Neutrófilos bajos en el bebé: ¡Peligro para su salud!

Diego 12 noviembre, 2017
Los neutrófilos bajos en el bebé llegan a representar el 70 % de los leucocitos que se hallan en la sangre. Te contamos todo sobre esta condición y su influencia en los más pequeños.

Los neutrófilos son una especie de glóbulos blancos abundantes que llegan a representar el 70 % de los leucocitos que se hallan en la sangre. Ahora bien, en muchas ocasiones se presentan neutrófilos bajos en el bebé. ¿Qué hacer?

Los neutrófilos y su importancia

Los neutrófilos bajos en el bebé pueden ser causa de preocupación para cualquier padre. Sin embargo, para poder estar informados al respecto es necesario conocer a fondo el tema, tomando en cuenta lo siguiente:

¿Qué son?

Los neutrófilos bajos, también conocidos como neutropenia, corresponde a un bajo número de glóbulos blancos (llamados también neutrófilos), los cuales se encuentran en el organismo con la finalidad de combatir infecciones.

Importancia

Los neutrófilos son sumamente importantes en el organismo de cualquier persona, especialmente en los bebés. Gracias a estos es posible proteger a los niños de infecciones graves que les podrían afectar.

Cuando se presenta una infección bacteriana en el cuerpo humano, las primeras células inmunes en detectar dicho ataque son los neutrófilos, llegando adecuadamente al punto de infección y protegiendo así al bebé.

Gracias a su consistencia en forma gelatinosa puede ser muy fácil atravesar las paredes de los vasos sanguíneos, migrando con resistencia hacia los tejidos afectados para ayudar a destruir hongos y bacterias, de allí su importancia.

¿Cuáles son los valores normales de los neutrófilos?

Para determinar si los valores de los neutrófilos están bajos, es necesario conocer los valores adecuados en una persona saludable:

  1. En el caso de los bebés el valor normal de los neutrófilos es de 1500.
  2. Por su parte, el valor normal de los neutrófilos en adultos es de entre 2000 y 7500.

Si el recuento de los neutrófilos en la sangre es de un valor inferior al mencionado anteriormente, entonces puede tenerse la certeza de que se padece una condición a la que se le denomina neutropenia.

Esta es una forma de leucopenia que se asocia a un nivel bajo de neutrófilos en la sangre. Por lo que se debe proceder a buscar cuál puede ser la causa de tal condición y acudir a un médico para indicar el tratamiento adecuado.

Los neutrófilos bajos en el bebé pueden ser causa de preocupación para cualquier padre.

¿Por qué se presentan neutrófilos bajos en el bebé?

Existen numerosas causas para hallar un recuento bajo de neutrófilos en la sangre, las cuales tienden generar una baja producción de estos, o que también propician la destrucción de los mismos tras haber sido producidos.

Los neutrofilos bajos en el bebé, también conocido como neutropenia, es una enfermedad grave que debe atenderse inmediatamente. El bebé quedará expuesto a cualquier virus, bacteria o enfermedad

En ambos casos, las causas pueden asociarse a diversas condiciones médicas o también a hábitos que se explican detalladamente a continuación:

Infecciones virales y bacterianas

Algunas enfermedades como el VIH, la tuberculosis o la malaria pueden ser la causa de que se tenga los neutrófilos bajos. Sin embargo, en muchas ocasiones el bebé podría presentar simplemente una infección grave que provoca que los neutrófilos se agoten rápido.

Uso de medicamentos

Algunos medicamentos pueden causar daño a la médula ósea o de forma directa a los neutrófilos. También la terapia de radiación contra el cáncer puede causar neutropenia.

Deficiencia vitamínica

La deficiencia de vitamina B12 es capaz de causar una condición conocida como anemia megaloblástica, que causa una baja sostenida en los neutrófilos en la sangre.

Enfermedades en la médula ósea

La anemia aplástica, el síndrome mielodisplásico, la leucemia y la mielofibrosis son capaces de disminuir significativamente la producción de neutrófilos.

Trastornos congénitos

Algún trastorno en la producción de este elemento puede producir neutrófilos bajos en el bebé, por lo que es necesario revisar las historias médicas de los familiares más cercanos para determinar este hecho.

Problemas en la placenta

La futura madre puede producir anticuerpos que atentan contra de los neutrófilos del bebé, los cuales cruzan la placenta antes de que se produzca el nacimiento, lo que provoca una disminución de glóbulos blancos en el niño recién nacido.

Por otra parte, en muchos casos dicha disminución se produce sin ningún tipo de causa, lo que indica que el bebé no se encuentra enfermo o no tiene ninguna infección.

Recomendaciones

Ahora bien, no hay que alarmarse demasiado, puesto que muchas ocasiones los bebés tienden a presentar esta condición estando totalmente sanos hasta el primer año de vida, puesto que se trata de un estado transitorio.

Tratamiento

Cuando no se trata de un caso grave la neutropenia, esta puede desaparecer por sí sola; de modo que la médula ósea se recupera de forma adecuada y el organismo empieza a producir suficientes glóbulos blancos.

Bebé en una incubadora.

Por otra parte, si se tratase de una infección, el pediatra del bebé podría colocarle antibióticos; y cuando la infección ceda, la producción es capaz de volver por completo a la normalidad.

Cuando el conteo de neutrófilos se encuentra muy bajo y se presenta la posibilidad de que esto sea potencialmente mortal, pueden aplicarse tratamientos como los siguientes:

  • Medicamentos que logren la estimulación de la producción de glóbulos blancos.
  • Anticuerpos en sangre, por medio de tratamientos que propicien este hecho.

Lo que los padres deben saber

Este tipo de afecciones pueden controlarse de forma adecuada en caso de que el niño no presente infecciones bacterianas; podría resolverse fácilmente con el uso de antibióticos, lógicamente recetados por el médico.

En caso de que el niño no presente episodios frecuentes de fiebre, ya se le haya llevado al médico y este haya determinado que se trata de algo transitorio, no es necesario alarmarse, puesto que en poco tiempo la médula ósea se recuperará y podrá volver a sus valores normales; por lo que los neutrófilos bajos en el bebé desaparecerán.

Control de hematología pediátrica

En caso de que no existan aparentes causas para la baja de neutrófilos, es necesario que los padres continúen llevando a cabo un control de hematología pediátrica. Esto quiere decir que los médicos realizarán un protocolo de diagnóstico y controles previstos. De este modo, es recomendable que nunca se pierdan las consultas pediátricas y los frecuentes exámenes determinados por el médico para ello.

Si se cumple con cada uno de estos protocolos de cuidado, será posible que el bebé se mantenga saludable hasta su mejoría completa, logrando que la adecuada producción de neutrófilos sea la propicia para evitar enfermedades.

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