¿Cómo motivar a los niños a hacer los deberes?

29 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Hablamos sobre cómo conseguir que los deberes de nuestros hijos no se conviertan en un castigo o en un aburrimiento y que estén motivados para que ello.

La situación de las tareas de los hijos es, en muchos hogares, una ardua faena. Y la gran mayoría de los padres se preguntan cómo pueden motivar a los niños a hacer los deberes.

En este sentido, planteamos algunas estrategias útiles para que los padres incentiven a sus hijos a hacer sus deberes y logren que ellos los incorporen como un hábito que forma parte de su rutina cotidiana.

Los tan temidos deberes escolares

Incluso ya desde la etapa de infantil, los maestros mandan a sus alumnos tareas escolares para hacer en sus casas. Y la pertinencia y el objetivo de los deberes es que, por un lado, ayudan a repasar y reforzar lo enseñado en la escuela.

Y, por otro lado, el hecho de hacer tareas cada día tiene su razón de ser porque permite crear un hábito en los niños, tanto de estudio, de trabajo, de constancia, como de orden y disciplina.

Niño haciendo deberes en casa motivado.

Ahora bien, precisamente lograr estos hábitos de estudio en casa, en ocasiones, se torna complicado porque, para muchos niños, hacer los deberes es un gran disgusto y no quieren, se aburren, se distraen, no se concentran. Con lo cual, la hora de los deberes puede convertirse en un tira y afloje agotador y muy frustrante, tanto para los padres como para los mismos niños.

Para ganar la guerra de los deberes escolares de los hijos

En primer lugar, para poder motivar a los niños a que hagan sus tareas, es importante que los padres revisen antes algunas cuestiones:

  • Si los hijos tienen un horario concreto para hacer sus deberes. Los niños deben interiorizar la hora de sus tareas como una rutina y un hábito. Para lo cual, siempre es mejor acostumbrarlos a que hagan sus tareas en una hora del día específica.
  • Que los niños dispongan de un lugar propio y adecuado para hacer sus deberes. Es decir, que tengan un espacio adecuado, alejado de ruidos y otras distracciones, como la televisión o el móvil, y con buena iluminación.
  • Deben estar bien descansados y alimentados para hacer sus deberes con atención y concentración. Lo cual dependerá de cada niño y de sus horas de comidas y de sueño.
  • La necesidad de ayuda en las tareas. Hay pequeños que son más independientes y pueden hacer sus tareas solos con más facilidad. Sin embargo, hay otros que requieren una mayor presencia de sus padres, ya sea para ayudarlos a concentrarse y no distraerse, o porque existen dificultades de comprensión y aprendizaje.

¿Cómo motivar a los niños a hacer los deberes?

Un primer paso a la hora de motivar a los niños a hacer los deberes es revisar las cuestiones que hemos descrito con anterioridad, de manera que, solucionados estos problemas, los padres pueden centrarse en motivar y animar para que sus hijos se impliquen y hagan con más ganas sus tareas, utilizando estrategias como:

Apoyarse en los refuerzos positivos

Es importante que los niños sientan que su esfuerzo, su disciplina y su constancia tienen frutos. Además de una obligación, los deberes deben significar para ellos un logro y superación personal. Con lo cual, felicitarlos y hacer mención a su buen avance durante la semana los hará sentir bien y reforzará su autoestima.

Dejarlos disfrutar de pausas y recreos

Si de antemano los niños saben que a lo largo del tiempo en el que hacen sus tareas podrán disfrutar de un descanso, esto los incentivará a estar más concentrados mientras las realizan.

Con lo cual, es importante permitir a los niños tomarse, en medio de sus deberes, un tiempo de recreo de unos 10 o 15 minutos. Y es importante, también, dejar que sean ellos mismos quienes elijan qué hacer en ese tiempo para descansar o para divertirse.

Charlar y escuchar las anécdotas de tus hijos cuando hacen sus deberes

No solo es importante que los padres hablen con sus hijos respecto a los contenidos de los deberes, sino también que lo hagan de sus cosas personales. A los pequeños les motiva que los padres les pregunten por cómo es el día a día en su escuela, por sus compañeros, por su maestro, por sus juegos…

Así pues, a medida que los niños avanzan en su estudio, los padres pueden ir haciendo preguntas como: “¿Y esto cómo lo hace tu compañero Pedro?; ¿Con qué compañero te gusta más jugar o aprender? ¿Porqué?; ¿Entiendes eso cuando lo explica tu profe?; ¿De qué forma lo entenderías mejor?”.

Niño aburrido porque sus padres no saben cómo motivar a los niños a hacer los deberes.

Además, de esta forma, los padres no solo muestran interés por las anécdotas de sus hijos, sino que pueden conocer mejor su realidad académica, sus progresos y sus necesidades de aprendizaje.

Explicarles la importancia de las tareas escolares

En la medida en que los niños sean capaces de comprender la importancia que tiene hacer las tareas, estarán más motivados para realizarlas. Para lo cual, es importante que puedan establecer una una conexión entre la escuela y el estudio, con lo que ellos expresan lo que quieren ser o conseguir cuando sean mayores.

De esta forma, será mucho más sencillo motivar a los hijos a hacer sus deberes si los padres logran hacerlos conectar con sus emociones. Es decir, que los niños comprendan que esforzarse cada día en sus tareas es un pasito más, un granito de arena para poder conseguir sus proyectos y sueños.

Invitarlos a un batido de chocolate…

Para muchos adultos, una rica infusión o una buena taza de café acompaña y motiva a estudiar o trabajar frente a un ordenador. ¿Por qué no pensar que a un niño también le podría motivar acompañar su tiempo de los deberes con una bebida de su agrado?

Así pues, papás, invitad a vuestros hijos, cuando hagan sus deberes, a un zumo, un vaso de leche, o a un gran batido de chocolate; veréis cómo su motivación y ganas por hacer las tareas escolares aumentan sin que se den cuenta.