Voy a ser padrastro, ¿ahora qué?

Si vas a ser padrastro por las circunstancias que te rodean, no te pierdas todo lo que te vamos a comentar a continuación.
Voy a ser padrastro, ¿ahora qué?
María José Roldán

Escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán.

Última actualización: 23 marzo, 2023

Cuando te conviertes en padrastro no siempre es un camino de rosas, por lo que es importante que tengas en cuenta algunos aspectos. Si lo haces bien, seguro que acabará por ser una experiencia gratificante y satisfactoria. Entonces, quizá te hagas este planteo en tu mente: «Voy a ser padrastro, ¿ahora qué?».

Es importante que determines bien cuál será tu papel como padrastro y, sobre todo, tener muy en cuenta las responsabilidades que tendrás en esa nueva etapa familiar. Quizá te encuentres con momentos de confusión o conflicto, pero lo que importa es saber cómo gestionarlos.

Ser padrastro no es fácil

Es cierto que no hay una fórmula perfecta o fácil para hacerlo, por eso se necesita tener paciencia y comprensión por los sentimientos de los demás. Ser padrastro no es fácil, puesto que nunca serás el padre biológico del niño. Sin embargo, las familias reconstituidas se pueden volver fuertes y estables. Solo hay que tener en cuenta algunos aspectos para poder avanzar en el camino adecuado.

Puede que haya obstáculos de educación, de crianza o diferencias en la forma de enseñanza en los niños. También, es posible que la expareja esté siempre presente en la vida habitual, en los rituales familiares o en los días de vacaciones. Así, el padrastro, muchas veces, puede sentirse relegado.

El padrastro puede sentir muchas veces que se queda en un segundo plano, ya que los progenitores biológicos tienen más peso en las decisiones que atañen a los niños. Sin embargo, esto es normal, es saludable y se debe respetar.

Ve poco a poco

Al principio, es importante que vayas lento, que seas un adulto cariñoso y que tengas un papel parecido al de un mentor, pero no a un padre biológico. Las relaciones son como las plantas, hay que regalarlas cada día y dejarles tiempo para que crezcan y se vuelvan más fuertes y resistentes. Por eso, no quieras correr. Deja que las cosas se desarrollen naturalmente, puesto que si intentas ganarte la confianza del niño sin ser sincero, se dará cuenta y rechazará tu presencia.

En cambio, si permites que el tiempo marque el camino, estarás en lo correcto para construir una relación más profunda y más significativa. Y esto no tiene nada que ver con ser o no ser el padre biológico del hijo de tu pareja.

Sé realista

Es fundamental tener una actitud realista y no dejarse llevar con pensamientos que no tienen lógica en cuanto a la familia que se reconstruye. En este sentido, deberás ser flexible para conseguir una familia unida. Cuida de los lazos afectivos con todos los miembros que están en el núcleo.

No te imagines situaciones idílicas, porque no sucederán tal y como las tienes en la mente. Ajústate a la realidad y actúa en consecuencia, pero siempre desde el respeto y el cariño hacia cada integrante de la familia.

Ser padrastro y pareja

Quizá sientas que no es fácil ser pareja y padrastro al mismo tiempo. Pero en cualquier caso, sea cual sea la situación, es importante poder cuidar la relación de pareja al máximo. De esa manera, se podrá crear un vínculo resistente ante las adversidades.

Siempre que se tengan desacuerdos en la crianza de los niños, en aspectos económicos o en cualquier otro tema de la vida cotidiana, es fundamental hablar las cosas en privado. En ese momento, los niños no deben estar presentes.

Cuando haya desacuerdos o situaciones complicadas, es fundamental alcanzar acuerdos a través de la resiliencia y evitar conflictos innecesarios.

Consejos para que todo vaya bien

Hay algunos consejos que puedes seguir para que las cosas vayan mejor cada día. De hecho, cuando te des cuenta de que se presentan situaciones difíciles, entonces deberás tener esto presente:

  • Pon siempre las necedades primero y no los deseos. Los niños necesitan amor incondicional, cariño y reglas coherentes. Los regalos innecesarios solo harán que la relación se deteriore, aunque pienses lo contrario al principio. Nunca les compres regalos para compensar tus malos sentimientos.
  • No pueden faltar las reglas en casa. Debe haber unas normas establecidas de manera conjunta con tu pareja y las consecuencias de incumplirlas tienen que estar pactadas con los niños con anterioridad. Por supuesto, hay que ser constantes y coherentes todo el tiempo.
  • Crear nuevas tradiciones familiares para encontrar actividades especiales para hacer con los hijastros. Nunca fuerces las relaciones.
  • Respeta a la ex pareja, porque siempre será el padre biológico del los niños. No importa la opinión que tengas de él. Delante de los menores habla siempre con respeto hacia esa persona.

La comunicación es fundamental

Recuerda hablar siempre las cosas con tu pareja y jamás usar a los niños como mensajeros o detectives. Los obstáculos estarán garantizados en esta nueva etapa, pero merece la pena que pongas de tu parte para conseguir que todo marche sobre ruedas.


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  • Blanco, F. (2021) Cómo ser padre primerizo y no morir en el intento. Editorial: Aguilar

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