Ladillas y embarazo

Fernando Clementin · 29 marzo, 2018
Más allá de la incomodidad lógica que pueden causar estos bichitos, el principal problema de su aparición en el embarazo es el tratamiento. Veamos en detalle cómo actuar ante su presencia.

Las ladillas, también llamadas piojos púbicos, son insectos microscópicos que infectan las zonas íntimas de mujeres y hombres. Particularmente en las mujeres, ladillas y embarazo puede ser una combinación causante de muchas molestias, pero sin consecuencias de gravedad para ella y el bebé.

El nombre científico del insecto que causa la ladillas es Pthirus pubis. Se trata de un insecto ectoparásito —que vive fuera del organismo— que mide entre 1-3 milímetros de longitud. Tiene una forma casi circular, es achatado y de color amarillento.

Al instalarse en las partes genitales de las mujeres o los hombres, este insecto causa una infestación por ladillas, también denominada ftiriasis. Lo que no muchos saben es que no es exclusiva de la región púbica.

Las ladillas también pueden afectar al cabello, las cejas, las pestañas y el vello axilar y corporal. Los insectos suelen dejar huevos, que se ven como pequeñísimos puntos blancos pegados al pelo cerca de la piel; incuban en un periodo que va de seis a ocho días.

¿Cómo se contagia?

Antes de centrarnos en la relación entre ladillas y embarazo, debemos aclarar qué condiciones pueden favorecer la aparición de estos parásitos. Estas son las vías por las que las ladillas se contagian:

  • Contacto sexual: es por esto que quienes tienen relaciones con más personas están más expuestos a contraer la infestación.
  • Uso de prendas, toallas, sábanas u elementos de higiene (como una esponja) que hayan estado en contacto con el portador.

Síntomas

Algo que caracteriza al insecto de las ladillas es que se mueve lentamente: avanza unos diez centímetros por día. Sin embargo, esto no impide su proliferación: se detectan en el mundo aproximadamente un millón de casos por año.

Las ladillas provocan una intensa picazón en la zona genital.

¿Cómo se puede detectar una infestación por ladillas? Estos son sus síntomas más frecuentes:

  • Picazón: es causada por la succión de sangre que hace el insecto para alimentarse. Lo hace aproximadamente cincuenta veces al día, por lo que la picazón es casi constante y muy intensa.
  • Infección bacteriana secundaria: generalmente, es causada por la persona que se rasca.
  • Manchas en la ropa interior: derivan de los restos de sangre que los insectos dejan sobre la piel.

No obstante, no todas las personas sufren los síntomas con la misma intensidad. De hecho, muchos portan el parásito sin saberlo, y esto facilita su transmisión involuntaria.

Ladillas y embarazo: ¿hay riesgos para la madre y el bebé?

La posible relación entre ladillas y embarazo es algo que suele preocupar mucho a las mujeres gestantes que las padecen. De momento, no se conocen casos en los que las ladillas hayan reportado consecuencias negativas para la salud de la mamá o del bebé. De todos modos, es primordial consultar con un médico antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento contra esta complicación en el embarazo.

Esto debe hacerse incluso antes de proceder al uso de cremas que puedan haber servido antes contra los piojos púbicos. El motivo es que muchas de ellas están contraindicadas para embarazadas y, por lo tanto, podrían comprometer el bienestar y el correcto desarrollo del feto.

Del mismo modo, ciertos medicamentos adecuados para el tratamiento de esta afección no son recomendables para el embarazo o la lactancia. Entonces, la madre debe ser consciente y sumamente cuidadosa de lo que está ingiriendo o aplicando en su cuerpo.

“Muchas cremas para combatir las ladillas están contraindicadas para embarazadas y, por lo tanto, podrían comprometer el bienestar y el correcto desarrollo del feto”

Se deben descartar ETS

Durante el embarazo, es de vital relevancia que la madre se realice todo tipo de exámenes para descartar posibles afecciones. Entre ellas, claro, se encuentran las enfermedades de transimisión sexual como el VIH.

Esto se hace aún más conveniente si se presenta un caso de ladillas en el embarazo, dado que también se transmite por esta vía; y también es aconsejable en caso de que la mujer haya cambiado de pareja durante la gestación.

Ladillas y embarazo es una relación que preocupa a muchas mujeres gestantes.

Algunas precauciones

Pese a las preocupaciones que podamos tener por la combinación de ladillas y embarazo, la realidad es que no hay demasiado que hacer para prevenirla. Los métodos anticonceptivos como el preservativo, muy eficaces contra las ETS, no son efectivos en estos casos.

Lo mejor, igualmente, es consultar a la persona con quien se tiene relaciones si porta el parásito o si ha presentado síntomas de ello. Además, es muy útil lavar la ropa de cama con agua caliente, ya que los insectos no soportan esta temperatura.

Aunque no se trata de una afección que comprometa la salud de la mamá o el bebé durante la gestación, las ladillas pueden ser difíciles de tratar en este etapa. Como mencionamos, las cremas y los medicamentos están limitados durante la gestación. Es importante, entonces, prestar atención a posibles síntomas y consultar al médico lo antes posible.