Mi mami es mi mejor ejemplo

No cabe duda: mi mami es y será por siempre mi mejor ejemplo. Desde muy pequeño, ella se ha convertido en mi modelo a seguir. Crecí aprendiéndolo todo por imitación. En suma, me he convertido en una especie de espejo de cada uno de sus movimientos, actos y reacciones.

Quizás por eso digan que soy una esponja que absorbe todo lo que hacen y dicen los adultos. Lo bueno y lo malo. Por eso he oído a mamá aclararle a papá que debe predicar con el ejemplo. E incluso le sugiere que cuide y mida sus acciones ya que yo simplemente tiendo a copiar lo que veo y oigo.

Mi madre está completamente segura de algo, y ella cada día abraza esa convicción. Quiere moldearme cual artesanía para construir personas de bien para el mañana. Ella cree que el momento de inculcarme valores es ahora, ya. Y no, esta responsabilidad -según ella- no depende solo de la escuela, sino que se inicia en casa.

Definitivamente, mi mami es mi mejor ejemplo. Tiene un sinfín de valores en los cuales me educa día a día. Sé que cuando llegue el mañana, me encontrará bien parado como persona. Y todo será gracias a ella y a su destacable esfuerzo. ¡Gracias mamá por brindarme tanto en esta vida!

Mi madre, el mejor ejemplo de amor y respeto

Mi madre es el mejor ejemplo de amor que pueda conocer. Me ha enseñado en estos años a darlo todo sin esperar nada a cambio, solo por amor. El amor más real, puro e incondicional del mundo. Me enseñó el modo en que ese sentimiento tan bonito se convierte en una fuerza motriz para los implicados.

Ese mismo amor es el que da pie a un sinfín de sacrificios y esfuerzos. Desinteresados todos y cada uno de ellos. Es el sentimiento capaz de mover montañas, de albergar toda la dedicación de una abnegada madre. Esa abundancia del corazón que se plasma en todo el afecto y cariño que colman mi alma desde que llegué al mundo.

Pero mi mamá es también el mejor ejemplo de respeto. Ella me incluye en su vida, me respeta tal y como soy, y es así como me acepta. Me enseña que así debo ser en mi vida cotidiana. Respetar y ser respetado. Ser empático con el más diverso entorno y dar lugar siempre al diálogo para resolver los conflictos.

Amistad, sabiduría, solidaridad principios y valores es solo un cuarto de su inmenso legado. Toda esa herencia me hace sentir millonario en cuerpo y alma. No hay ni habrá en el mundo mayor riqueza que esta. No hay mejor regalo que se le pueda dar a la humanidad que el que le hace día a día mi mamá.

Mi madre, mi mejor ejemplo para el mañana

Mi madre es, ciertamente, mi mejor ejemplo para el día del mañana. Aun sin siquiera saberlo ni imaginarlo, deposita en mí un sinfín de principios, valores y capacidades para mejorar mi presente y futuro. En su día a día simplemente sobran las enseñanzas y aprendizajes maternas.

Desde muy pequeño me ha regalado las más altas dosis de paciencia durante el trato conmigo y con los demás. Me enseñó además ante cada traspié o revés del destino lo que es la perseverancia. Arrebató cada sueño y lo dotó de la más bella realidad.

Aprendí entonces que no existen imposibles y que, en suma, no hay nada como abrazar una causa y un deseo. El secreto no consiste en otra cosa que no sea la tenacidad. Otra clave sería confiar en uno mismo y en el potencial que se esconde en nuestro corazón para alcanzar hasta aquellas metas que más lejos creemos.

Mi mami me demostró que la vida es una lucha. Sin embargo, es la única lucha que vale cada una de las batallas que libramos. Una pelea cotidiana que necesariamente debe encontrarnos de pie, tal como me ha posicionado mi madre. Por todo eso siempre sostendré que mi mami es y será mi mejor ejemplo.

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