El complejo de Edipo, una etapa del crecimiento

Fernando Clementin · 10 febrero, 2018
El complejo de Edipo forma parte de la teoría del psicoanálisis, propuesta por el psicólogo austriaco Sigmund Freud en los albores del siglo XX.

El complejo de Edipo hace referencia a un conflicto emocional. Específicamente entre los sentimientos positivos y negativos que un niño siente hacia sus padres.

Las muestras de cariño de los hijos hacia su madre son, por lo general, una constante en la infancia. Sin embargo existe un momento en el que este amor se profundiza: esta etapa es el complejo de Edipo.

Freud lo describe como el conflicto generado por el sentimiento de atracción sexual entre un individuo y su progenitor del sexo opuesto y el simultáneo deseo de eliminación del progenitor de su mismo sexo. A esto último se lo conoce como parricidio.

Cabe destacar que el complejo de Edipo en los niños no implica que exista necesariamente un incesto.

¿Por qué ”Edipo”?

Edipo es el nombre del protagonista de la tragedia griega escrita por Sófocles. Esta cuenta la historia del hijo del rey Layo y la reina Yocasta.

El oráculo predijo que el destino de Layo era ser asesinado por su propio hijo, por ello, se lo dio a uno de sus lacayos para que lo abandonara. De esta forma creía que evitaría el desenlace fatal.

Su lacayo le desobedeció y entregó al bebé a un granjero quien, a su vez, se lo dio al rey de Corinto, Pólibo. Así pues, Edipo creció y se convirtió en un hombre con el paso del tiempo.

A sus oídos llegaron rumores que afirmaban que quienes lo criaron no eran sus verdaderos padres. Entonces Edipo consultó al oráculo, y este le dijo que su destino era matar a su padre. Para escaparle a la tragedia, decidió abandonar a Corinto para siempre.

En su camino se topó con el rey Layo. Uno de sus heraldos le ordenó que cediera el paso. Como Edipo no obedeció, mataron a uno de sus caballos. Entonces se rebeló y asesinó al rey y a sus lacayos. Posteriormente, se casó con Yocasta, sin saber que esta era su madre.

Cuando descubrió la verdad, Edipo se arrancó los ojos y pasó el resto de su vida vagando por toda Grecia con su hija Antígona. Yocasta, entretanto, se suicidó.

El complejo de Edipo se refleja mediante muestras de amor excesivo hacia la madre.

¿Cómo se manifiesta el complejo de Edipo?

En los niños, el complejo de Edipo se manifiesta de la siguiente manera:

  • Excesivo amor e idealización de la madre.
  • Competencia con el padre por el amor maternal, acompañado de sentimientos de ira y rencor.
  • Búsqueda de aceptación y satisfacción de la madre mediante una conducta ejemplar.
  • Celos hacia el padre cuando recibe atención de la mujer.
  • Mala conducta, rabietas y berrinches frente al padre, de quien desafía su autoridad.

Si bien algunos psicólogos afirman que el complejo de Edipo puede usarse para referirse a los infantes de ambos sexos, otros no concuerdan con esta idea.

Ellos sostienen que, por el contrario, en las niñas el equivalente a este proceso es el complejo de Electra. En esta etapa, inversamente a lo que pasa con el complejo de Edipo, las niñas compiten con su madre por el afecto de su padre.

“Las emociones inexpresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas”
-Sigmund Freud-

¿Qué función cumple el complejo de Edipo?

De acuerdo con Freud, el complejo de Edipo es una etapa natural y transitoria que cumple con los siguientes propósitos:

  • La aceptación de la ley de la prohibición del incesto.
  • El acceso a la genitalidad.
  • Constitución de las diferentes instancias psíquicas, especialmente la del Superyo como producto de la asimilación de la autoridad paterna.
  • La aceptación del propio sexo.
El complejo de Edipo.

¿Qué deben hacer los padres?

Como señalamos previamente, la aparición de estas conductas no debe significar una preocupación: se trata de algo normal que pasará con el tiempo.

Para la madre, el cambio en la forma de ser no representará ningún problema; seguramente lo verá como muestras normales de cariño.

Quien sí lo notará será el padre. En los casos en los que la conducta se torne demasiado agresiva o cuando se extienda demasiado tiempo, será necesario consultar a un terapeuta para que brinde el diagnóstico pertinente.

Asimismo la aparición de pesadillas relacionadas al alejamiento o la desaparición de la madre son otra señal de alerta.

Por lo general, el complejo de Edipo se supera a los cinco años de edad. Desde ese momento, los sentimientos hacia el padre se revertirán: dejará de ser una amenaza para convertirse en un ejemplo.

“Un hombre que ha sido el indiscutible favorito de su madre mantiene durante su vida el sentimiento de un conquistador”
-Sigmund Freud-

Algunos consejos para sobrellevar esta fase

  • Evitar fomentar los celos del niño mediante manifestaciones de amor en su presencia.
  • Dedicarle tiempo de calidad con ambos progenitores, de manera que se sienta igual de apreciado por ambos.
  • Compartir momentos de ocio con el padre en los que olvide sus sentimientos negativos hacia él.
  • No burlarse de su comportamiento: recuerda que para él todo lo que hace es perfectamente normal.
  • No reforzar la competencia que él inicia por el amor de su madre.

Más allá de que existen casos en los que se intensifica en demasía o se extiende más de lo común, el complejo de Edipo es una etapa por la que todo niño atraviesa. Los padres, en tanto, deben ser comprensivos y aportar serenidad a la situación.