Adolescencia perdida, una película que nos habla de la vida

Francisco María García · 12 febrero, 2018
Adolescencia perdida, además de un concepto, es una película que nos habla sobre los valores y las responsabilidades que se tienen en una etapa compleja de la vida.

El título original en inglés de Adolescencia perdida es Mom at Sixteen. Aborda el tema del embarazo en adolescentes y toda la problemática que ello conlleva. Este tipo de películas funciona para que los jóvenes que están iniciando una vida sexual activa se vean identificados.

La idea es que puedan verse reflejados, expresarse y obtener información sobre temas que les preocupan.

La ficha técnica

Para los interesados, esta es la ficha técnica de Adolescencia perdida:

  • Fue estrenada en el año 2005 en Estados Unidos.
  • Dura 86 minutos.
  • El idioma original es inglés.
  • Fue dirigida por Peter Werner.
  • El guion fue escrito por Nancey Silvers.
  • La música es de Richard Marvin.
  • La fotografía es de Neil Roach.

Argumento de la película

¿Cuál es el argumento de Adolescencia perdida? La protagonista es Jacey Jeffries, interpretada por Danielle Panabaker, una joven adolescente de 16 años. Es una brillante y aplicada estudiante de secundaria a quien la vida le cambia de manera definitiva.

Jacey queda embarazada sin planificarlo. Su madre no sabe cómo reaccionar ante un acontecimiento de tal magnitud. En medio de enfrentamientos entre madre e hija, Jacey decide no interrumpir el embarazo y tener a su bebé. La madre no apoya esta elección, lo cual la lleva a tomar una decisión drástica.

La limpieza de la primera defecación del bebé.

La justificación para mantener todo lo ocurrido en secreto es garantizar a su hija la continuación de su educación. Asegurarse de que tenga un buen futuro. Para llevar a cabo este plan, se mudan e intentan seguir adelante.

Mientras la madre de Jacey cría al bebé, Charley, como si fuese suyo, Jacey se siente infeliz. Comienza a albergar la idea de que ella podría cuidar a su hijo por sí misma, lo cual la motiva a tomar ciertas decisiones.

Jacey visita al padre del bebé, su exnovio, Brad, y le cuenta la verdad. Le habla de Charley y de su paternidad. La reacción de Brad no es la que Jacey esperaba. Brad se vuelve presa del pánico y huye, de modo que Jacey se queda sola.

Después de unos días, Brad decide enfrentar la situación y va a ver a Jacey. Cuando ve a su hijo empieza a pensar en que tal vez podrían criarlos juntos… Sin embargo, la madre de Jacey les habla sobre las consecuencias de criar a un niño a esa edad.

La comunicación con los padres en Adolescencia perdida

Menciona a los jóvenes padres la dificultad de emprender una tarea como esa siendo unos adolescentes. Lo peor, para ella, sería interrumpir los estudios para criar debidamente al bebé.

Brad habla con sus padres, pero tampoco obtiene una buena reacción. Se oponen de una manera contundente a que deje la escuela y sugieren que se haga una prueba de paternidad.

Jacey se atreve a hablar en la escuela de todo lo que le ha ocurrido. En su discurso, dice que el embarazo no deseado puede ocurrirle a cualquier chica, sin importar sus calificaciones. Ser una buena estudiante no la eximió de esta situación. Además, invita a otras chicas a contar sus experiencias difíciles.

Finalmente, Jacey da en adopción al bebé a una pareja de profesores que no podía tener hijos. Aparentemente, todo termina bien, ya que Jacey puede continuar teniendo contacto con su hijo biológico y el bebé crece con una familia que lo quiere.

Los niños muerden por numerosos motivos.

Una película para padres y adolescentes

Adolescencia perdida es una película que aborda varios temas inevitables en la adolescencia. Los adolescentes no están preparados para la maduración sexual. Por esto, el proceso psicológico que acompaña a los cambios físicos debe ser guiado, y esa es la reflexión a la que invita la película.

Por otra parte, los adolescentes creen que son invulnerables, que están en posesión de poder personal y mucha información. Les ocurre con deportes extremos, drogas y también con el sexo. Ellos creen que, sea lo que sea, no les tiene por qué pasar a ellos.

Los padres tampoco están preparados para todos los cambios de la adolescencia. Mucho menos para enfrentar acontecimientos como un embarazo. Le puede pasar a todos, tal como se manifiesta en la película. Lo más importante es educar y orientar para que cada chico pueda asumir la sexualidad de una manera responsable.