A Cloudy Lesson

Macarena46 14 septiembre, 2017

A Cloudy Lesson es la muestra de aquel refrán popular que afirma: ”a buen entendedor, pocas palabras”. Con suma sencillez pero a la vez con bastante contundencia, este cortometraje animado propone una reflexión profunda. 

Esta extraordinaria pieza audiovisual demuestra básicamente que el acto de educar no puede limitarse simplemente a llenar las mentes de los más pequeños. Muy por el contrario, esta compleja e importante misión, consiste en liberar la educación de posibles ataduras.

Pues la línea entre educar y limitar puede ser muy angosta y sutil. Generalmente, los progenitores jugamos en el límite, y otras tantas veces, llegamos incluso a sobrepasar esa fina y delicada frontera. Claro que nuestra misión es enseñarle a nuestros hijos, pero ciertamente hay formas y formas.

Datos fundamentales

Este es un cortometraje animado en 3D creado por Yezi Xue, norteamericano de origen chino, durante sus años de estudiante. La premisa es la colaboración intergeneracional entre un abuelo y su nieto, entre las nubes, tal y como su título lo indica.

Este corto fue estrenado en el año 2011, tiene una duración total de dos minutos y se ha convertido en un fenómeno viral gracias Youtube.

A cloudy lesson, el cortometraje animado

Valores que resalta el cortometraje:

  1. La colaboración.
  2. La paciencia.
  3. La amabilidad.
  4. La esperanza.
  5. La tristeza (sí, enseña a afrontar la tristeza y el abatimiento)
  6. El respeto.
  7. El trabajo en equipo.

A Cloudy Lesson, entre enseñanzas y límites

Nuestra misión, como padres y madres, es formar a nuestros hijos. Ello supone impartir enseñanzas e inculcar valores. Es verdad que los chicos tienen mucho que aprender. Pero aquí se instala un punto de quiebre. No podemos imponer nuestra visión e interpretación del mundo, o limitar el modo de hacer las cosas.

No hay una verdad absoluta, ni una sola forma de actuar. Este es precisamente el mensaje de el corto titulado A Cloudy Lesson. Un hijo no es una fotocopia en escala pequeña de nuestro ser, ni un espejo de nuestra personalidad y modo de pensar.

El objetivo de todo padre, entonces, no debería ser otro que brindar a los más pequeños las herramientas necesarias para desarrollar al máximo sus potencialidades. Enriquecer, no limitar ni anular. Ofrecer libertad de pensamiento, creación y acción.

Alejarnos de los convencionalismos, invitar a la reflexión, estimular una mente crítica. Sobre todo, dar lugar a la imaginación y a la creatividad. Animarse a explorar otros mundos posibles, buscar la vuelta cuando las cosas no salen como esperamos. Innovar, animarse a intentar sin claudicar.

A cloudy lesson 2011

A Cloudy Lesson: Mucho por aprender

La riqueza de esta fantástica historia, de apenas dos minutos, reside en las tres lecciones que transmite, y podemos atesorar para nuestra vida cotidiana:

  • De experiencias personales se trata la vida de cada uno. Todos debemos experimentar por nosotros mismos y encontrar nuestras formas, técnicas y estrategias que aporten seguridad y comodidad. Deja que el menor despliegue todo su potencial y destaque por su particular forma de ser y de entender el mundo.
  • De los errores siempre se aprende. De cada yerro, nacen grandes oportunidades y enseñanzas. Son parte del complejo proceso de aprendizaje, por lo que no debemos temerles ni escaparles, sino edificar sobre ellos grandes imperios mentales. No los castigues, extrae su aspecto positivo sin caer en una actitud derrotista.
  • Apoyo y acompañamiento junto a la apertura mental. Pilar fundamental en la crianza de un niño. Si el anciano del corto hubiera reñido al nieto, o se negara a hacer nuevas nubes, el niño habría vivido esa experiencia como un fracaso.

La confianza y el amor lograron la magia de un momento en el que ambos aprendieron.

Formas en las que limitas a tus hijos

Hay muchas formas en las que limitamos a nuestros hijos, desde luego, sin quererlo ni desearlo. Por esto mismo, y a fin de que las evites, a continuación compartimos al menos las más comunes. Presta atención y descubre si incurres en algunas de estas prácticas:

  • Cuando retamos al niño porque intenta hacer las cosas a su manera e imponemos nuestro modo, cercenando su creatividad.
  • Cada vez que regañamos al pequeño cuando comete un error, despertando en él miedo al fracaso y forjando una autoestima negativa.
  • Si etiquetamos, atamos su personalidad a las expectativas de los demás y/o aportamos una visión negativa de sus gustos, preferencias y rasgos personales.
  • Al sobreproteger al niño, impedimos desarrollar sus habilidades y destrezas, atentando contra la confianza en sí mismo.

Prohibido olvidar esta gran lección que nos regala de una manera magistral este corto titulado A Cloudy Lesson. Nuestro progreso no está determinado solamente por las experiencias buenas o malas. El rol fundamental lo cumplirá nuestra reacción ante ellas.

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