¿Es cierto que las ecografías son peligrosas en el embarazo?

Mervis Romero · 7 febrero, 2018
Las ecografías permiten conocer el estado del feto y de la madre durante el embarazo. ¿Pero es posible que entrañen algún peligro para el futuro bebé?

Toda mujer embarazada desea saber la condición de su bebé, y para saberlo es necesario que se realice ecografías. Estas permiten vigilar en qué estado se encuentra el feto y si presenta alguna anomalía. Sin embargo, algunos dicen que las ecografías son peligrosas para el feto.

En vista de esas dudas, es bueno que la mujer hable con el médico para que le explique lo que realmente implican las ecografías en el embarazo.

¿Qué son las ecografías y para qué sirven?

Son exámenes de imagen que por medio de ondas se transmiten desde el abdomen o por vía transvaginal. Dichas ondas rebotan en la parte uterina y la placenta para así reproducir la imagen.

Esto puede durar alrededor de 15 o 20 minutos. Sirven para evaluar si el feto está vivo, la cantidad de líquido amniótico, cuantos fetos hay y si hay una alteración en el cordón umbilical.

También proporciona detalles en cuanto al crecimiento, peso, posición en el útero y presencia de placenta previa. Pero lo más importante es que ayuda a detectar los posibles problemas que pueden provocar un parto prematuro.

Futura mamá sosteniendo un ecosonograma

¿Por qué se dice que las ecografías son peligrosas en el embarazo?

Existe el mito de que las ecografías son peligrosas, ya que al funcionar con ultrasonido se dice que puede aumentar la temperatura de los tejidos.

Sin embargo, esta es una técnica inocua y muy sencilla que no presenta ningún peligro para el feto o la madre, debido a que no utiliza radiaciones ionizantes como los rayos X. De hecho, en la imagen no se observa ninguna alteración o movimiento brusco del feto.

Aun así, se recomienda no abusar de su uso, por eso solamente se deben realizar cuando lo indique el médico.

¿Cuántas ecografías recomienda el médico?

Aunque muchos digan que las ecografías son peligrosas, en la etapa del embarazo es normal realizarlas y no presenta ningún riesgo. Normalmente, el médico recomendará 3 ecografías, una por cada trimestre. La primera entre las semanas 11 y 14, la segunda entre la 18 y 22 y la última entre las semanas 32 y 36.

En caso de que el embarazo sea de alto riesgo, debido a amenaza de aborto, hipertensión, diabetes u otras complicaciones, el médico recomendará realizar más ecografías, quizá cada 15 días o una vez al mes.

¿Se debe acudir con la vejiga llena al realizarse una ecografía?

Esto depende de si se va a realizar una ecografía abdominal en las primeras semanas de gestación. En este caso tal vez el médico recomiende tomar varios vasos de agua a fin de obtener buenas imágenes.

Pero en caso de que realice la ecografía transvaginal, no es necesario tomar agua. Además, a partir de las 12 semanas no es necesario tener la vejiga llena o realizar una ecografía transvaginal, porque hay suficiente líquido amniótico y se podrá visualizar bien la imagen.

Tipos de ecografías en el embarazo

Existen diferentes tipos de ecografías que permiten visualizar en que condición se encuentra el feto.

Ecografías en 2D

Estas ecografías se dividen en tres:

  • En la semana 11-14. Aporta información sobre el número de fetos y el tiempo de embarazo. También detecta anomalías precoces, y en el caso de la madre, existencia de miomas o quistes.
  • En la semana 18-20. Además de ver la posición fetal y las medidas, verifica la anatomía del feto: la cabeza, cara, columna, corazón y extremidades.
  • En la semana 32-36. Examina la posición del feto, la cantidad de líquido amniótico y además, detecta anomalías de aparición tardía como obstrucciones renales e hidrocefalia.

Ecografías en 3D

Estas imágenes permiten visualizar el rostro, el cuerpo y las estructuras internas del bebé de una manera precisa. Además, ayuda a detectar alguna anomalía previamente detectada en las 2D.

Las ecografías nos permiten conocer el estado del feto.

Ecografías en 4D

Detecta problemas en la piel y malformaciones como labio leporino. Además, permite ver los movimientos del bebé en tiempo real y apreciar la cara del bebé de una manera nítida. Esto permite hacerse una idea más clara de los rasgos físicos del bebé.

En conclusión, se puede afirmar que el mito de que las ecografías son peligrosas no es cierto. Por ello, si estás embarazada, no tengas miedo de realizarte todas las ecografías que te recomiende el médico.