Recursos para enseñar derechos humanos a los niños

22 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Proponemos algunas actividades que pueden ser un recurso útil para maestros y padres a la hora de enseñar derechos humanos a los niños.

Enseñar derechos humanos a los niños es fundamental, porque desde tempranas edades ellos deben conocer cuáles son sus propios derechos y cuáles los de los demás. Esto les permitirá, cuando sean mayores, ser personas íntegras y críticas que actúan defendiendo y respetando los derechos humanos en todos los momentos y ámbitos de la vida.

¿Qué son los derechos humanos?

Los derechos humanos son reconocidos y establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre de 1948. En dicha declaración, los derechos humanos son recogidos en 30 artículos que hacen referencia a una serie de principios básicos para garantizar que todas las personas puedan tener una vida digna y libre.

Con lo cual, los derechos humanos son inalienables y universales, e incluyen el derecho a la vida, a la libertad y a lo no esclavitud o torturas. Y son derechos que no dependen ni de la nacionalidad, la religión, la raza, la etnia, la residencia o el sexo de la persona.

A su vez, los derechos humanos se agrupan en dos grandes tipos de derechos. Por un lado, están los derechos civiles y políticos, y, por otro, los económicos, sociales y culturales. Los primeros son los que protegen las libertades individuales de las personas, a la vez que garantizan que todo ciudadano pueda participar en la vida social y política en igualdad de condiciones y sin ser discriminado.

Y el segundo grupos de derechos, los económicos, sociales y culturales, son los que garantizan que todas las personas puedan alimentarse, tener una vivienda, y un trabajo digno.

“Los derechos humanos es la única ideología que merece sobrevivir”.

-Simon Wiesenthal-

Enseñar derechos humanos a los niños

La enseñanza de los derechos humanos en el hogar como en la escuela es prioritaria, y, en el caso de la institución escolar, esta enseñanza debe estar incorporada en el currículo y atender a las etapas de desarrollo correspondientes de los niños.

Entonces, la enseñanza de los derechos debe plantearse a partir de actividades concretas para que los alumnos aprendan un conocimiento específico. Es decir, que los estudiantes aprendan sobre la historia y la declaración de los derechos humanos, cuáles son y en qué consisten.

Pero, fundamentalmente deben enseñarse a los niños y jóvenes en la vida cotidiana del aula, en el día a día. El aprendizaje de los derechos humanos debe ser transversal a todas las asignaturas y a todas las actividades pedagógicas dentro de los espacios escolares.

En este sentido, proponemos, a continuación, algunos recursos para enseñar derechos humanos a los niños. Si bien son actividades o estrategias válidas para poner en marcha dentro del aula con niños de primaria, también pueden ser utilizadas por los padres en casa.

Recursos para enseñar derechos humanos a los niños

Dibujo en tiza para mostrar la diversidad y los derechos humanos.

¿Qué es más importante?

En una caja de cartón grande, se colocan distintos objetos, como, por ejemplo, un abrigo, un cuadro, un billete de dinero, un trozo de pan, una botella con agua y una videoconsola. A continuación, se pide a cada alumno que saque de la caja tres objetos que considere que son indispensables para vivir o subsistir.

El objetivo de esta actividad es abrir un debate sobre cuáles son las cosas necesarias e importantes para vivir. Y, por lo tanto, cuáles son los derechos básicos y humanos de las personas.

Relatos y cuentos cortos para enseñar derechos humanos a los niños

Seleccionar cuentos breves o relatos no muy extensos que describan una historia relacionada con los derechos humanos, es un buen recurso para enseñarlos.

Así, el maestro puede leer a los alumnos cuentos en los que se vulneren derechos humanos, como el acceso a la educación o a la vivienda. O, por ejemplo, cuentos sobre personajes a los que no se les permitan determinadas libertades por razones de sexo o de nacionalidad.

La finalidad de esta actividad es que los niños puedan identificar los derechos humanos que se vulneran en cada historia y reflexionar sobre cómo ello puede afectar a la vida de una persona, tanto a nivel social como económico y también a nivel psicológico y emocional.

Derechos para vivir

El profesor dividirá la clase en dos grupos y a cada uno de ellos les repartirá unas tarjetas. Al primer grupo se les darán tarjetas en las que hay derechos concedidos, por ejemplo, un trabajo bien pagado. Y al segundo grupo se les darán tarjetas en las que se les niegan derechos como, por ejemplo, “no puedes decir lo que piensas”, o, “no puedes comprar tu casa porque tienes un color de piel que no te lo permite”.

Lo que se persigue con esta actividad es que los niños, tanto de uno como de otro grupo, compartan con los demás cómo se sienten y qué piensan sobre el contenido de las tarjetas que se les han asignado. El objetivo es que los niños comprendan y empaticen con otras situaciones y personas a las que se les quitan o niegan derechos.

El mural de un mundo ideal para enseñar derechos humanos a los niños

Para esta actividad, se necesitará una cartulina gigante, que puede armarse con varias cartulinas más pequeñas unidas, para crear un gran mural para colocar en una pared del aula. En dicho mural, los niños pintarán dibujos o escribirán frases relacionadas con los derechos humanos y sobre la idea principal de un mundo idea sin guerras.

La finalidad es que los niños utilicen su creatividad e imaginación para representar sus pensamientos sobre cómo sería para ellos un mundo ideal sin conflictos bélicos, y puedan tomar conciencia sobre la importancia de los derechos humanos para que el mundo esté en paz, sea cual sea el mundo que cada pequeño imagine.

Manos y brazos de diferentes razas entrelazados para representar los derechos humanos.

Los derechos son también obligaciones

La actividad consiste en que los niños hagan una lista con los derechos humanos y, a continuación, reformulen la lista, pero con los mismos derechos planteados como obligaciones. Por ejemplo: “Tengo derecho a sentirme seguro y que nadie me agreda, grite o pegue” frente a “tengo la obligación de no agredir, gritar, ni pegar a nadie”.

El objetivo de una actividad de estas características es que los niños comprendan la relación intrínseca entre los derechos de una persona y sus obligaciones. Es decir, que los alumnos entiendan que los derechos de cada uno son obligaciones cuando se trata del respeto de los derechos de los demás.

Los niños y los derechos humanos

Para que un niño pueda ejercer y defender sus derechos y, a su vez, pueda respetar los derechos de los demás, debe ir conociéndolos, tanto de forma teórica como práctica. Así, desde pequeños, deben interiorizar que los derechos humanos son fundamentales para que ellos, cuando sean adultos, puedan desarrollarse plenamente como personas.

Con lo cual, son importantes y muy útiles estrategias y actividades pedagógicas que ayuden a enseñar derechos humanos a los niños, para que ellos comprendan que estos derechos permiten a los individuos sentirse y estar bien con uno mismo y con las personas que los rodean.

Es fundamental que los niños comprendan que los derechos humanos permiten satisfacer necesidades, como sentirnos iguales a los demás, respetados y escuchados. Que los derechos humanos evitan la violencia y el mal trato entre las personas. Y que nos permiten poder expresar lo que sentimos y lo que necesitamos para poder, así, vivir dignamente.