5 cosas que tu hijo aprende cuando juega con arena

24 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Los niños, cuando juegan con arena, aprenden grandes cosas. A continuación, hablamos sobre algunas de ellas. ¡No te las pierdas!

Cuando tu hijo sale al campo o al parque y juega con arena, es normal que llegue a casa lleno de ella. Pero no te enfades por eso, pues es una señal de que ha estado aprendiendo. Cuando los niños aprenden a través de la arena, también se divierten. ¿Qué más se puede pedir?

Los niños no solo aprenden durante las discusiones temáticas o cuando aprenden números y letras. De hecho, están adquiriendo conocimientos sin parar durante el juego. Durante los primeros 6 años, aprenden más matemáticas jugando con la arena y con los juguetes en la bañera que en la escuela.

¿Qué aprende tu hijo mientras juega con arena?

Entonces, ¿cuánto está aprendiendo tu pequeño mientras juega con arena? Aparte del hecho de que el juego en ella es altamente terapéutico y relajante, también existen muchos beneficios educativos.

Niño jugando a hacer castillos de arena.

1. Los números

Los más pequeños no aprenden el concepto numérico únicamente en la escuela. De hecho, todo comienza a través del juego, mucho antes de que entiendan los símbolos y su significado.

Cuando un niño hace un castillo de arena, desarrolla una comprensión de un objeto, así como de ningún objeto. Puede conceptualizar que su amigo también tiene un objeto si lo hace a su lado.

Esto se denomina correspondencia uno a uno y es necesaria para poder aprender a contar de manera correcta. Luego, comienzan a hacer varios objetos con esta sustancia. Cuando una de las construcciones se derrumba o se descompone, hay uno menos. Comparan la cantidad de objetos que tienen con el número que sus amigos tienen.

A esto se le llama aprendizaje matemático incidental. Realmente no saben que están analizando la cantidad, pero lo hacen de forma natural. Para cuando un niño aprende los números formalmente, debería haber tenido suficientes experiencias de juego para poder tener una idea abstracta de, por ejemplo, 1 + 2.

Sin entender qué representan realmente los números, estos, en sí mismos, no tienen sentido al principio.  Los pequeños también aprenden a comparar, analizar y medir cosas de manera informal cuando juegan con la arena.

2. Capacidad y volumen cuando juega con arena

La capacidad es uno de los principales conceptos matemáticos tempranos que se aprende cuando se juega con arena. El acto de verterla (o verter agua) dentro y fuera de los cubos les da una comprensión completa del volumen y la capacidad.

Simplemente añadiendo algunos recipientes, baldes o tazas medidoras, tu hijo experimentará y aprenderá. Así pues, a través del juego, los niños desarrollan habilidades como:

  • Comparar cuánta arena hay en dos cubos idénticos.
  • Comparar dos contenedores de diferentes tamaños con el mismo nivel de arena.
  • Descubrir cuántas tazas o cucharadas de arena se necesitan para llenar un recipiente más grande.
  • Comparar qué contenedor tiene más o menos arena.
  • Descubrir si un contenedor está lleno, vacío o medio lleno.
  • Derramar un poco de arena y notar que el nivel ha bajado.

3. Conceptos científicos

Jugar con arena es un descubrimiento científico para los niños. No solo están cavando y excavando para encontrar cosas que están enterradas, sino que también están descubriendo las diversas capas y cómo cambia a medida que cavan más profundamente, al igual que la tierra.

La arena en la parte superior es cálida y seca, mientras que se vuelve compacta, más fría y más húmeda a medida que desciende hacia el fondo. Descubren las propiedades de la arena y el agua a través de la exploración. Asimismo, los más pequeños exploran diferentes materiales, tanto naturales como artificiales, y aprenden cómo funcionan las cosas y el impacto que tienen entre sí.

4. Creatividad cuando juega con arena

Jugar con arena es un juego creativo. ¿Alguna vez has visto a un niño de 4 años sentarse al lado de ella y no crear nada? A partir de un lienzo de arena completamente en blanco y algunos juguetes, los más pequeños crean constantemente nuevas estructuras, objetos, formas de transportar y mover arena y cosas nuevas que hacer con la sustancia. Sus mentes están constantemente pensando en nuevas maneras divertidas de crear.

Los niños son creadores por naturaleza. Con lo que sea que les des (arena, agua, papel, plastilina…) crearán algo. La arena también brinda la oportunidad de crear libremente, sin que un adulto pida un resultado específico, como lo haría con una actividad artística guiada. Esto significa que cada creación le proporciona al niño una sensación de éxito y logro.

Niña juega con arena en casa.

5. Resolución de problemas

Mientras los niños juegan, constantemente resuelven problemas. Estos asuntos de la vida real que necesitan solución forman la base para todo tipo de resolución de problemas en la escuela, incluida la resolución de problemas matemáticos de palabras.

Los niños deben comprender que hay factores en juego y que se debe pensar en una solución para alcanzar el resultado deseado. Cuando un castillo de arena de un niño se desmorona al sacarlo del cubo, el pequeño necesita repensar las proporciones de arena y agua.

O cuando un niño está encontrando la manera de construir una rampa para que pasen los camiones, es posible que necesite usar más utensilios como base para sostenerla. En esta etapa, los pequeños no ven los problemas como los adultos. Más bien, están viendo desafíos y haciendo todo lo posible para superarlos y tener éxito.

Como ves, son muchas las cosas que aprenden los niños a través del juego con la arena. Es imprescindible facilitarles tiempo y espacio para que jueguen y desarrollen estas habilidades y estos aprendizajes de manera innata.

  • Bilbao, A. (2015) El cerebro del niño explicado a los padres. Editorial: Plataforma Actual.