Mi hijo quiere un tatuaje. ¡No sé qué hacer!

Gladys 31 mayo, 2016

A muchas personas un tatuaje representa un mal aspecto, para otros es solo arte. Como madres ni pensamos en eso hasta que no nos vemos envueltas en esa situación en la que no queremos estar. 

Tatuar el cuerpo humano es una práctica que se ha desarrollado desde hace miles de años. Plasmar dibujos, figuras o símbolos en la piel es una costumbre que ha estado arraigada en nuestra cultura desde tiempos inimaginables.

Al principio se utilizaban para rendir culto a deidades o identificar tribus, hoy se debate si es arte, moda o mera excentricidad. Pero, ¿qué significa tatuarse? Etimológicamente hablando, la palabra tatuar no significa más que “marcar”. 

Es muy probable que te alarmes si tu hijo te ha dicho que quiere tatuarse.  Tu primera reacción tal vez sea el rechazo con un rotundo ¡No! Pero ya sabemos que lo prohibido atrae, así que antes de decir no, piensa muy bien tu respuesta.

El tema está planteado, tu hijo ha dicho que quiere un tatuaje y ante eso, tú no sabes qué hacer. ¿Qué es lo que realmente te disgusta de los tatuajes? ¿Es algo peligroso? ¿Está bien o mal que se lo haga? Todas estas interrogantes las trataremos de aclarar a continuación.

Los tatuajes y el tabú que los rodea

tatuaje 1

Una de las primeras consideraciones a tomar en cuenta es la edad de tu hijo, si aún es pequeño se conformará con tattoos temporales que solo se colocan humedeciéndolos con agua, pero si ya es un adolescente es posible que quiera tener un tatuaje.

Y seamos honestas, si es que ya no tienes uno, es casi seguro que en alguna etapa de tu vida quisiste hacértelo y terminaste obviándolo porque tu mamá te lo prohibió o porque luego dejó de gustarte.

Así de simple, dejó de parecerte atractiva la idea y ahí quedó. O quizás si te tatuaste tienes que saber que el mundo no dejó de girar, que no te convertiste en una criminal, ni tampoco dejaste la escuela o la universidad.

Lo mismo puede ocurrir con tu hijo, por ello debemos prepararnos para responder de la mejor manera posible una vez llegado el momento.

Las madres no podemos decidir sobre el cuerpo de nuestros hijos una vez que crecen, eso es algo que siempre debemos tener claro. No somos sus dueñas, pero sí podemos orientarlos.

En cualquier situación los padres seremos ejemplos a seguir, así que disgustarte con tu hijo por querer tatuarse no es la mejor idea. Por el contrario, conversar con él y dedicarle tiempo a sus inquietudes, sin importar la edad que tenga es el mejor regalo  que le puedes dar.

Ten presente que el no condicionar sus conocimientos o aspiraciones es algo que los hará crecer emocionalmente sanos. Aun en estos tiempos modernos, los tatuajes siguen estando rodeados de tabúes.

La verdad es que un tatuaje, en esencia, no cambia a un ser humano, esa es una de las premisas más importantes que tú y tu hijo deben conocer para evitar discriminar o ser víctimas de ello

¿Debo o no permitir que se  haga un tatuaje?

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Esta es la pregunta que más de una se hará: ¿debo permitirle que se haga un tatuaje? La respuesta es muy personal, pero para ayudarte hemos enumerado para ti algunos elementos a evaluar:

  • Tatuarse puede resultar peligroso. Si se realiza con instrumentos que carecen de las condiciones de higiene establecidas para esta práctica, el riesgo de contraer una enfermedad es alto si no se toman las medidas correctas.
  • Contar con la autorización. Los locales donde tatúan de forma legal cumpliendo las normas de higiene no tienen permitido tatuar a menores de edad si autorización.
  • Pregúntale qué quiere tatuarse y por qué. Por lo general, quienes se tatúan eligen lo que plasmarán en su cuerpo en base a sus gustos, personas que marcaron su vida o recuerdos. Es importante conocer estos detalles que te ayudarán a comprenderlo y orientarlo de la mejor manera.
  • Un tatuaje es prácticamente una marca de por vida. Si  se quiere borrar, costará tiempo y dinero, por ello es importante que se esté seguro de querer tenerlo. Además, puede resultar doloroso, por eso no es una decisión que se debe tomarse a la ligera.
  • Otras opciones. Existen alternativas distintas a los tatuajes permanentes, como los realizados a partir de tintas biodegradables, que aunque tienen un costo más elevado no durarán toda la vida.

Hoy en día existen decenas de personas que se han tatuado el nombre de sus hijos después de su nacimiento, sin importar su profesión u ocupación.

Que una persona lleve un tatuaje no lo convierte en un criminal. Aunque parezca inverosímil, actualmente quienes llevan tatuajes siguen siendo estigmatizados o rechazados por parte de la sociedad. Sin importar cuál sea la decisión de tu hijo, un tatuaje no cambiará lo que es ni a la persona que criaste.

Tolerar y aceptar entre una diversidad de gustos también forma parte de las enseñanzas que debemos dejarle a nuestros hijos

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