Niñas felices y empoderadas, el reto de la crianza actual

Indira Ramírez 5 julio, 2016
Una niña criada desde el afecto, el cuidado y la autonomía será una mujer triunfadora que contribuirá a un mundo mejor.

Hoy en día resulta más necesario que nunca aprender a criar niñas felices y empoderadas. ¿Por qué? Porque haremos de ellas individuos más íntegros y capaces el día de mañana, independientemente de lo que decidan hacer con su vida.

¿Sabías que el 11 de octubre ha sido declarado por las Naciones Unidas como el Día Internacional de las niñas? El propósito de fijar esta fecha en el calendario es mejorar las condiciones de vidas de las niñas y adolescentes del planeta. 

Estas no son cosas solo de las grandes organizaciones o naciones, el hogar tienen mucho que ver con este propósito de talla mundial.

Un reto de la crianza actual es formar a niñas felices y empoderadas que puedan encarar el mundo con coraje, ternura y justicia.

¿Qué debes saber como madre?

El empoderamiento se define como la ganancia de poder a través de la seguridad, autoestima e independencia para el manejo de situaciones.

De acuerdo a las Naciones Unidas en el año 2015, el mundo se distribuía en 50,4% de hombres y 49,6% mujeres. Sin embargo los roles de liderazgo y la participación de las niñas y mujeres aún no goza de todos los derechos en el mundo entero.

Por desgracia, aún sabemos de países en donde las niñas son “moneda de cambio” y desde muy jóvenes son obligadas a casarse y tener hijos.

Por esa razón, la tarea de las Naciones Unidas, y a mínima escala, de los padres y maestros en el hogar y la escuela, es potenciar las habilidades y confianza de las niñas para que crezcan felices y seguras de su protagonismo en la sociedad.

El empoderamiento en las niñas permite que se expresen con mayor facilidad y que conozcan, desde muy pequeñas, tanto sus derechos y deberes.

Cómo criar niñas felices y empoderadas.

¿Cómo criar niñas felices y empoderadas?

Poder de participación y expresión

Las niñas, al igual que los niños, deben tener derecho a participar y poder expresarse. Sus opiniones deben ser escuchadas y no subestimadas por los adultos.

Las niñas que crecen en un hogar donde sus opiniones cuentan obtienen mayor confianza y seguridad en sí mismas.

De igual manera no temerán expresar sus opiniones u oposición. Tampoco cederán ante cualquier planteamiento que vulnere o pretenda violar sus derechos.

Poder e información financiera

Enseñar desde la infancia a tener un trato responsable con el dinero contribuirá a potenciar las cualidades de nuestras niñas.

El día de mañana serán mujeres autónomas y con criterios saludables en la administración del dinero como un recurso para beneficio propio y de su entorno.

Poder de amar y sentirse amadas

El amor es el eje fundamental de todo plan de crianza. Las niñas y niños deben sentirse amados y respetados por sus padres. Al igual que sentir que pueden transmitir su afecto sin obstáculos ni burlas.

El empoderamiento de las niñas a amar en libertad y con responsabilidad, es tarea de los padres y madres, quienes tienen el trabajo de formar en salud afectiva, reproductiva y sexual a las niñas.

Cómo criar niñas felices y empoderadas.

Poder de ser ellas mismas

El desarrollo sin restricciones de la personalidad de las niñas es otra de los derechos que, tanto sus padres como la sociedad, deben garantizarles desde su nacimiento.

Evitar la crianza con etiquetas y el establecimiento de estereotipos de género es darles a ellas el poder de definirse alrededor de sí mismas.

Poder de soñar

La creatividad, la recreación y el desarrollo de la imaginación son aspectos que permitirán además destacarse a la niña en la escuela y el deporte.

Los padres deben incentivar el desarrollo saludable de estos aspectos con tiempo compartido y juegos. Una crianza estricta y punitiva no contribuye a la felicidad y el empoderamiento de las niñas, por el contrario, crea niñas huidizas, tímidas, llenas de miedo e inseguridades.

Poder de planificar su futuro

Está demostrado que el diseño de un plan de vida a temprana edad permite que los niños tracen un norte del que es muy difícil desviarse y logren llegar a la adultez con éxito, felicidad y confianza en sus ideales. Los padres deben alentar y orientar esta planificación.

Conversar con los hijos sobre el futuro, sobre sus intereses, pasiones e ilusiones. En las niñas un plan de vida impide la deserción escolar, el embarazo precoz y el inicio no informado o traumático de la sexualidad.

Poder de desarrollo

Asistir a la escuela, a actividades extraescolares, a las fiestas de los amigos, las competencias y juegos deportivos son aspectos del día a día en la vida de un niño. Sin embargo estos son derechos que otorgan poder a su desarrollo.

La educación es uno de los indicadores más efectivos para calcular el empoderamiento de una niña, pues, a mayor educación, mayor capacidad de tener el control social, económico, profesional y personal de sus vidas.

Las niñas felices y empoderadas son producto de una familia con un buen manejo de la inteligencia emocional. Por otra parte, una niña empoderada es una niña feliz y capaz.

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