Estar embarazada es recibir el don de dar vida

28 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
La mujer, cuando está embarazada puede descubrir la magia que es crear vida en su interior.

Cuando una mujer sabe que está embarazada puede estar segura que fue bendecida por la naturaleza. A partir de ahí, no hay quien le quite la gracia de contar entre las muchas procreadoras que se encargan de la prevalencia de su especie.

El alumbramiento de una persona constituye un eslabón dentro del proceso evolutivo del homo sapiens. Por eso, no hay quien niegue que el nacimiento de cada bebé debe festejarse; y la mujer que lo parió, ser venerada. El embarazo es un milagro que debe tomarse como único. Porque único es cada hombre y mujer que camina en esta Tierra.

¿Qué es estar embarazada?

Estar embarazada es estar esperando ansiosamente por la llegada de un desconocido. Alguien que ocupará la vida de la mujer las 24 horas de la jornada y que por los próximos años se convertirá en su más fiel compañero.

La gestación no solo es ese período de cuarenta semanas o más durante el cual el embrión humano se desarrolla dentro de la placenta. El ser que completa su formación hasta el mismo momento del parto. El embarazo es la etapa en la que suceden cosas extraordinarias. Tanto para la gestante como para la familia del nuevo ser.

El primer trimestre del embarazo

El primer trimestre es el de la sorpresa. Tanto para quien esperaba impaciente la noticia como para aquel o aquella que no estaba buscando un embarazo. Ellos reciben la “notificación” con lágrimas en los ojos, quizás mezcla de miedo, esperanza y alegría. La fémina se topará con la idea de convertirse muy pronto en mamá y no vivir solo para ella misma. Vivirá para una criatura que dependerá 100% de su amor, paciencia y entrega.

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Lo mismo será para su familia. En casa, todos deberán habituarse a la idea de contar con un nuevo miembro y variar su estilo de vida. En el primer trimestre del embarazo tiene lugar esa vibración extraña que al principio se asemeja más al movimiento de las tripas que a las sacudidas que tiene el bebé.

Son sensaciones casi imperceptibles, pero que la mujer comienza a amar sobremanera. Ella tendrá náuseas, vómitos, repugnancia hacia olores que antes adoraba, como el olor natural del café, un perfume y hasta el de su pareja.

El segundo trimestre del embarazo

El segundo trimestre del embarazo es una etapa que puede ser adorable. Aquí cesarán los vómitos y las náuseas (les sucede a muchas). La mujer se sentirá todavía ágil como si no estuviera cargando con unas cuantas “libras de más” en su vientre. No es de extrañar que entre los tres y los seis meses ella se sienta sumamente vital, capaz de “comerse el mundo” y hacer y deshacer por su cuenta.

Es probable que no necesite que nadie le abroche los zapatos, porque todavía puede doblar los pies. Ni que le ayuden a bajarse del coche, porque su energía le da para eso. Subirá y bajará escaleras, se agachará fácilmente, bailará con un swing incomparable, y hasta echará una carrerita para alcanzar el bus, si tiene que hacerlo.

El segundo trimestre es una etapa que se vive con salud puede ser maravillosa. En este período ella se sentirá sexy y bonita. Con bastante frecuencia se irá de compras y se dedicará a estrenar nuevos atuendos. Lo mismo sucederá con las cosas del bebé. Esta es la etapa que la mujer dedica a comprar todo lo que necesita para su hijo, prestando asunto a la moda y el sexo de la criatura.

El tercer trimestre del embarazo

El tercer trimestre es el del cansancio extremo. El abultamiento del vientre le impedirá realizar tareas que antes le eran muy asiduas y sí precisará que la asistan en determinadas faenas. Esta es la etapa de las torpezas y el despiste. Es probable que ella no sea completamente consciente del volumen que ocupa dentro de su entorno y “arrase” con todo lo que tenga a su paso.

mujer pensando si está o no embarazada

De igual manera, se le verá desorientada ocupando más su mente en la llegada del bebé que en la leche a punto de hervir que tiene encima del fogón. A partir de aquí la mujer se preparará para el alumbramiento, un día que quizás la tome por sorpresa.

Sin lugar a dudas estar embarazada es recibir el don de dar vida. Enhorabuena a todas ellas, las que, por todo el planeta, ahora mismo, se están convirtiendo en madres. Porque cuando una mujer se queda embarazada, desde el momento que lo sabe y empieza a cuidarse, ella… Ya se ha convertido en madre.

Ya se ha convertido en madre porque sabe lo que es amar de forma incondicional a un ser que tan siquiera conoce, que solo siente en su interior. Aunque una mujer se sienta cansada durante su embarazo o incluso se sienta como si estuviese enferma (pero no lo está), ella volvería a pasar por lo mismo todas las veces que hiciera falta para alumbrar a su bebé  y tenerle en sus brazos.