Claves y beneficios de la crianza positiva

22 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
La crianza de los hijos es una tarea nada fácil en la que nadie parece tener la clave. Sin embargo, la crianza positiva es un enfoque educativo que sugiere que un buen vínculo entre padres e hijos es la mejor base para corregir la conducta de los niños. Descubre en este artículo en qué consiste la crianza positiva y cuáles son sus beneficios.

Ser padres es todo un reto. Cada día puede ser exasperante (sobre todo con niños pequeños) y es muy difícil no perder los papeles cuando estamos al límite de la paciencia. No obstante, educar a tus hijos puede convertirse en una tarea más fácil y agradable, tanto para ti como para ellos, gracias a los beneficios de una crianza positiva.

¿Qué es la crianza positiva?

Positive parenting, o crianza positiva, es una filosofía basada en las investigaciones de los psiquiatras vieneses Alfred Adler y Rudolf Freikyrs, que se centran en el futuro en vez del pasado. Es decir, la importancia de aprender (para el futuro) en vez de castigar (pasado).

Esta filosofía, que conjuga educación y disciplina, enfatiza el respeto mutuo entre padres e hijos. Por lo tanto, la crianza positiva no solo requiere el esfuerzo de ambas partes, padres e hijos, sino también precisa de cooperación.

La doctora en psicología de la educación Jane Nelsen es toda una experta en crianza positiva. Siguiendo las investigaciones de Adler y Dreikurs, ha escrito una serie de libros de paternidad y ha diseñado un programa para padres, en base a la crianza positiva, que enseña habilidades sociales a través del respeto y la disciplina.

Para Nelsen, ser padre o madre con una disciplina positiva significa ser amable y firme al mismo tiempo. Esto resulta efectivo a largo plazo, ya que ayuda a los niños a sentir una conexión con sus padres. Aquí reside la característica principal de la crianza positiva: la conexión consolida un sentido de pertenencia a la familia.

Claves

  • Respeto mutuo. Los niños merecen la misma consideración que los demás. Si mantenemos una actitud de respeto hacia nuestros hijos, les estamos enseñando, a la vez, un modelo de conducta a seguir con nuestro ejemplo.
  • Enseñanza de habilidades sociales para el buen carácter. Es decir, enseñar desde la empatía, la preocupación por los demás y la responsabilidad.
  • Comunicación efectiva y habilidades de resolución de problemas.
  • Disciplina basada en enseñar. Esto no quiere decir que se trate de una crianza permisiva, sino que la disciplina no debe ser punitiva.
  • Centrarse en buscar soluciones en vez de castigar. Resulta más eficaz hacer reflexionar al niño que enfocarse en castigarlo. El castigo puede deteriorar la relación familiar y se corre el riesgo de que pueda empeorar la conducta del niño. Si reaccionas a su comportamiento de forma empática, ayudarás a tu hijo a concentrarse en mejorar su conducta en lugar de enfadarse contigo.Claves y beneficios de la crianza positiva.

Beneficios de la crianza positiva

La crianza positiva ayuda a construir relaciones saludables entre padres e hijos, que sería el rasgo vertebrador de este enfoque. Lo que se consigue con la consolidación del vínculo padres-hijos es que los niños quieran cooperar por sí mismos.

Para crear un vínculo saludable es importante que felicitemos a nuestros hijos cuando actúen de forma ejemplar. Porque ¿qué pasaría si ven que sólo llaman nuestra atención cuando se portan mal? La conclusión es clara: ven el castigo como una recompensa.

Según la doctora Nina Farzin, la crianza positiva no tiene que ser una falta de disciplina. Es decir, en este enfoque educativo el mal comportamiento debe detectarse y corregirse, pero se hace desde una manera que se fomente la repetición del comportamiento positivo, no evitando el castigo.

Alta autoestima

Los beneficios de la crianza positiva no son solo para los niños, sino también para los padres. Los niños, al ver que sus padres se muestran empáticos con su conducta, se sentirán más confiados. Los padres, por su parte, al ver como sus habilidades ayudan a sus hijos y, a su vez, los preparan para un futuro exitoso, su autoestima se verá reforzada.

Relaciones más fuertes

La crianza positiva facilita la creación de vínculos fuertes entre padres e hijos, lo cual fomenta las relaciones saludables entre ambos. Es decir, los hijos que sienten un vínculo estrecho con sus padres desean, naturalmente, complacerlos y, por lo tanto, se esfuerzan en seguir sus consejos e imitar su conducta.

«Muchas personas piensan que la disciplina es la esencia de la crianza de los hijos. Pero eso no es paternidad. Ser padre no es decirle a su hijo qué hacer cuando se porta mal (…) es proporcionar las condiciones para realizar su potencial humano».

-Gordon Neufeld-

Claves y beneficios de la crianza positiva.
En definitiva, los beneficios de la crianza positiva pueden observarse en los niños tanto a nivel emocional como conductual. Además, los padres también se ven beneficiados, pues pueden educar con disciplina sin dañar los lazos familiares.

Aquellos niños que mantienen fuertes lazos con sus padres se sienten más confiados a la hora de tomar decisiones y relacionarse en su vida social. Esto se traduce en una mayor competencia social y mejor salud mental. Mientras que, por su parte, los padres nos sentiremos más confiados a la hora de educar a nuestros hijos a través de la empatía y el respeto.

  • Eanes, R. (2016). Positive Parenting: An Essential Guide. TarcherPerigee. Estados Unidos: Nueva York.
  • Twerski, A.J. y Verena, U. (1996). Positive Parenting: Developing your Child’s Potential. Mesorah Publications. Estados Unidos: Nueva York.
  • Oogie solutions. (2015). Los beneficios de la crianza positiva: https://www.myoogie.com/2015/02/13/benefits-positive-parenting/