Leche materna pasteurizada: ¿cómo y por qué?

La leche materna pasteurizada es un recurso para atender las necesidades nutricionales especiales que un bebé pudiera tener cuando la leche de la propia madre no está disponible.
Leche materna pasteurizada: ¿cómo y por qué?

Escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero el 31 Marzo, 2020.

Última actualización: 31 Marzo, 2020

La leche materna pasteurizada es leche humana que ha sido donada a un banco de leche y tratada por pasteurización con el objeto de que se le pueda administrar a cualquier bebé.

En ocasiones en las que, por situaciones médicas, la lactancia está contraindicada, o por motivos particulares ,como la muerte materna, entre otros, el suministro de leche materna pasteurizada es clave.

Los bancos de leche se encargan de realizar pruebas de detección de patógenos en las posibles donantes. Además, las donaciones recibidas se procesan por esterilización para evitar que los bebés receptores no sean expuestos a ninguna droga ni germen patógeno.

¿Qué es la pasteurización?

La pasteurización es el proceso de aplicación de calor a un alimento bajo condiciones controladas. Esto se hace con la intención de reducir la presencia de agentes patógenos, como es el caso de ciertas bacterias, protozoos, mohos o levaduras que el alimento pueda contener. El proceso fue estandarizado hace más de 150 años por el científico francés Louis Pasteur.

El proceso de pasteurización busca eliminar gérmenes en el alimento, alterando lo menos posible su estructura física, sus componentes químicos y sus propiedades de sabor y aspecto. Con este fin, después de someter el producto a calentamiento, se enfría rápidamente y se envasa.

Es importante conocer que en la pasteurización de la leche se emplean temperaturas por debajo del punto de ebullición. Esto es así porque, a temperaturas superiores a este valor, se afectan irreversiblemente ciertas características físicas y químicas de la leche. Así, si se sobrepasa el punto de ebullición, proteínas como la caseína se coagulan o gelifican irreversiblemente.

¿Cómo es el procesamiento de la leche materna pasteurizada?

Una vez que se ha determinado si una donante es elegible, se procede a la recolección, mantenimiento, tratamiento y control de las donaciones de leche:

Recolección de la leche en casa

La donante puede obtener la leche tanto manualmente como con extractor, manteniendo la higiene y esterilización de este. Además, se observa el lavado cuidadoso de las manos.

Tras la extracción, la leche debe ser conservada en frío (refrigerada o congelada) inmediatamente. La leche cruda puede ser almacenada en nevera hasta 24 horas. Esto es debido a que la leche contiene muchos factores antimicrobianos que impiden el aumento significativo en el crecimiento bacteriano.

Entre una extracción y otra, el recipiente estéril (de preferencia vidrio o plástico rígido) permanecerá en la nevera a una temperatura máxima de 7 grados centígrados. Se permite la colección de múltiples extracciones en un solo envase, siempre que la leche de las diferentes extracciones haya sido previamente refrigerada.

Mantenimiento de la leche cruda

La leche debe ser congelada en casa antes de cumplir las 24 horas tras su extracción. Se recomienda que el tiempo máximo de almacenamiento de leche congelada en casa antes de enviarla al banco de leche no supere las 4 semanas.

Los envases deben llenarse hasta las tres cuartas partes de su capacidad para evitar su rotura al ser congelados. Además, deben estar identificados con el nombre/código de la donante y la fecha de recogida/extracción. Por último, se recomienda reducir al mínimo la exposición a la luz solar.

Pasteurización de la leche

El procesamiento de la leche se debe realizar en condiciones estériles. Nunca debe usarse microondas para descongelar la leche. La leche cruda congelada se descongela, preferentemente, a 4 °C antes de la pasteurización, y puede usarse la descongelación parcial al baño María.

Después, la leche se somete a la pasteurización, preferentemente pasteurización Holder (62,5 ºC, 30 minutos). Además, se admiten temperaturas de tratamiento de entre 61-63 °C. La temperatura no debe exceder los 64 ºC. Luego, se debe enfriar rápidamente, antes de 20 minutos, a 4 ºC. Se debe monitorizar el proceso y registrar las temperaturas durante el tratamiento.

Análisis y caducidad de la leche materna pasteurizada

Hy que analizar el contenido microbiológico de cada lote de leche tras la pasteurización. La muestra ha de recogerse de forma estéril. Tras pasar estas pruebas, la leche se congela a -80 ºC (con una fecha de caducidad de 12 meses) y ya estaría lista para el uso de los recién nacidos.

Nota final sobre la leche materna pasteurizada

La leche materna pasteurizada es segura para los recién nacidos. El tratamiento está comprobado que es efectivo para evitar infecciones bacterianas y virales transmitidas por la leche. La pasteurización también se aplica a la leche materna en algunas unidades de cuidados intensivos neonatales. Esto hace para atender a bebés de muy bajo peso al nacer, ya que son muy vulnerables al citomegalovirus que puede contener algunas leches maternas.

Los bancos de leche realizan minuciosas pruebas de detección a las donantes. Tales pruebas de detección aseguran que la mujer que dona su leche sea saludable, no tome medicamentos periódicamente y tenga más leche que la que su propio bebé necesita. Asimismo, las donantes son no fumadoras, no consumen drogas o alcohol, ni asumen conductas de riesgo.

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Licenciada en Bioanálisis por la Universidad de los Andes en el año 1988. Máster en Inmunología por el Centro de Estudios Avanzados del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (1991) y Doctora en Bioquímica por el IVIC (1998). Ha publicado 21 artículos científicos, algunos de ellos se pueden consultar aquí: http://scholar.google.co.ve/citations?user=xJzKYhgAAAAJ&hl=enDesde 2000 ha ejercido profesionalmente como investigadora científica y docente. Ha sido tutora de tesis de 13 estudiantes de licenciatura y postgrado. Miembro de la Mesa Técnica Nacional en lactancia materna desde 2015-2017, auspiciada por MPPPS y la UNICEF. Áreas de Investigación: Fisiología y Desarrollo Intestinal; Estudio del efecto de componentes de leche materna humana en la maduración intestinal; Modelos de inflamación Intestinal en cerdo, conejo de indias y rata. Ha participado en 67 congresos internacionales sobre fisiología, bioquímica y biología molecular. Colabora como árbitro con más de una docena de revistas científicas en su área de conocimiento.