Los bebés no saben respirar por la boca

Amanda Sánchez Peralta · 26 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 26 marzo, 2019
Antes de cumplir los 6 meses de edad, los bebés no saben respirar por la boca y, por ende, en caso de congestión nasal sufren mucho si no se les cuida adecuadamente. 

Cuando los bebés tienen pocos días o meses de vida, los problemas en las vías respiratorias y la congestión nasal pueden suponer un gran peligro para su vida. Sobre todo por el hecho de que aún no saben respirar por la boca y se ahogan con facilidad. Algo que no es extraño si consideramos que su organismo aún es muy inmaduro y, por tanto, vulnerable en todo sentido. 

Tener la nariz congestionada puede ser muy incómodo para cualquier persona, pero para un bebé de días o meses, puede ser un verdadero sufrimiento porque no puede realizar la respiración bucal. Simplemente, su sistema respiratorio no se lo permite. No se trata de enseñarles, sino de brindarles el apoyo que necesitan (mientras su sistema se desarrolla). Dicho apoyo consiste en descongestionar su nariz cada vez que haga falta.

¿Cómo afecta al bebé el no saber respirar por la boca?

Si de por sí es necesario tener todo tipo de atenciones con los bebés, en caso de enfermedad, habrá que prestar atención a estos y a ciertas medidas adicionales, a fin de garantizar su bienestar. La congestión nasal impedirá que respiren con normalidad, afectará su sueño, su alimentación e, incluso, su desarrollo (en casos extremos). Por lo tanto, el hecho de que aún no sepan respirar por la boca, en estas circunstancias, puede ponerlos en una situación más riesgosa.

Entre las principales consecuencias que puede causar la obstrucción de las vías respiratorias en el bebé, encontramos la falta de apetito o dificultad para alimentarse y la interrupción del sueño. Si el bebé está constipado, no podrá comer con normalidad. Bien sea que se alimente a través del pecho o del biberón, no podrá succionar sin quedarse sin aliento.

El sueño del bebé también puede sufrir serias alteraciones, pues la incomodidad de tener la nariz tapada y la falta de aire no lo dejarán tener un sueño reparador, de calidad, sino más bien, muy superficial.

Si la obstrucción de las vías respiratorias se debe a una enfermedad, es importante consultar a un especialista. El profesional realizará el diagnóstico y pautará el tratamiento más oportuno. No obstante, es conveniente estar atentos a su entorno y asegurarnos de que no se exista ningún obstáculo externo que impida su respiración normal.

¿Cómo ayudarlo a respirar mejor mientras crece?

Durante los primeros 6 meses de vida habrá que prestar mucha atención a diario, tanto a su entorno como a los signos de su propio cuerpo, para poder velar correctamente por su salud. En este sentido, evitar ciertas posturas, colocar objetos cerca de su rostro, no estrecharlos con fuerza y otras medidas afines, son fundamentales para que el bebé pueda respirar sin problemas.

Hay posturas que no deben mantenerse durante mucho tiempo, ya que pueden provocar ahogamientos fácilmente. Una de las más populares es la postura ‘boca abajo’.

Tanto cuando están resfriados como cuando no lo están, es fundamental limpiarles la nariz antes y después de comer y dormir para así prevenir taponamientos. Otras medidas a realizar son las siguientes:

  • Resulta muy beneficioso realizar lavados con productos que contengan agua de mar nasal, incluso cuando no tenga la nariz congestionada, porque ayuda a hidratar la mucosa y a prevenir la acumulación de contaminantes.
  • Es importante que el lavado nasal se convierta en un hábito de higiene, ya que el sistema respiratorio no alcanzará su madurez sino hasta los 16 años de edad.
  • Aspirar el exceso de mucosidad de las fosas nasales con regularidad, no solo le ayuda a respirar mejor a la hora de comer y dormir, también contribuye en la prevención de la otitis y otros trastornos respiratorios.

La estructura del sistema respiratorio del bebé le causa dificultades naturales para respirar, por eso se recomienda que estemos atentos ante cualquier posible obstrucción de las vías. Evitar la congestión o la presencia de obstáculos externos cerca de su nariz, es vital para que su respiración se desarrolle tal como lo requiere.