10 ideas para fomentar la lectoescritura

10 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga Marta Crespo Garcia
Iniciar a los niños en la lectoescritura antes de comenzar el colegio es muy beneficioso. En este proceso de aprendizaje, la familia juega un papel fundamental.

¿Te gustaría que tus hijos, desde pequeñitos, se interesaran por la lectura y la escritura, pero no sabes cómo hacerlo? A continuación, presentamos 10 ideas para fomentar la lectoescritura en los niños de la forma más natural, antes y durante su aprendizaje en el sistema educativo.

Ahora bien, para que los niños se vean involucrados e interesados por la lectoescritura, es primordial proporcionales situaciones y contextos que estimulen el gusto por estas actividades. En esta tarea, las familias juegan un papel fundamental. Monserrat Fons nos propone 10 ideas para fomentar la lectoescritura en nuestros niños.

Ideas para fomentar la lectoescritura en los niños

Niño aprendiendo a leer gracias a las ideas para fomentar la lectoescritura.

Convivir con un mundo letrado

Leer y escribir es una actividad comunicativa inserta en nuestro entorno sociocultural. Por ello, es importante y necesario que los aprendices convivan con adultos que utilizan con frecuencia la lectoescritura. De este modo, los niños aprenderán a descubrir y valorar el significado de leer y escribir.

Algo tan sencillo como escribir la lista de la compra, leer los ingredientes de alguna chuche, dejar una nota, leer un cuento o los carteles del supermercado servirá para fomentar el gusto y el aprendizaje por lectoescritura en los niños.

Incluso, el juego simbólico ofrece la posibilidad de imitar las conductas de lectura y escritura que los pequeños ven en su contexto familiar y escolar.

Facilitar aprendizajes interrelacionados

Leer y escribir son procesos que deben enseñarse como algo completo y no de forma aislada. Si practicamos con los niños experiencias completas de lectura y escritura, tendrán mucho más sentido para ellos.

Además, es recomendable crear y facilitar contextos en los que los niños reflexionen sobre el funcionamiento del lenguaje, tanto escrito como oral. De esta forma aprenderán, de manera progresiva, las características de cada tipo de texto, ya sea una carta, una receta, noticias, felicitaciones, un cuento, etc.

Leer en voz alta para los neolectores

El simple hecho de escuchar textos leídos por lectores expertos tiene efectos muy beneficiosos para los más pequeños. Esta actividad contribuye a familiarizar a los neolectores con la estructura del texto escrito y el lenguaje.

De igual forma, es importante fomentar la participación del niño durante la lectura. Mientras leemos, debemos hacerle partícipe. Podemos comentar lo que se lee, hacer preguntas o que relacionen lo que oye con los dibujos que ve.

De esta manera, estaremos favoreciendo la comprensión de los textos antes de que el pequeño aprenda a leer. Además, leer conjuntamente con los niños crea un vínculo afectivo importante, a la vez que se construye una experiencia positiva de lectura.

Escribir de manera conjunta

Es importante escribir con los niños de forma conjunta. Tenemos que ayudarles a entender la utilidad y funcionalidad social que tiene la escritura en el día a día.

Por ello, debemos enseñar y explicar a los pequeños la importancia de escribir bien para que los demás puedan entender los textos escritos. La importancia de pensar en lo que quieren decir y a quién se lo quieren decir, antes de ponerse a escribir. Así como la importancia de releer lo escrito para poder mejorarlo.

Tener en cuenta las relaciones entre lenguaje oral y lenguaje escrito

Como bien sabemos, aprendemos a hablar antes que a escribir. Sin embargo, mientras el niño desarrolla su lenguaje oral, es beneficioso que le iniciemos y le proporcionemos situaciones en las que esté en contacto con en el lenguaje escrito.

Poco a poco, debe entender que el conjunto de letras que ve escritas no representa a los objetos, sino el nombre del objeto, puesto que, los niños creen que aquello que no existe o que no conocen no se puede escribir.

De igual forma, los pequeños deben ir comprendiendo que no se escribe igual que se habla. Muchas reglas son distintas; aunque la escritura pueda oralizarse, no coincide del todo con el lenguaje oral.

“La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil; el escribir, preciso”.

-Francis Bacon-

Más ideas para fomentar la lectoescritura

Madre con su hijo leyendo un cuento a la luz de la linterna mientras se tapan con las sábanas de la cama.

Animar al niño a experimentar leyendo o escribiendo

Debemos estimular y motivar a los niños, en cualquier contexto, para que experimenten e indaguen con la lectoescritura. De esta manera, fomentaremos la autonomía en su aprendizaje.

Siempre hay que motivarle, pero no obligarle, para que intente leer y escribir. Aunque el niño diga que no lo sabe hacer bien, lo animaremos y ayudaremos, y nos asombraremos de su buen trabajo. Además, si le ofrecemos al pequeño un ambiente de seguridad y confianza, este entenderá sus errores como una fuente de aprendizaje.

Considerar el valor del tiempo y de la espera

El aprendizaje de la lectoescritura es un proceso largo y complejo; se necesita tiempo y paciencia, y, como ya sabemos, cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje.

Normalmente, se comienza a leer entre los 5 y los 7 años. Sin embargo, igual de buen lector puede ser el niño que ha empezado a los 7 años como el que empezó a los 5.

Tenemos que dejar que los niños investiguen, discutan y ensayen por sí mismos. Si los adultos damos respuestas precipitadamente y no los dejamos pensar, haremos niños dependientes de nuestras explicaciones.

Valorar más los aciertos que los errores

Hay que valorar los aciertos de los niños de manera ajustada. Si decimos, “muy bien”, tenemos que concretar y decirle lo que ha hecho bien, por ejemplo: “has escrito muy clarito” o “has escrito muchas letras”.

El “muy bien” generalizado, da ánimos, pero ayuda poco al aprendizaje. Si queremos que el pequeño tome conciencia de su aprendizaje, debemos reconocer y nombrar lo que ha hecho bien.

Usar materiales del medio, una de las ideas para fomentar la lectoescritura

Estamos rodeados de materiales estupendos con los que enseñar a leer y a escribir a los niños. Los mejores son los que nos rodean, como los carteles de las tiendas, los envoltorios de las golosinas, los menús de los bares, la propaganda, los periódicos…

Existe una gran variedad de contextos donde iniciar y motivar a los niños en el aprendizaje de la lectoescritura. Además, así, el niño entrará en contacto con diferentes tipos de soportes y tipografías.

Hablar de la lectura y de la escritura

Para que los niños progresen en el aprendizaje de la lectoescritura, es bueno plantear situaciones de lectura y escritura colaborativa. A través de ello, se facilita una interacción verbal que ayuda a la construcción de los aprendizajes.

Por otro lado, es enriquecedor hablar sobre sus libros preferidos, sobre noticias de interés para ellos, jugar con las palabras, etc., como algo habitual, aunque en el momento no se esté leyendo ni escribiendo.

A tener en cuenta sobre las ideas para fomentar la lectoescritura

Durante la etapa de Educación Infantil, la lectura y la escritura deberían presentarse como actividades creativas y lúdicas, no como algo obligatorio, ya que hay que intentar que los pequeños se interesen y se aficionen por estas actividades.

Es importante que los niños tengan contacto con lectoescritura antes de iniciar el colegio, algo que no resulta difícil, ya que, como hemos visto, existen muchas posibilidades de aprendizaje en su entorno habitual. Eso sí, siempre hay que presentarle el acto de leer y escribir como un juego, no como una obligación de aprender de manera precipitada.

  • Fons, M. (2004). Enseñar a leer para vivir. Universidad de Barcelona. España: Recuperado de org. file. php/1/documentos/lectoescritura/leer_para_vivir. pdf.