Primos de la misma edad: una relación especial

Óscar Dorado 14 agosto, 2018
Las palabras se quedan cortas para describir el vínculo especial que compartimos con nuestros primos. Son protagonistas de muchos de nuestros recuerdos de la infancia, y especialmente aquellos que tienen una edad cercana.

Es posible que tus primeros recuerdos familiares incluyan a aquellos primos de la misma edad con quienes siempre has mantenido una relación especial. Aunque es cierto que durante la infancia no están tan presentes como los hermanos, cada vez que aparecen brindan todo su afecto y ocupan diferentes roles, todos ellos especiales y positivos.

Esto, como no podía ser de otra manera, forma parte de una tradición familiar. Un primo de la misma edad ha estado siempre ahí y le has contado todos tus secretos, incluso intimidades. De hecho, existen relaciones muy especiales en la infancia con los primos, ya sea por afinidad o por cercanía.

Si tienes un primo de tu edad, sabrás exactamente de lo que estamos hablando. Probablemente, ellos fueron tus mejores amigos en tu familia mientras creciste. 

De la misma manera, para los hijos únicos esta relación aún puede ser más especial. Aunque al llegar a la adultez la relación no sea la misma, siempre te acompañará el recuerdo de aquellos veranos juntos o las salidas en bicicleta.

Primos de la misma edad

Los primos son los hermanos que no viven en casa. De hecho, tener un primo de la misma edad comporta todos los beneficios de un hermano, con la diferencia de que no tienes que convivir con él. Lejos de ser algo malo, este detalle incluso favorece que no existan problemas entre ambos.

muchos primos de la misma edad comparten el sentido del humor de la familia y han sido criados en un contexto similar.

Para algunos, son aquellos hermanos que les gustaría tener y a los primeros que les cuentan las confidencias o los secretos mejores guardados. Se trata de una oportunidad para poner a prueba las habilidades sociales, a la vez que estimula el desarrollo cognitivo y motor de los niños.

De hecho, cuando los primos son de la misma edad, esto se traduce como tener un amigo para todos los eventos familiares importantes. Esto les permite a los infantes escaparse y divertirse un poco mientras los adultos están hablando.

Incluso muchos primos de la misma edad comparten el sentido del humor de la familia y han sido criados en un contexto similar. De hecho, son lo suficientemente parecidos para que se sientan muy cómodos cuando están juntos; es muy reconfortante pasar un buen rato con alguien que tiene el mismo ingenio y disfruta de las mismas bromas que tú.

Cuando sean mayores, podrán reír y bromear sobre los aspectos disfuncionales específicos de su familia; y eso es bueno para saber que tendrán a alguien en quien confiar.

Los primos son amigos con quienes se puede compartir celebraciones familiares, como cuando alguien se casa o tiene un bebé. Además, tienen los mismos abuelos para pasar tiempo juntos y en familia.

“Tú no eliges a tu familia. Ellos son un regalo de Dios para ti, como tú lo eres para ellos”
—Desmond Tutu—

Beneficios de tener un primo de la misma edad

Estos son algunos beneficios que comporta el hecho de tener un primo de la misma edad:

  • Actúa más como hermano que como primo, y más como mejor amigo que como hermano.
  • Las reuniones en familia son infinitamente más divertidas cuando tienes un primo de la misma edad.
  • Eligen cuándo quieren pasar tiempo juntos sin necesidad de tener la obligación de hacerlo, como puede pasar con los hermanos.
  • Se crean buenos recuerdos de las reuniones familiares, en las que juegan durante horas mientras los adultos hablaban.
Si tu hijo tiene primos de la misma edad, busca que pase el máximo tiempo posible con ellos.

  • Comparten la misma sangre y el vínculo es fuerte e irrompible.
  • Hay un compañerismo especial, en las buenas y en las malas.
  • Se da una combinación perfecta entre familia y amigos.
  • Desarrollan sus habilidades motoras jugando juntos.
  • Comparten el mismo sentido del humor, muchas veces inculcado por los adultos en las reuniones de familia.
  • Fomentan un vínculo afectivo desde pequeños.
  • Encuentran en el otro un compañero de juegos con el que divertirse y con quien forman una amistad para toda la vida.
  • Saben lo que es venir de la misma familia y, por ende, comprenden algunas de sus reacciones o maneras de ser.

Por último, recuerda que, los beneficios de tener un primo de la misma edad son muchos y muy valiosos. Si eres de aquellos afortunados que tienen un primo de la misma edad, procura disfrutar de esta experiencia única, que viene acompañada de muchos momentos inolvidables.

Del mismo modo, si tu hijo tiene primos de la misma edad, busca que pase el máximo tiempo posible con ellos. Se trata de una relación que deben cultivar desde la infancia, ya que desempeña un papel muy importante en la vida de los pequeños.

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