Ser mamá joven: ventajas y consejos

Goizane · 10 noviembre, 2017
Ser mamá joven tiene numerosas ventajas e inconvenientes. La maternidad siempre es un reto, y más cuando se da a una edad temprana. Pero, igualmente, tiene unas recompensas de valor incalculable.

Toda mujer se plantea en algún momento la posibilidad de tener hijos. Y aunque la edad para tenerlos es variable, hoy en día es cada vez más complicado encontrar madres jóvenes. Si bien hasta no hace mucho tiempo ser mamá joven era la norma, hoy en día es una excepción.

En la sociedad contemporánea, el rol de la mujer ha cambiado radicalmente. Antes la vida de la mujer giraba en torno al cuidado de la casa, su marido y sus hijos. La mujer actual, por el contrario, tiene que intentar conciliar su vida laboral con la familiar y social.

Las ventajas de ser mamá joven

Tanto si la maternidad ha sido planificada como si ha llegado por sorpresa, ante la joven embarazada se abre un mundo de dudas. Ciertamente, esto ocurre también con la llegada de cualquier hijo: es natural preocuparse por las responsabilidades que se avecinan.

Siendo mamá joven la inexperiencia genera aún más inseguridad. Sin embargo, la maternidad en la juventud puede tener algunas ventajas:

  • Tener más tiempo y energía. Tener un hijo supone dormir poco y llevar un ritmo de vida acompasado a su desbordante energía.
  • Mayor capacidad para adaptarse a los cambios. Asimilar los retos de la maternidad será más fácil.
  • Menor riesgo en el embarazo. La edad ideal para el embarazo de la mujer está estimada en torno a los 20-25 años. A partir de esa edad, aumentan las dificultades en la concepción y gestación.

¿Qué puede esperar una madre joven?

A pesar de la felicidad que trae consigo la nueva vida, todo embarazo supone afrontar una serie de retos y desafíos. Pero en el caso de una mamá joven, enfrentarse a esta nueva realidad puede resultar especialmente duro.

Dependiendo de la etapa que esté viviendo la mamá joven, estos desafíos, aunque similares, serán distintos. Para comentarlos, dividiremos la concepción de ‘madre joven’ en dos fases vitales: las adolescentes y las mujeres de menos de 25 años.

Madre adolescente

“En la mayoría de los casos, los embarazos adolescentes se deben a accidentes o falta de precaución durante las relaciones sexuales”

El gran reto de la madre adolescente será compaginar el cuidado de su hijo con sus estudios básicos. Si bien es cierto que podrá contar con la ayuda de familiares y amigos, las responsabilidades de la maternidad pueden resultar abrumadoras.

La madre tendrá que renunciar a la despreocupada libertad de la adolescencia. Es probable que su vida social se vea muy mermada, ya que su tiempo se repartirá entre el bebé y los libros. Se acabaron las fiestas, y dormir pasará a un segundo plano. En vez de ir conociendo el mundo poco a poco tendrá que enfrentarse a él de golpe.

Este será el mayor cambio a nivel interno y personal que deberá afrontar la madre: madurar en un muy breve lapso de tiempo. No sólo tendrá que aprender a gestionar su vida, el desafío de todo adolescente, sino que también tendrá que responsabilizarse de un nuevo ser.

Mamá antes de los 25

En esta etapa habrá más casos en los que la mujer haya decidido voluntariamente adelantar su maternidad (comparando con los embarazos adolescentes). En estas situaciones, la madre ya estará asentada y habrá asumido los cambios que se van a producir con la llegada del bebé.

Sin embargo, habrá otros en los que el embarazo no estaba planificado. Será aquí cuando la joven mamá se vea más sobrepasada a la hora de afrontar los cambios en su vida. Además de compaginar sus estudios y trabajo con el bebé, deberá cambiar sus expectativas vitales.

A esta edad, la mayoría de los jóvenes busca conocer el mundo, vivir nuevas experiencias. La llegada de un bebé alterará esa visión, limitando las salidas. Aunque aventuras no faltarán ya que, como hemos dicho, criar a un hijo es todo un desafío, tan exigente como emocionante.

Los niños disfrutan pasando el tiempo con sus padres

Consejos para la mamá joven

“Ser madre tiene recompensas de valor incalculable”

En este artículo hemos expuesto los principales desafíos a los que se enfrentará una madre joven, pero es importante recordar que toda moneda tiene dos caras. La maternidad siempre es un reto, y más cuando se da a una edad temprana. Pero, igualmente, tiene unas recompensas de valor incalculable.

Por ello, no debemos olvidar que lo importante ahora será el bebé. Y necesitará una madre cariñosa, que le enseñe y le guíe por el mundo. Afronta esta etapa con optimismo y la alegría que tu hijo te aportará será inmensa. Planificado o no, un bebé cambiará toda tu vida, y junto a él podrás vivir las mayores aventuras jamás imaginables.