¿Cómo enseñar a los niños a ser inclusivos?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
8 julio, 2019
La inclusión es fundamental para conseguir una sociedad avanzada. A continuación te explicamos cómo enseñar a los niños a ser inclusivos.

En la sociedad actual se busca la inclusión social de todas las personas. Pero, para lograrlo a largo plazo, hay que empezar por la educación de los más pequeños. Así, es importante enseñar a los niños a ser inclusivos.

Con esto, se pretende minimizar o eliminar aquellas barreras que limitan a determinadas personas que pueden sufrir presiones excluyentes, entendiendo la diversidad como una oportunidad de enriquecimiento cultural.

«Cada persona es como es y todo el mundo merece el mismo respeto. Somos diversos en muchas cosas, pero, ante todo, somos todos personas».

– Anónimo –

¿Qué significa inclusión?

La Unión Europea define la inclusión social como:

«Un proceso que asegura que aquellas personas en riesgo de pobreza y de exclusión social aumenten las oportunidades y los recursos necesarios para participar completamente en la vida económica, social y cultural. Así como gozar de unas condiciones de vida y de bienestar que se consideran normales en la sociedad en la que viven.»

– Unión Europea –

¿Cómo enseñar a los niños a ser inclusivos?

En resumidas cuentas, se podría decir que la inclusión significa la búsqueda de la equidad. Así, los tres aspectos básicos para la construcción y el buen funcionamiento de una sociedad inclusiva son:

  • La colaboración.
  • La participación.
  • La cooperación.

Asimismo, hay que centrarse en llevar la inclusión a dos dimensiones:

  • Cultural: construyendo comunidad y estableciendo valores inclusivos.
  • Política: desarrollando prácticas inclusivas y organizando el apoyo a la diversidad.

¿Cómo enseñar a los niños a ser inclusivos?

Los niños deben aprender a ser inclusivos desde los primeros años de vida, de modo que crezcan asimilando unos valores éticos correctos y sin discriminar a nadie. Para ello, es necesario enseñar esto a través de la práctica, es decir, llevando a cabo juegos y actividades para el desarrollo de la personalidad, las habilidades sociales, la inclusión y la convivencia positiva entre los niños.

Además, los padres deben actuar como buenos modelos a imitar. Por tanto, tienen que mostrar a sus hijos cómo hay que:

  • Actuar socialmente sin discriminar.
  • Tolerar la frustración.
  • Aceptar la diversidad.
  • Manejar la rabia y el estrés.

Asimismo, la familia es la encargada de cuidar el lenguaje que se utiliza en casa, intentando que este sea lo más inclusivo posible. Y, también, tienen la función de vigilar los mensajes que sus hijos reciben a través de la televisión, los juguetes, los videojuegos, los cuentos, etc., de modo que no estén en contacto con conductas nocivas y valores poco adecuados.

Actividades para enseñar a los niños a ser inclusivos

Actividades deportivas

Una de las medidas que se pueden tomar para enseñar a los niños a ser inclusivos, es asegurarse de que los pequeños realizan algún tipo de actividad deportiva en grupo, puesto que a través del deporte se puede aprender a:

  • Socializar.
  • Respetar las normas.
  • Saber ganar y perder.
  • Adquirir valores de convivencia.¿Cómo enseñar a los niños a ser inclusivos?

Sin embargo, las actividades deportivas precisan la supervisión de algún adulto, ya que, de lo contrario, pueden llegar a producirse conductas violentas fruto de la competición entre los niños. Por ello, los profesores, entrenadores o los padres, deben actuar como guía ante los deportes de equipo.

Dinámicas de grupo

Por otro lado, para enseñar a los niños a ser inclusivos se pueden utilizar dinámicas de grupo. Esto consiste en proponer juegos como recurso educativo y como método de socialización, generando diversión y fomentando el desarrollo activo de los participantes.

Además, hay que encargarse de que dichas actividades puedan ser realizadas por todo tipo de niños, independientemente del nivel intelectual o económico. Asimismo, las dinámicas tienen que estar pensadas para que puedan participar niños con alguna discapacidad, trastorno, enfermedad, etc.

De este modo, se pretende evitar el aislamiento o rechazo que sufren determinadas niños, y favorecer la diversidad entre las interacciones sociales de los más pequeños, lo cual es beneficioso para conseguir una sociedad inclusiva.

  • Burción, S. (2015). El recreo libre y el recreo dirigido. Comparación de conductas del alumnado para la mejora de la convivencia. (Trabajo de Fin de Grado). Universidad de Valladolid, España.
  • FEVAS Plena Inclusión. (2010). Guía de materiales para la inclusión educativa: discapacidad intelectual y del desarrollo. Educación Primaria. Bilbao: Federación Vasca de Asociaciones en favor a las personas con discapacidad intelectual.