Todo lo que necesitas saber sobre el herpes en el embarazo

Astrid Moreira · 9 febrero, 2018
El virus herpes puede ser muy contagioso, pero si se toman las precauciones y se adoptan las medidas necesarias, no afectará al bebé.

Una gran preocupación para muchas madres es la aparición del virus herpes en el embarazo, debido a que se sabe que puede contagiar al bebé durante el parto y el nacimiento.

Esta es una enfermedad que se divide en el herpes simple tipo 1  (HSV-1), que afecta principalmente a los labios o a la cara, y el herpes simple tipo 2 (HSV-2), que puede afectar a la zona genital y que se transmite, generalmente, a través de las relaciones sexuales.

Tipos de virus herpes

El herpes se transmite directamente por el contacto directo con las lesiones. Aunque se trate de dos tipos de virus, pueden contagiarse indistintamente, es decir, también se puede contraer herpes simple HSV-1 en la zona genital a través del sexo oral.

Herpes labial

En el momento en que se transmite el virus, este se desplaza a las células subcutáneas, donde queda latente. En algunos casos, queda oculto y no vuelve a aparecer, pero en la mayoría, vuelve a manifestarse en un brote.

Se transmite a través del contacto directo con las lesiones, principalmente a través del beso. Se manifiesta en forma de llagas o ampollas en la boca o cerca de ella.

El herpes labial es sumamente contagioso.

Herpes genital

Este tipo de herpes se transmite principalmente a través de las relaciones sexuales, pero también puede ocurrir el contagio si una persona tiene herpes labial y mantiene contacto con la zona genital.

Este virus es sumamente peligroso para las mujeres embarazadas, debido a que el riesgo de aborto espontáneo es bastante elevado cuando la infección se adquiere en las primeras 20 semanas de embarazo.

En caso de que aparezca después de las 32 semanas de gestación, aumentan las posibilidades de contagio al recién nacido durante el parto.

Síntomas de una infección de herpes genital

La mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas o estos son muy leves, por eso incluso suelen desconocer la existencia de la infección. El brote más fuerte comúnmente es el primero, debido a que la persona infectada no tiene anticuerpos para combatir a la infección.

Los síntomas del herpes suelen aparecer a los 14 días después de la exposición al virus y se manifiestan de la siguiente forma:

  • Sensación de comezón, ardor, dolor o hormigueo en la zona genital.
  • Flujo o secreción vaginal.
  • Ganglios linfáticos inflamados.
  • Dolor al orinar.
  • Aparición de puntos enrojecidos en la vagina o vulva, que posteriormente se rompen y convierten en úlceras dolorosas.
  • Las lesiones pueden durar unas cuantas semanas en el primer brote.

“Algunas personas pueden presentar síntomas parecidos a la gripe como fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares”

¿Cómo se transmite el herpes en el embarazo?

Aunque la medicina avanza y los expertos destacan que los contagios a recién nacidos son cada vez menores, sí existe el peligro de que la madre transmita el virus al bebé, lo que puede causar graves consecuencias en su salud.

Si el virus está activo durante el parto, aumentan las posibilidades. En detalle, estas serían las formas más comunes de contagio:

  • La forma de transmisión más frecuente se produce durante el nacimiento. Las vesículas que se encuentran en la vagina o en el cuello del útero contagian al niño cuando pasa por el canal del parto.
  • El riesgo es mucho mayor cuando la madre contrae el virus cerca de la fecha del parto.
  • Son pocos los casos en los que el contagio se debe a la rotura del saco amniótico.

¿Se realiza cesárea en caso de herpes?

Todo depende del tiempo del contagio. En el caso de que la madre haya contraído el virus antes del embarazo o antes del tercer trimestre del embarazo y no presente ningún síntoma, al comenzar el parto podrá dar a luz de forma natural.

Esto ocurre debido a que la madre desarrolla anticuerpos contra el herpes poco después de haber contraído la enfermedad, lo que transmite inmunidad al bebé.

Sin embargo, si la madre presenta una erupción o síntomas de un posible brote cuando está cerca el parto, será necesario realizar una cesárea de inmediato.

En caso de haber contraído herpes en el embarazo en su etapa final, los expertos recomiendan realizar la cesárea incluso aunque no se presenten síntomas de parto.

Las infecciones pueden transmitirse al feto durante el embarazo.

Prevención del herpes

En caso de tener conocimiento de la presencia del virus desde hace un tiempo o un posible contagio de herpes en el embarazo, es importante tomar ciertas medidas para cuidar la salud del bebé:

Antes del embarazo

  • Si la madre tiene sospechas de tener el virus, es importante que se realice un control serológico mensual e incluso quincenal.
  • Las mujeres que han dado positivo en el test de herpes antes del embarazo deben efectuarse exámenes sexológicos semanales a partir de la semana 32 de embarazo.
  • En caso de que el resultado indique la presencia del virus, el especialista examinará a la madre con un colposcopio para confirmar dicha presencia.
  • En las primeras semanas del embarazo, se debe realizar un control del nivel de los anticuerpos para verificar si se puede contagiar el bebé.

Después del nacimiento del bebé

  • Lavarse con mucho cuidado las manos cuando se vaya a tomar al niño en brazos.
  • Darle pecho únicamente si no existe presencia de lesiones herpéticas en el pezón.
  • No besar al niño si existe la presencia de herpes labial.
  • El riesgo de contagio disminuye después de las cuatro semanas.

El herpes en el embarazo puede ser enormemente peligroso para el bebé, por ello se deben tomar las medidas para evitar el contagio y, si es necesario, realizar una cesárea y no arriesgarse a realizar un parto natural.

Es sumamente importante informarse acerca de este virus para evitar cualquier contagio que pueda sufrir el niño.