¿Se puede comer sandía durante el embarazo?

Es importante optimizar la dieta durante el embarazo para mejorar el desarrollo del feto. Te vamos a contar si la sandía es un buen alimento para consumir en este período.
¿Se puede comer sandía durante el embarazo?
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias.

Última actualización: 20 octubre, 2022

La sandía es una fruta veraniega cargada de beneficios. Gracias a la industria alimentaria se puede consumir durante cualquier época del año, ya que existen plantaciones modificadas que producen el alimento en condiciones de temperaturas subóptimas. Ahora bien, te vamos a contar si se puede ingerir sandía durante el embarazo o si es un comestible que se debe evitar.

Primero, hemos de destacar que, por lo general, el consumo de frutas y verduras se asocia con un mejor estado de salud. De hecho, se suele recomendar la ingesta de 5 raciones de vegetales cada día para reducir la mortalidad por cualquier causa a medio y a largo plazo. Los nutrientes y antioxidantes que contienen estos alimentos son determinantes para el organismo.

¿Se debe comer sandía en el embarazo?

Durante el embarazo el cuerpo se ve sometido a muchos cambios. Los requerimientos de ciertos nutrientes aumentan y hay que tener cuidado con la inclusión de algunos alimentos en la dieta, ya que podrían resultar nocivos para el bebé. Pero este no es el caso de la sandía. Esta fruta se considera beneficiosa en casi cualquier circunstancia, por el hecho de que concentra en su interior grandes cantidades de líquidos y antioxidantes.

De hecho, muchos de los elementos que se encuentran dentro de la sandía contribuyen a mejorar el desarrollo del feto o el estado de salud de la madre. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Hierro: se ha demostrado que es determinante para asegurar un buen aporte de oxígeno a los tejidos y para prevenir la anemia. Así lo indica un estudio publicado en la revista The Medical Clinics of North America. 
  • Vitamina C: estimula la función inmune, incrementa la absorción de hierro a nivel intestinal y mejora la síntesis de colágeno endógena, lo que garantiza la buena salud de los tejidos del organismo.
  • Ácido fólico: Los requerimientos de este nutriente se encuentran incrementados durante el periodo de gestación. De hecho, si no se cubren, aumenta el riesgo de que el bebé desarrolle problemas relacionados con el sistema nervioso central. Lo normal es tomar suplementos para reducir la incidencia de los mismos.
La sandía contiene agua, hierro, vitamina C y ácido fólico, por lo que es una fruta ideal para consumir durante el embarazo y, sobre todo, en épocas de calor.

El aporte de líquidos durante el embarazo

Otro de los puntos clave a tener en cuenta durante la gestación es la necesidad de mantener el equilibrio hídrico. Para ello, la sandía también puede ayudar, ya que es una de las frutas que más cantidad de líquido tiene en su interior. Por este motivo, resulta muy adecuada su introducción en la dieta durante los periodos calurosos.

Es importante destacar que la deshidratación podría poner en riesgo la vida del feto, así como la salud de la madre. Por ello, no solo habrá que maximizar la ingesta de líquidos por medio de las bebidas, sino que convendrá incluir en la pauta alimentos con un contenido significativo de los mismos. El objetivo es siempre compensar las pérdidas que se experimentan a través de la orina y del sudor.

¿Qué pasa si se come mucha sandía en el embarazo?

Como casi siempre, la virtud reside en el término medio. Comer sandía en el embarazo es positivo, pero ingerir una cantidad excesiva de la misma podría afectar negativamente a la salud metabólica, sobre todo si se ha desarrollado diabetes gestacional. Se trata de un alimento que cuenta con azúcares simples en su interior, por lo que su presencia en la dieta ha de ser moderada.

Es cierto que la sandía aporta fibra y que modula la absorción de los carbohidratos de cadena corta, pero aun así esto puede no ser suficiente. Lo mejor es combinar esta fruta con otras como la manzana o la pera, que tienen un índice glucémico más bajo. Así, se asegura un buen aporte de vitaminas y de antioxidantes.

Si bien la sandía aporta grandes beneficios, su consumo en exceso puede afectar negativamente el metabolismo, debido a que contiene azúcares simples.

Se puede consumir sandía durante el embarazo

Según lo que hemos comentado, resulta positiva la inclusión de la sandía en la dieta durante el embarazo. Pero hay que tener en cuenta que siempre se debe ingerir en cantidades moderadas. Esta fruta contribuye a mejorar el estado de hidratación y cuenta con antioxidantes y con vitaminas en su interior.

Ahora bien, recuerda que una de las claves de la dieta saludable es la variedad. En este sentido, es determinante incluir un amplio espectro de frutas en la pauta para conseguir un aporte de micronutrientes óptimo. Evitar déficits conseguirá reducir la incidencia de los problemas de desarrollo en el feto.

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