Cómo afrontar un embarazo no planeado

13 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín
Recibir la noticia de que estás embarazada cuando esto no entraba en tus planes puede ser devastador. Por ello, te compartimos algunas pautas que pueden arrojar algo de luz a esta situación.

Descubrir que estás embarazada cuando esto no entraba en tus planes puede resultar verdaderamente abrumador. De pronto, el mundo se paraliza y todos tus proyectos de futuro quedan en suspenso a la luz de esta noticia. Un embarazo no planeado es un asunto realmente delicado y trascendental pues, tomes la decisión que tomes, tu vida cambiará significativamente.

Por ello, has de procurar mantenerte en calma y sopesar cuidadosamente las alternativas. Por ningún motivo realices una elección precipitada, presa del miedo o la presión externa. Finalmente, eres tú quien vivirá las consecuencias de esa decisión, sean cuales sean, y, por ende, el derecho y la responsabilidad de decidir te pertenecen.

La realidad de un embarazo no planeado

Solemos pensar que un embarazo no planeado es propio de la adolescencia, a consecuencia de una falta de información o de precaución. No obstante, las realidades son diversas. Puede ocurrirles a mujeres jóvenes o adultas, solteras o en pareja. Incluso aquellas que mayores medidas de protección utilizan pueden verse frente a esta situación.

Cada caso será completamente diferente, pues el impacto dependerá de la situación personal y financiera de la mujer. Sin embargo, hay algunas pautas que pueden ayudar a arrojar algo de luz y marcar un camino a seguir ante la confusión y la angustia iniciales.

Mujer triste con un test de embarazo positivo porque no estaba planeado.

Cómo afrontar un embarazo no planeado

1. No evadas la situación

Algunas mujeres, por miedo a enfrentarse a la realidad, tienden a posponer la realización de las pruebas pertinentes para corroborar el embarazo. Tratan de autoconvencerse de que se trata de estrés o de algún tipo de desarreglo hormonal. Así, dejan pasar las semanas, sin ser conscientes de que se trata de un tiempo valioso y necesario para reflexionar.

Es comprensible que el temor nos paralice en un primer momento, pero hemos de hallar la valentía para descubrir lo que sucede. Si no estás embarazada, te ahorrarás un tiempo de angustia e incertidumbre. Y, si lo estás, podrás comenzar a asimilar la noticia. Ten en cuenta que más temprano que tarde habrás de tomar una decisión; no permitas que el miedo te robe ese valioso tiempo.

2. Define tu postura respecto al embarazo

Este punto es realmente importante, pues un embarazo no planeado no significará lo mismo para una mujer que prefería esperar unos años que para una que no desea ser madre en ningún momento. Trata de identificar claramente tu postura respecto a la maternidad.

¿Te gustaría ser madre algún día? ¿Es uno de tus objetivos vitales independientemente de que este no sea el momento más adecuado? ¿O, por el contrario, es algo que no deseas?

3. Sopesa las alternativas

Acude a profesionales de la salud y asociaciones que pueden ofrecerte información fiable y verídica. En algunos casos, en función de lo avanzado del embarazo, es posible y legal abortar. También existe la opción de entregar al niño en adopción. O, en última instancia, puedes decidir quedarte con tu bebé y formar una familia.

Mujer preocupada por un embarazo no planeado.

Pero has de tener en cuenta las consecuencias físicas, psicológicas y económicas de cada alternativa. Un aborto puede producir importante secuelas emocionales. Pero dar a tu hijo en adopción e, incluso, quedártelo sin desear ser madre, no ofrecen panoramas más sencillos.

Por ello, es imprescindible que sea una decisión meditada, consciente y, sobre todo, tuya. Cada persona a la que le preguntes tendrá su propia opinión personal y moral. Y está bien pedir consejo y apoyarte en tus seres queridos ante una tesitura tan delicada, pero no olvides que la decisión final ha de estar basada únicamente en tus propios sentimientos. Piensa cómo te afectarán a largo plazo cada una de las opciones y decide por ti misma.

4. Tu vida no se acaba, comienza una nueva etapa

Si finalmente decides continuar y tener a tu bebé, trata de adoptar una actitud positiva y proactiva. De nada sirve, una vez tomada la decisión, quedarte atrapada en la tristeza y la frustración. No te atormentes con pensamientos catastróficos: aún podrás estudiar, seguir tu carrera, mantener tus amistades y disfrutar del ocio. Tu vida no se termina, solo comienza una nueva etapa.

Trata de mantenerte saludable física y emocionalmente, pues tu bebé experimentará también tus emociones. Llegados a este punto, trata de disfrutar plenamente de tu embarazo y de la vida de tu pequeño. La aventura no se acaba, pero ahora hay alguien que te acompañará en el camino.