarrollo de las capacidades de comunicación y trabajo con los demás, así como de saber afrontar y solucionar conflictos.

«La educación se ve obligada a proporcionar las cartas náuticas de un mundo complejo y en perpetua agitación y, al mismo tiempo, la brújula para poder navegar en él».

-Jacques Delors-

¿Hemos cumplido las expectativas para el siglo XXI?

Siendo sinceros, aún queda mucho camino por recorrer a la hora de educar a los más jóvenes en aprender a conocer para comprender mejor nuestro mundo, aprender a hacer y aprender a ser para actuar y desenvolverse sobre él o saber convivir con los demás.

No obstante, la concepción de la educación de hace veinte años ha cambiado en algunos aspectos esenciales. Por ejemplo, la educación basada en competencias asume una nueva ideología y mirada educativa que resta importancia a la mera acumulación de conocimientos, para enfocar la atención en la importancia de formar a nuestros niños y jóvenes para su buen desenvolvimiento y adaptación a la sociedad.

  • Delors, J. (1996). Los cuatro pilares de la educación en la Educación encierra un tesoro. Informe de la UNESCO de la Comisión internacional sobre la educación para el siglo XXI pp. 91-103. Santillana. España: Madrid.