Tipos de lunares: cómo identificarlos

Naí Botello · 28 agosto, 2018
Un niño cuenta, en promedio, con al menos diez lunares en su piel al momento de nacer. Sin embargo, cada uno tendrá características individuales. De allí que se torne imperativo poder identificarlos.

Los lunares, o según su nombre científico nevus melanocítico, son manchas en la piel de diferentes tonalidades y formas que están presentes en todos los seres humanos. Como su forma y color suelen variar, es importante que se puedan diferenciar entre los tipos de lunares, pues no todos resultan benignos.

Se estima que, al nacer, los niños presentan en su piel un promedio de diez lunares, lo que es relativamente bajo. Los más susceptibles a presentar estas manchas son las personas de tez blanca.

Estos lunares podrán crecer, cambiar o incluso desaparecer; todo dependerá del cuidado que se le proporcione, de los factores genéticos y de los cambios en su salud; pues los lunares son, teóricamente, alteraciones en los tejidos.

Tomando estas consideraciones, se presenta a continuación un decálogo con los tipos de lunares y cómo identificarlos. De este modo, podrás cuidar la piel de tu pequeño desde una temprana edad y también lo podrás instruir a él para que te anuncie sobre alguna particularidad o cambio que observe.

Tipos de lunares: cómo identificarlos

Hay varias consideraciones que debes saber sobre los lunares antes de que evalúes sus características físicas. Los lunares sanos o nevus comunes son asintomáticos; esto quiere decir que no deben generar prurito, ardor, supurar, inflamarse o que la piel a su alrededor se torne roja o palidezca.

Ya con estas primeras descripciones de lo que engloba tener un lunar sano, puedes hacerte una primera idea sobre cómo identificar si hay una anomalía en la piel de tu pequeño. Ahora bien, es hora de que nos enfoquemos en su forma y color.

Forma

Los lunares tienen un aspecto circular con bordes bastante definidos; también pueden presentarse de forma ovalada. Su diámetro no sobrepasa los 5 milímetros de ancho, tamaño máximo estimado como el del borrador de un lápiz.

Existen dos tipos de lunares según su forma: los lisos, que suelen ser los más recurrentes, y también los que presentan elevación.

Existen dos tipos de lunares según su forma: los lisos, que suelen ser los más recurrentes, y también los que presentan elevación. Por tradición popular, se considera que, si un lunar presenta un relieve palpable o crece, puede enmascarar un melanoma o algún otro problema. Esta consideración no es nada cierta.

Si bien cuando se habla de anormalidades en los lunares la irregularidad de la forma puede salir a colación, será solamente el criterio del médico dermatólogo el que determinará su verdadera naturaleza.

Los lunares no se deben extirpar y ni tocar de ninguna forma a menos que estos piquen, ardan o supuren. En todo caso, será el especialista en una intervención ambulatoria el que debe realizar el proceso.

“Al nacer, los niños presentan en su piel un promedio de diez lunares, lo que es relativamente bajo”

Color

Con respecto al color, generalmente se presentan en una paleta vinculada a tonos ocre o marrón, incluyendo también el negro, el azul y el rojo en los llamados lunares de sangre.

El color de los lunares también puede ser un posible indicativo de alteraciones. No obstante, como lo mencionamos cuando hablamos de la forma, si el lunar es asintomático, en teoría no hay nada que temer.

El color del lunar también tendrá una estrecha relación con el tono de piel de la persona. Se ha identificadoque las personas caucásicas y rubias tienen lunares con tonos entre el rosado y el marrón claro; en tanto, las personas de cabello negro o tez morena presentan nevus de color marrón oscuro y negro.

Los diferentes tipos de lunares pueden representar diferentes riesgos.

Cómo identificar anormalidades

Es muy poco común que un lunar sano se convierta en melanoma; se deben dar condiciones excepcionales para que esto ocurra. También es cierto que ciertos individuos están más propensos a sufrir esta condición, específicamente los de piel muy blanca, los que se exponen al sol sin protección o, por ejemplo, los que presenten más de cincuenta lunares.

Es importante acotar que, aunque es bueno que identifiques si hay cambios o alteraciones en los lunares de tu pequeño, solo el médico dermatólogo tendrá la capacidad de determinar la condición exacta del lunar y el tipo de cuidados que merece.

Por lo tanto, si tu pequeño presenta más de diez lunares en su piel, llévalo a un chequeo de rutina con el médico especialista para que te guíe correctamente sobre este tema.

Como conclusión, vale destacar que, en la totalidad de los casos, los lunares en los niños son benignos. Sin embargo, sus cambios y alteraciones sí tienen una relación directa con la exposición indiscriminada al sol y sin protección. La prevención y el cuidado de la piel serán siempre excelentes aliados para que los niños tengan una piel saludable.