Las diez cosas que tus hijos esperan de ti

Ser padre conlleva a una cantidad de  exigencias, sin embargo los hijos siempre desean algo de sus progenitores. Aquí te mostramos diez cosas que ellos esperan.

Es evidente que los niños son seres racionales. Esto significa que ellos querrán más de lo que les gusta y menos de aquello que les desagrada. Golosinas, juguetes, permisiones; en esto se resume el objeto de sus deseos.

Pero ellos no solo tienen anhelos, sino también necesidades. De estas, algunas veces son conscientes y otras no tanto. Aunque no lo creamos los pequeños esperan de los padres más de lo que pensamos.  

Los progenitores somos líderes de nuestros pequeños: el ejemplo a seguir. Inconscientemente, los hijos adoptan nuestras creencias, mostrándose adeptos a unas cosas y cuestionando otras. Veamos las diez cosas que tus hijos esperan de ti.

Los niños un ambiente libre de desequilibrios y racionalidad

¡Que les des todo! Así que pon límites

madre dialogando con su hijo para disciplinarlo

Los infantes siempre quieren más golosinas y juguetes. Después de todo ¿A quién no le gusta la abundancia? Pero tenerlo o darlo todo es imposible y contraproducente. Los niños necesitan un equilibrio y ganarse lo que les das.

Que evites las contradicciones

Cuando los progenitores premiamos o disciplinamos, estamos forjando una conducta positiva en los chiquitos. Pero mucho cuidado, porque luego de que les exigimos actuar de forma correcta, no podemos contradecirnos con nuestras acciones.

Protección y espacio

Un infante espera de su madre todo el acompañamiento posible, pero al mismo tiempo desea espacios en los cuales pueda decidir por sí mismo. La realidad es que algunos padres ignoran que ambas facetas pueden cumplirse al mismo tiempo.

Es fundamental la confianza para el correcto desarrollo del pequeñín

Que confíes en ellos

Si te has esforzado por enseñarle valores y ellos te han demostrado de que están hechos, entonces en algún momento exigirán que confíes en lo que hacen. Si siempre los cuestionas y dudas de sus habilidades sentirán que no crees en el pequeñín.

Que les enseñes responsabilidades de forma divertida

Es fundamental tener un equilibrio entre las labores y  el esparcimiento. Las tareas echas son metas cumplidas y la diversión es el ansiado premio por el esfuerzo. Lo ideal es que combines  las responsabilidades con actividades entretenidas.

Respeto a sus opiniones

Hay padres que no consideran a los pequeñines cuando se toman decisiones grupales. Hazle sentir que su opinión es importante pues también tienen derecho a decidir. El alto criterio de un niño puede sorprenderte. Solo tú tienes las herramientas para que tu pequeño te cuente sus cosas.

Que escuches sus problemas

La única forma de ayudar a una persona es comprendiéndola. Si no lo escuchas jamás podrás saber lo que ocurre en el entorno de tu hijo. Es imposible dominar y saber cada aspecto de sus vidas, por eso debes motivarlo a hablar.

Respeta los afectos de tus hijos

 hijos

Esto es vital para los progenitores separados. Hay que evitar hablar mal de su otro progenitor en medio de un divorcio. Ellos no tienen por qué tomar partido en el asunto. Lo ideal es que respetes sus sentimientos y los protejas.

Que los perdones

Los niños cometen errores y a veces hacen cosas incorrectas. ¿Pero no es el error en sí mismo un aprendizaje? La verdad es que nadie aprende por cabeza ajena y cuando un niño se equivoca también espera que tú lo sepas perdonar.

El amor es la clave para afrontar cualquier obstáculo durante la crianza

Amor y más amor

Todo lo anterior se resume en esto. El amor entre padres e hijos está en el equilibrio, la superación de cada etapa y en que nunca faltará un beso, un abrazo, una palabra de aliento. Darle a entender que siempre estarán unidos en las buenas y malas.

Este sentimiento es el más puro entre un padre y su retoño. Desde que inicia el proceso de gestación los nexos que se crean son insustituibles. Este rol es uno de los más exigentes, sin embargo siempre hay espacio para el amor.

En ocasiones creemos que los hijos no tienen expectativas, pues al contrario, estos en el fondo esperan algo. Por tal razón, debemos estar muy atentos para no defraudarlos y dar lo mejor de nosotros mismos.

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