La pura alegría de ver a los hijos emprender el vuelo

María José · 15 septiembre, 2017

Todos los padres y todas las madres del mundo deberían parar en seco y meditar en todos los cambios que han ido pasando a lo largo de los años. Son los hijos los que hacen que los padres cambien, evolucionen y aprendan. Aunque el pensamiento general es que los padres son los que hacen que los hijos sean de una forma u otra (que también es cierto), la realidad es que los niños también tienen este poder sobre sus padres. Verlos emprender el vuelo es una de las mayores alegrías.

Parece que fue ayer cuando los hijos parecían pequeños e indefensos bebés en su cuna y hoy, son adolescentes fuertes e independientes que están convirtiéndose en adultos con su propia identidad y sus pensamientos bien formados. Los padres y las madres cambian, por supuesto que lo hacen, pero los hijos sufren una transformación que pasa demasiado rápido. Aprenden a volar, gracias a ti. Pronto van a emprender el vuelo.

Los padres y las madres cambian, por supuesto que lo hacen, pero los hijos tienen una transformación que pasa demasiado rápido.

Nunca pararás de conocer a tus hijos

emprender el vuelo

Hace algunos años es probable que descubrieras por primera vez el rostro de tu bebé, pero a medida que van pasando los años descubres cómo se va transformando tanto física como mentalmente. Pero no importan los años que pasan, porque nunca pararás de redescubrir a tus hijos en las diferentes etapas de crecimiento por las que van pasando. 

Los hijos crecen tan rápido que el paso del tiempo empieza a ser relativo para ti. Crecen a nivel físico, emocional, intelectual e incluso a nivel espiritual y no lo hacen de forma gradual. Son cambios que heredan, que aprenden que descubren de ti, de sus padres, dentro de la familia y en la sociedad en la que se desarrolla. Empiezan a darse cuenta de que también tienen necesidades y que una familia siempre será lo más importante.

Los hijos crecen tan rápido que el paso del tiempo empieza a ser relativo para ti.

Tus hijos no te pertenecen, y van a emprender el vuelo sin ti

Tienes el privilegio de cuidar de tus hijos, de estar con ellos todo el tiempo del mundo… Serás su apoyo, necesitarán tu amor incondicional y tu guía, absorberán de ti todo lo que necesitan para poder desarrollarse con éxito en la sociedad… Pero no te pertenecen. Verás cómo se irán del nido y emprenderán su propio vuelo, con su propio aprendizaje. Tú seguirás viendo cómo vuelan desde la distancia, con sus bonitas alas.

Para cualquier padre o cualquier madre puede ser un momento muy duro, el ver a los hijos emprender el vuelo… Pero es ley de vida y tiene que llegar. Aunque sea duro también será un sentimiento de alegría puesto que podrás sentirte orgulloso/a de cómo tu pequeño/a (ya no tan pequeño/a) ha empezado a valerse por sí mismo/a, a ser independiente… A no necesitarte.

Pero como padres, siempre estaréis a su lado para poder apoyarlo, para ayudarle a volver a emprender el vuelo si de repente empieza a decaer. Los padres, expectantes durante toda la vida solo querrán que sus hijos estén bien y eso es inevitable. No les evitarán los problemas pero sí les ayudarán a enfrentarse a ellos, tengan la edad que tengan. Las herramientas para la vida nunca son suficientes porque la vida siempre irá poniendo nuevos obstáculos en las diferentes etapas de la vida.

Siempre estaréis a su lado para poder apoyarlo, para ayudarle a volver a emprender el vuelo si de repente empieza a decaer.

emprender el vuelo 3

No se cambia por nada del mundo

El ver crecer a los hijos no se cambia por nada del mundo. Habrán partes favoritas en la vida, pero el ver crecer a los hijos es la más importante de todas. Todos los padres que tienen la oportunidad de estar al lado de sus hijos y que estos tengan salud para seguir creciendo y desarrollándose, son las personas más afortunadas del mundo. Un padre o una madre que disfruta al lado de cada etapa de la vida de sus hijos, sin duda, es el mayor tesoro que pueda tener.

Los pequeños momentos de la vida son los que hacen que las cosas se conviertan en especiales… La transición de una etapa a otra. El cansancio de ser padres merece la pena. Las cosas cambian y no pierdes nada, has ganado el amor más increíble de todos: el de tus hijos y tu familia. Es un privilegio poder ver cómo los hijos aprenden a emprender el vuelo. Y pase lo que pase, ellos siempre sabrán que el amor que tienes por ellos es el más real y más profundo que pueda existir.