No, el postparto de una mamá no siempre es feliz ni de color de rosa

Valeria · 30 junio, 2017

No, el postparto de una mamá no es de color de rosa. Porque no siempre quedan fuerzas, porque el cuerpo duele, los miedos son muchos, la falta de sueño es voraz y las necesidades del pequeño infinitas. Pocos instantes vitales son tan complejos y delicados como eso llamado “puerperio” y para lo que nadie te había preparado.

Estamos seguros de que si tu postparto fue complejo, duro y doloroso, muchas de las personas que estaban a tu alrededor te advertían de que te cogieras la cosas con calma, que no decayeras y que disfrutarás de ese momento dulce que es la maternidad. Este tipo de frases esconden sin duda el pequeño temor de muchos de nuestros familiares a que derivásemos en la clásica depresión postparto.

Sin embargo, algo que no todo el mundo sabe es que existen muchos grados, muchos matices intermedios que sin llegar a ser una depresión formal y de manual de diagnóstico, encierran otro estado que no es tan conocido: hablamos del “Baby Blues”.

Estamos seguros de que este tema te será de gran ayuda. En “Eres Mamá” te hablamos de ello.

El postparto no es de color de rosa: es “baby blues”

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Si hay algo que experimenta la mamá cuando llega a casa después del parto, es la obligación de sentirse feliz, al 100% de sus fuerzas y con la sensación de que está viviendo la mejor etapa de su vida”.

Y sin duda la está viviendo o  mejor dicho, “la vivirá”, pero dentro de unos meses: cuando su cuerpo se ajuste, cuando la calma hormonal se equilibre y cuando todos aquellos miedos, dolores, incertezas y angustias se regulen para verse mucho más segura en su papel de madre.

Son sin duda unos momentos en que necesitamos más que nunca el apoyo de nuestro entorno, ahí donde la pareja vive muchas veces lo mismo que la mamá y no duda en ser esa otra mitad indispensable en nuestro día a día, y donde además, también se agradece la ayuda y el consejo de las abuelas y de otras mamás que han pasado por lo mismo.

Sientes cierta tristeza y es normal: estás viviendo el “Baby Blues”

Cerca del 80% de las mamás experimentan una sensación de indefinible tristeza en el postparto. Por contradictorio que les parezca a muchos, es algo normal.

Este fenómeno psicológico se conoce como tristeza puerperal o “Baby Blues”. Este nombre tan evocador encierra una realidad muy común entre las nuevas mamás y que se explica por las siguientes dimensiones:

  • Cambio hormonal del cuerpo.
  • Nuevas responsabilidades.
  • Agotamiento físico tras el parto que no se recupera tan fácilmente a causa de las nuevas obligaciones.
  • Reformulación personal: somos madres, puede que primerizas o puede que veteranas, lo cual en este último caso implica muchas más responsabilidades y retos que asumir.

Cabe señalar que el “baby blues” no es una depresión postparto. Es como sumergirse en un océano de inexplicable tristeza a lo largo de dos semanas, de poco más de 10 o 15 días donde sentimos una especie de bruma que nos sumerge en la irritabilidad, las lágrimas y la angustia.

No obstante, es algo puntual en el tiempo. Al cabo de dos semanas ese “baby blues” desaparece con su melodía triste para dar paso a otra música más intensa e ilusionante que nos llena de nuevos matices y motivaciones (aunque el cansancio, sigue estando presente).

¿Cómo diferenciar el “Baby Blues” de la “depresión postparto”?

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La depresión postpato

  • La depresión postparto es un trastorno grave del estado de ánimo.
  • Puede empezar de improviso a lo largo del primer año tras el propio parto, no necesariamente después.
  • Suele durar entre 10 y 15 meses.
  • La mamá es incapaz de cuidar de sí misma y del bebé, se siente completamente superada.
  • La sufren el 10% de las mujeres
  • En ocasiones, vienen originadas por problemas afectivos con la pareja, por el desempleo o incluso por la sensación de no sentirse apoyada ante ese nuevo reto que tiene por delante.
  • La depresión postparto se supera con ayuda farmacológica y con terapia.

El “Baby Blues”

  • Surge justo después del parto.
  • Es una sensación de tristeza e irritabilidad que dura, como hemos dicho con anterioridad, poco más de 15 días.
  • No se necesita apoyo farmacológico ni psicológico. En este caso, es muy terapéutico hablar con la pareja, con nuestros padres o amigas. Esa nube momentánea se acaba escapando sola al poco tiempo.

Para concluir, tal y como puedes ver, el sentirse emocionalmente abatida después del nacimiento del bebé es algo normal. En ocasiones, la propia sociedad con su clásica idea de que toda mujer que acaba de dar a luz es inmensamente feliz y está llena de energía, pone sobre la mamá una presión excesiva. Lo que necesita toda madre es el apoyo de su entorno, tiempo y tranquilidad.