La flexibilidad en los niños

Francisco María García 16 mayo, 2018
La flexibilidad corporal, si se trabaja durante la edad infantil, propiciará una vida saludable y el correcto desarrollo de las articulaciones. Hay muchos ejercicios entre los que elegir y una dieta sana que complementará la actividad física.

La flexibilidad en los niños es una cualidad física innata que con el tiempo se pierde si no se ejercita con frecuencia. La práctica favorece la agilidad en los movimientos, ayuda a una mejor formación de articulaciones y músculos y evita padecimientos futuros.

Concretamente, la flexibilidad es la capacidad de estirar una articulación al máximo y de los músculos de adaptarse a esa tensión. Desde que nace, el ser humano posee una maravillosa flexibilidad, que debe ser fomentada por los padres y preservada cuando se es adulto.

Los ejercicios de flexibilidad contribuyen a evitar el sedentarismo y enfermedades cardiovasculares que se dan por falta de movilidad y de una adecuada alimentación.

Trabajada desde la infancia, la flexibilidad será garantía de mayor calidad de vida en la etapa adulta. Si no se ejercita desde la infancia, se pierde; se trata de un buen hábito para los niños a fomentar en los niños la práctica deportiva diaria.

En todo caso, lo importante es que los padres entiendan que mantener a los niños en buena forma física no implica una presión excesiva. De esa manera, se evitará que el niño se bloquee o que llegue a detestar lo que se está tratando de fomentar.

Factores que afectan la flexibilidad en los niños

Entre los factores que producen la falta de flexibilidad en los niños, se destaca el exceso de tiempo frente al televisor y los juegos de consola. Una rutina física con ejercicios de estiramiento y elongaciones, sumada a una alimentación balanceada, contribuyen a llevar una vida sana.

La pérdida de flexibilidad acerca al niño a tener problemas físicos en el futuro; es el caso de los dolores musculares, las roturas, los desgarros y otros problemas de salud.

Todo está relacionado con la falta de movilidad, que con los años va deteriorando músculos y articulaciones. La clave para mejorar la flexibilidad en los niños es el entrenamiento físico, constante, programado y divertido.

En casa o en la escuela, practicar ejercicios es una necesidad. Para los niños, es recomendable acompañar la rutina con juegos; de esa forma se evitará el aburrimiento y con seguridad se obtendrán mejores resultados.

La danza es una gran opción para ejercitar la flexibilidad en los niños.

Yoga para los favorecer los sentidos

Los padres y los maestros deben motivar a los niños a aprender a estirar sus cuerpos para mantenerse ágiles y flexibles. Para lograrlo, existen varias opciones que incluyen juegos, disciplinas deportivas y artísticas; se trata de trabajar la relajación, la concentración y el equilibrio.

El yoga ayuda a los niños a obtener una mayor destreza en sus músculos y maximiza la flexibilidad de sus articulaciones. Además, optimiza la postura sentado o de pie, mejora la capacidad respiratoria y la posición de los órganos internos. También favorece la circulación sanguínea.

Esta disciplina física y mental trabaja la autoestima, disminuye el estrés y perfecciona los cinco sentidos. Asimismo, aumenta la agilidad y la destreza y relaja las articulaciones; de forma paralela, el yoga desarrolla los niveles de atención y concentración.

Judo, el arte marcial preferido por los niños

El judo es una de las actividades preferidas por los niños: los incentiva en el desarrollo de sus capacidades físicas y psíquicas; este arte marcial también enseña valores importantes, como la disciplina, el compañerismo y el respeto.

Entre los beneficios de esta práctica, están el desarrollo del aparato motriz, la fuerza, la coordinación, la velocidad, la flexibilidad y el equilibrio. Los niños son entrenados para dominar su cuerpo, autocontrol y pensamiento táctico, entre otros beneficios.

“La clave para mejorar la flexibilidad en los niños es el entrenamiento físico, constante, programado y divertido”

Danza, el aprendizaje ideal

La danza es un aprendizaje ideal para fomentar la flexibilidad en los niños. Estimula la fuerza, el equilibrio y la resistencia; además, favorece el ritmo y la coordinación de huesos y músculos.

Estiramiento previo

Otra clave para potenciar la flexibilidad en los niños son los estiramientos. Deben realizarse después de un calentamiento, para que los músculos entren en calor; este calentamiento podría consistir, por ejemplo, en una caminata.

Los estiramientos son movimientos de los músculos y articulaciones. Lo importante es hacer de esta actividad algo divertido, que evite que los niños se aburran y hagan mal sus ejercicios.

La danza es una excelente actividad para mejorar la flexibilidad en los niños.

Ejercicios efectivos para estirar

Un buen ejercicio consiste en colocarse boca abajo y empujar el tronco hacia arriba. Simultáneamente, se doblan las piernas para tocar con la punta de los pies la cabeza.

Otro ejercicio divertido se realiza en pareja. Sentados uno frente a otro, se toman de las manos para estirarse todo lo posible; en tercer lugar, otra opción es sentados en el suelo con las palmas de las manos sobre el suelo, elevando el cuerpo.

En definitiva, la flexibilidad en los niños es una capacidad que merece atención y tiempo. Dado que se puede ejercitar de manera divertida, estos ejercicios son de gran ayuda para los más pequeños.

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