¿Qué hacer si mi hijo se pilla un dedo?

Óscar Dorado 3 mayo, 2018
En el siguiente artículo, te contamos cómo debe ser la actuación en aquellos casos en los que tu hijo se pilla un dedo con la puerta. Ten en cuenta que mantener la calma será un elemento clave para tranquilizar al pequeño. Descubre más sobre esto a continuación.

El afán por descubrir cosas nuevas provoca que tu hijo sufra accidentes domésticos, como puede pasar si se pilla un dedo en el marco de la puerta. Afortunadamente, debes saber que se trata de un incidente doloroso, pero que en raras ocasiones precisa de asistencia médica.

La mayoría de los casos en los que el niño se pilla un dedo se producen desde el momento en que empieza a gatear. Este tipo de accidentes se vuelven frecuentes, ya que para aprender a caminar, el niño se apoya en todo lo que está cerca de él con el fin de encontrar el equilibrio.

Como madre, no debes ponerte nerviosa cuando esto ocurra. Es cierto que posiblemente sus gritos y llantos te hagan entrar en pánico, que temas que se haya roto algún hueso y que surjan las dudas de si debes llevarlo o no a la sala de urgencias. Por ello, vamos a darte algunos tips para que sepas cómo actuar ante este tipo de situaciones.

¿Qué debo saber si mi hijo se pilla un dedo?

Si tu hijo se pilla un dedo en la puerta, debes tener en cuenta lo siguiente:

  • El incidente puede provocar desde un simple hematoma sin consecuencias hasta la amputación completa del dedo. Todo depende de la gravedad del accidente, del impacto del golpe y de la pesadez de la puerta.
  • Estas lesiones suelen incluir uno o más elementos del dedo, como puede ser la uña, el hueso, etc. Te aconsejamos examinar con calma el dedo afectado y observar si es necesario acudir al hospital.
Pillarse un dedo puede acarrear consecuencias negativas para la salud.

¿Cómo actuar si mi hijo se pilla un dedo?

Si tu hijo se pilla un dedo, lo primero que debes hacer es mantener la calma y examinar su estado. Normalmente, el dedo estará un poco rojo, no demasiado hinchado, y la uña se sostendrá bien.

El procedimiento en estos casos tiene un único objetivo: intentar calmar el dolor que está sufriendo el niño. Para ello, te recomendamos sumergir el dedo en agua fría durante 5 minutos y, seguidamente, ofrecerle algún analgésico.

Si existe una herida superficial pequeña, puedes desinfectar la zona y aplicar un vendaje. Recuerda que el mejor remedio en aquellos casos que no sean graves es un buen abrazo; de seguro le tranquilizará.

Asimismo, este tipo de incidentes suelen afectar a la uña. Debes saber que cuando esto sucede, suele haber un simple hematoma, aunque muy doloroso, debajo de esta.

No obstante, también puede ocurrir que la uña se despegue totalmente. Si esto último sucede, te recomendamos llevar inmediatamente al niño a la sala de urgencias.

“Tan pronto como el bebé puede caminar a cuatro patas, este tipo de accidente, desafortunadamente, se vuelve frecuente”

Exploración: ¿cómo actuar en los distintos casos?

En aquellos casos en los que aparezca un pequeño hematoma debajo de la uña y esta permanezca en su lugar, no será necesario consultar a un médico siempre que el hematoma sea menor al 50% de la superficie de la uña.

Lo único que deberás hacer es esperar a que se caiga. Este hecho sucederá después de 3 a 4 semanas, cuando haya alcanzado un tamaño suficiente. Para aliviar el dolor del niño, puedes darle analgésicos.

Por otro lado, en aquellos casos en los que el hematoma ocupe más del 50% de la uña, debes acudir directamente a la sala de urgencias para realizar una exploración, independientemente de que la uña permanezca en su lugar.

El objetivo de este paso es establecer una evaluación completa de las lesiones y descartar algún tipo de fractura. En caso de fractura del hueso, el foco de la fractura se limpiará para evitar cualquier contaminación bacteriana.

Por último, existen casos más remotos y dramáticos, como puede ser un corte o amputación. Estos requieren que el niño sea hospitalizado y se opere tan pronto como sea posible, para reemplazar el fragmento completo.

Si tu hijo se pilla un dedo en la puerta, de seguro el dolor le hará llorar.

¿Cómo puedo evitar que el niño ponga el dedo en la puerta?

Ciertamente, la mayoría de accidentes de este tipo suceden porque el niño introduce su dedo en la puerta de manera inconsciente. En estos casos, solamente existe una solución para que evites que el niño introduzca los dedos en el marco: equipar las puertas con sistemas de prevención.

En ese sentido, te recomendamos equipar las puertas con sistemas de prevención muy efectivos. Existen dos tipos: perfiles de aluminio que cubren la puerta con bisagras a la altura del niño y sistemas que evitan que la puerta se cierre.

En definitiva, es importante que prestes especial atención cuando el niño empieza a caminar; este tipo de accidentes son muy habituales. Recuerda que si tu hijo se pilla el dedo en la puerta, ¡debes mantener la calma y seguir estas indicaciones!

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