Dolor vaginal durante el embarazo: ¿a qué se debe?

¿Sabías que el dolor en la zona de la vagina puede ser causado por el crecimiento de tu útero? Te lo contamos todo en este artículo. ¡No te lo pierdas!
Dolor vaginal durante el embarazo: ¿a qué se debe?
Leidy Mora Molina

Escrito y verificado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Última actualización: 13 noviembre, 2022

Los cambios que experimenta el cuerpo de la madre durante la gestación son enormes y algunos de ellos pueden ser bastante molestos. Uno de los más comunes es el dolor vaginal, el cual suele intensificarse hacia el tercer trimestre.

A pesar de la incomodidad, el dolor pélvico en esta etapa es algo completamente normal, pues responde a las modificaciones anatómicas necesarias para hacerle lugar al bebé y dar a luz.

A continuación, te vamos a contar todo lo que debes saber acerca de este síntoma y cuándo debes considerar realizar la consulta al médico.

¿Por qué ocurre el dolor vaginal en el embarazo?

El dolor vaginal es una sensación bastante típica entre las mujeres en cinta y puede ocurrir de manera ocasional (como pinchazos) o de forma permanente a lo largo de todo el proceso.

Aunque no representa una complicación gestacional, para muchas madres puede ser bastante inquietante. En especial cuando se combina con otros malestares, como el dolor en la ciática o el estreñimiento.

Como hemos anticipado, el motivo del dolor son los cambios adaptativos que sufre el cuerpo materno para gestar al bebé. Entre algunas de estas modificaciones podemos destacar el debilitamiento o el ablandamiento de los ligamentos y de los músculos de la zona pelviana.

A continuación, te detallaremos los factores involucrados en la génesis de este síntoma.

Acción hormonal

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La relaxina es una hormona que se secreta en el embarazo, especialmente al principio y al final. Una de sus principales tareas es la de relajar los ligamentos, los músculos y otros tejidos blandos de la pelvis para facilitar el parto. Como consecuencia, los órganos abdominales y pelvianos se desplazan hacia abajo por acción de la gravedad y presionan a la vagina.

Se considera una explicación lógica del dolor genital durante el primer trimestre, cuando el bebé todavía no es lo suficientemente grande como para ejercer mucha presión. Sin embargo, sigue siendo un tema polémico. Un estudio no logró encontrar asociación entre los niveles de relaxina y la incidencia de dolor de cintura pélvica en mujeres gestantes.



Aumento de la vascularización en la pelvis

Desde el inicio del embarazo, el organismo materno aumenta el volumen de sangre para incrementar la irrigación del útero. Esto permite que el embrión se nutra, crezca y se desarrolle.

Pero el aumento de la vascularización también ocurre en todos los órganos y tejidos pélvicos, entre los cuales se encuentran el canal vaginal y la vulva. Por este motivo, es posible evidenciar cierto edema y cambio de color en los genitales externos de la mujer desde el primer trimestre del embarazo. Lo mismo ocurre con las venas regionales, lo cual puede traer como consecuencia el desarrollo de varices y dolor vaginal.

Presión del útero

Hacia el tercer trimestre todas las molestias vaginales tienden a empeorar, debido al peso que ejerce el útero sobre este órgano. Esta presión provoca un ensanchamiento de todos los tejidos pélvicos, lo que se traduce en calambres, pinchazos y dolor.

En muchos casos esto se debe a la presión sobre los nervios genitocrurales, que son únicamente sensitivos e inervan la región genital y la parte más superior del miembro inferior.

Así mismo, el debilitamiento del suelo pélvico se intensifica con el peso y el tamaño del útero, lo que disminuye la capacidad de sostener a las estructuras abdominales que ejercen presión sobre la vagina.

Cambio de posición del bebé

Cuando se acerca el parto, el bebé se acomoda en la posición cefálica. Es decir, con la cabeza hacia abajo para salir por el canal de parto. Al igual que comentamos con el útero, dicha estructura ejerce presión sobre la vagina y despierta la sensación dolorosa, la cual también irradia hacia las caderas.



Otras causas de dolor no relacionadas a la gestación

En algunos casos es posible explicar el dolor por situaciones que no están exclusivamente relacionadas con el embarazo:

  • Incompetencia cervical. Esta condición, también denominada insuficiencia del cuello uterino, se relaciona con un cérvix demasiado blando o débil. Este es incapaz de soportar las fuertes presiones de un feto en desarrollo, por lo que eventualmente puede producir un aborto o parto prematuro. La presión y el dolor en la pelvis y los genitales es uno de los pocos síntomas que pudiesen alertarlo.
  • Estreñimiento. Si pasas varios días sin evacuar, es posible que el dolor abdominal se extienda hacia la región pélvica y genital. Los factores relacionados a la gestación que hemos mencionado pueden contribuir a la aparición del dolor o las molestias.
  • Infecciones del tracto urinario. Este síntoma se relaciona especialmente con las infecciones bajas, como la cistitis. El dolor puede exacerbarse al orinar y acompañarse de ardor.
  • Prolapso de órganos pélvicos. En esta condición, los órganos reproductores protruyen a través de la vagina. Si bien es preocupante en cualquier momento, durante el embarazo es más importante. Según publicaciones, debido a lo poco frecuente de estos casos todavía hay mucha polémica en torno a su tratamiento.

¿Qué puedo hacer si siento dolor vaginal durante el embarazo?

No hay ningún tratamiento curativo del dolor vaginal del embarazo, pues responde a los cambios fisiológicos de este estado. No obstante, se puede recurrir a algunos analgésicos, siempre y cuando sean prescritos por el especialista.

Por otro lado, mantenerse hidratada y practicar ejercicios de bajo impacto (caminata, yoga o pilates) pueden ayudar a disminuir los dolores de esta zona.

También, otras maneras de evitar o disminuir la intensidad de este síntoma y es por medio de los ejercicios de Kegel. Estos fortalecen los músculos del suelo pélvico y previenen así el prolapso de los órganos abdominales y pelvianos sobre la vagina.

Es recomendable practicar estos ejercicios a diario, sobre todo durante todo el embarazo. Con esta rutina, se reduce el dolor en la zona pélvica en el último trimestre, se facilita el parto y se disminuye el riesgo de sufrir desgarros vaginales durante el nacimiento. Además, se acelera la recuperación del organismo materno en el posparto.

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Acerca del dolor vaginal en el embarazo

Lo ideal es que cuando aparezca este malestar seas evaluada por tu médico, para que pueda valorar el origen de la molestia. Si bien hemos reiterado que suele tratarse de uno de los cambios adaptativos de la gestación, también puede ocurrir por otros motivos.

De igual modo, si este dolor aparece en el último mes de embarazo y se acompaña de contracciones uterinas rítmicas, podría ser el indicio de que la llegada del bebé está muy cerca.


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