El abandono escolar y sus consecuencias

Agetna · 13 mayo, 2017

El abandono escolar es un problema de todos, tanto de la familia, como de la sociedad. Los adolescentes que no continúan sus estudios al terminar la Educación Secundaria, o que ni siquiera la finalizan y obtienen su título, se convierten en cantera directa de la delincuencia, la dependencia económica, o la depresión.

Para que tu hijo nunca pase a ser parte de ninguno de estos grupos en el presente texto te ofrecemos algunas sugerencias que, desde este minuto, consideramos, debes poner en práctica.

Recuerda, la educación comienza desde casa.

 

Causas que motivan la interrupción de los estudios

 

La interrupción de los estudios es un problema más común de lo que puede parecer con causas diversas. Entre ellas podemos citarte:

  • Los bajos recursos económicos de la familia que impulsan al niño a ingresar al medio laboral antes de terminar sus estudios
  • El embarazo en la adolescencia
  • Las influencias negativas del entorno familiar en el que vive el joven, sus amigos, vecinos y el resto de la sociedad en la cual se mueve
  • Las adicciones tempranas a drogas como el cigarro y el alcohol para las cuales necesita destinar un gran desembolso monetario
  • El bajo rendimiento, el acoso escolar, las experiencias negativas, el poco interés, las muchas distracciones, o la falta de apoyo que puede recibir en su centro educacional

 

Por todos lados existen miles de pretextos que diariamente pueden impulsar a los menores a divorciarse del sistema educacional y dedicarse a otros menesteres; sin embargo, así como existen influencias negativas, las hay también positivas, y esas son las que deben fomentarse desde casa para evitar el abandono escolar temprano.

A continuación, te hablamos sobre ellas.

 

Haz que estudiar sea atractivo para él

Niño haciendo los deberes

La familia toda debe contribuir de manera directa a estimular a sus menores al disfrute de la investigación y el estudio. Esa debe ser una de las primeras metas.

Para que un niño tenga interés en estudiar debe encontrar verdaderamente atractivo el indagar, preguntar, leer, buscar información de diversas fuentes sobre un tema en específico.

Hay que ayudarlo a plantearse problemas y hacerse preguntas que puedan llamarle la atención para que por sí solo desee buscarles una respuesta.

Para potenciar todo ello es mejor que papá o mamá, o los dos juntos, lo acompañen en su estudio. No importa si la investigación se centre en buscar qué otros utensilios además del limpiapipas pueden usarse a la hora de hacer pompas de jabón.

Cualquier momento y tema resulta ideal para acostumbrar al niño a que el saber no ocupa espacio, y que es grandioso saber la verdad de las cosas, aprender sobre temas diversos.

 

Nunca hables ni trates todo lo que tenga que ver con la escuela como un castigo o algo malo

 

Si tu hijo está jugando no lo fuerces a abandonar la recreación para ir a hacer su tarea. Más que obligarlo, convéncelo de dedicar un determinado horario a ello. Necesita acostumbrarse a seguir la rutina todos los días sin sacrificar ni su tiempo de juego ni sus repasos escolares.

Cuando está enfermo y decides no llevarlo al colegio no lo amenaces con: “si andas descalzo te llevo para la escuela”.

 

Satisfácele sus necesidades básicas

 

Tú como su madre tienes la responsabilidad de mantenerlo económicamente durante sus años de estudios mientras sea menor de edad, o contribuir junto a su papá y la familia, a que tu hijo tenga cubiertas sus necesidades básicas: alimentación, estudio, salud…

Debes alejar de su mente cualquier preocupación referente a las carencias económicas, las cuentas por pagar, los bajos ingresos, o el desempleo.

Tu hijo no debe preocuparse con cuestiones de adultos, menos, ocupar su mentecita en buscar alguna manera de trabajar para contribuir con el sustento de la familia.

Aun no es tiempo de eso.

 

Prémialo

 

Los premios son importantes para estimular a un niño. Que no se conviertan en un pago que él espera recibir cada vez que saca una buena nota, pero que sí sea un estímulo que le des a cada rato para recordarle lo contenta que estás con su desempeño, lo orgullosa que te sientes, o lo bueno que es salir bien en la escuela y portarse tal y como le has enseñado.

 

El abandono escolar. Un problema que puede evitarse

Mamá, si quieres evitar que tu hijo abandone los estudios de manera temprana supervisa que no se convierta en un adicto de la internet. Es imprescindible que no pase la madrugada dentro de los videojuegos, porque al día siguiente no tendrá fuerzas para levantarse y eso, poco a poco, lo irá desmotivando.

Aléjalo de las malas influencias. No es que escojas a sus amigos, pero siempre es bueno echarle el ojo a quien trae a casa, sobre todo si está pasando por la difícil etapa de la adolescencia cuando siente una imperiosa necesidad de ser parte del grupo, escuchar lo que dicen sus amigos, y lo más peligroso, seguirlos en sus aventuras.

El abandono escolar temprano puede evitarse.