¿Conoces al médico perinatólogo?

Gladys · 20 septiembre, 2016

¿Te suena haber escuchado alguna vez acerca del término ”perinatólogo”? La medicina cada vez avanza más y más rápido, y con ella, aparecen nuevos avances tanto en materia de conocimiento como de tecnología. Por ende, aparecen cada vez más nuevas profesiones que buscan precisar mejor los distintos aspectos del área de la salud humana.

Una de las profesiones más recientes cuyo nombre suele extrañarnos más, dado lo poco que lo hemos escuchado al respecto, es la perinatología, una nueva rama de la gineco-obstetricia.

La mujer que desea quedar embarazada, generalmente busca informarse respecto a varios aspectos relacionados al embarazo. Uno de ellos es el personal médico por el cual será atendida. Recordemos que, lo más común es que una mujer que ya tiene asegurado que se encuentra embarazada, acuda a su ginecólogo y que este, a su vez, la remita al obstetra.

A pesar de que la mayoría de los ginecólogos son médicos gineco-obstetra, muchos optan por remitir a su paciente a un colega con mayor especialización, en lo que respecta al embarazo, para así garantizarle a la paciente una mejor atención. A lo largo de todo el proceso de gestación, la mujer deberá acudir periódicamente a distintas revisiones, para poder llevar un control tanto de su salud como la del feto.

Sin embargo, cuando el desarrollo embrionario y la salud, tanto de la madre como la del bebé, no se encuentran en condiciones normales, el médico suele remitir el caso a un perinatólogo. A pesar de lo extraño que pueda sonarnos el nombre, no se trata sino de un profesional más avanzada.

¿Qué es un perinatólogo?

El perinatólogo es aquel médico gineco-obstetra que realizó una especialización mayor en medicina materno fetal (MMF) y que por tanto, está mucho mejor capacitado para atender embarazos de alto riesgo o partos cuyas circunstancias son poco comunes. La perinatología se trata de una nueva rama de especialización de la medicina gineco-obstetra.

La mayoría de las embarazadas asisten cada mes a una consulta con un obstetra, con el objetivo de verificar que su salud y el desarrollo embrionario están en perfectas condiciones.

Por lo tanto, el perinatólogo tiene en sus manos la gran responsabilidad de monitorear el desarrollo del embarazo cuando existen complicaciones a nivel fetal de tipo:

  • Malformaciones.
  • Problemas cromosómicos.
  • Enfermedades congénitas.
  • Riesgo de sangrado y/o aborto espontáneo.
El perinatólogo es el encargado de asistir tanto los embarazos como los partos más complicados

Al tratarse de factores de alto riesgo tanto para la madre como para el bebé, el perinatólogo estudiará meticulosamente la salud de ambos a lo largo de los tres trimestres del embarazo, procurando así realizar los diagnósticos oportunos y procurar las soluciones a los distintos problemas que puedan surgir. Por otra parte, su labor tiene cuenta con un importante componente preventivo.

Tanto la obstetricia como la perinatología tienen un objetivo en común de gran importancia: lograr que tanto la salud de la madre como del feto siempre estén en las mejores condiciones posibles para garantizar así su bienestar. Esto se cumple a través de un diagnóstico certero y un tratamiento efectivo y precoz en las patologías que pueden ocurrir durante la gestación.

En otras palabras, los médicos tienen como meta:

  1. Disminuir los índices de mortalidad pre y pos natal.
  2. Monitorear el desarrollo del feto.
  3. Prevenir posibles complicaciones a futuro.
  4. Realizar diagnósticos a tiempo.
  5. Cuidar de la salud tanto de la madre como del bebé.
  6. Procurar que el parto pueda desarrollarse en las mejores condiciones posible.
  7. Reducir los niveles de estrés de la mujer embarazada.

La mejor opción para nosotros

Si la embarazada decide asistir tanto al obstetra como al perinatólogo para estar más tranquila, no hay problema alguno. De hecho, ambos médicos podrían trabajar de la mano a lo largo de todo el proceso de gestación. Sin embargo, lo ideal es elegir a un solo médico que maneje las especialidades que nos interesan (generalmente gineco-obstetricia) para ahorrar tanto tiempo como dinero.

Médicos unidos por la salud y el bienestar humano

Contar con un médico que cuente con ambas especialidades nos brinda un gran alivio económico, que se agradece mucho a mediano y largo plazo puesto que nos permite invertir en otros aspectos necesarios para darle la bienvenida al bebé.

En este sentido, podemos afirmar que el seguimiento oportuno es la clave del éxito que ayudará a que el embarazo llegue a buen término. Gracias al trabajo que desempeñan los distintos especialistas de la medicina, los índices de mortalidad materna y neonatal disminuyen considerablemente.

¿Cómo elegir?

Uno de los principales factores que van a ayudarte a hacer esta elección es si te sientes o no en confianza. Recuerda que serán nueve largos meses que transcurrirán hasta la llegada del bebé, en los cuales debes sentirte a gusto con tu médico para lograr tanto una buena comunicación como una experiencia de maternidad lo más agradable posible.

La primera cita con el doctor que elegiste es determinante, así que aprovecha de hacer aclarar todas dudas que tengas (precios, citas, cómo localizarlo en caso de emergencia, si estará presente en el parto, etcétera). Si te sientes más tranquila, puedes preguntarle acerca de su experiencia y su forma de vigilar el embarazo para que puedas hacerte una mejor idea de la rutina que van a seguir juntos.

Una excelente idea es hacer una lista con las preguntas que quieras hacer al médico, para que no se te escape ningún detalle. De igual forma, manifiéstale claramente cómo te gustaría que fuese tu experiencia de parto para que puedas sentirte lo más cómoda posible y disminuir los niveles de ansiedad que acarrea todo lo referente al parto.