Cómo explicar a los niños qué es la caridad y cómo ayudarles a ser caritativos

Gladys · 27 septiembre, 2015

Las responsabilidades y compromisos que diariamente debemos cumplir como madres, profesionales o amas de casa a veces nos hacen olvidar un poco prestar atención a la formación de los valores de nuestros hijos, más allá de que sean obedientes y responsables con sus asignaciones.

Es precisamente lo que muchas veces pasa con la enseñanza de la caridad, sin embargo,  se trata de fomentar en nuestros niños ese deseo que nos permite ser capaces de ser solidarios, de contribuir en determinadas causas, de pensar menos en nosotros mismos y más en los demás.

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Para explicar a nuestros hijos cuál es la importancia de tender una mano amiga a quien más lo necesita  debemos aprovechar cada ocasión que nos presente la cotidianidad de realizar alguna acción solidaria que describa la caridad con palabras y acciones.

Lo ideal es utilizar palabras claras y precisas que te ayudarán a explicar exactamente el por qué de tus actos, pues por más chicos que sean tus hijos son más capaces de entender e ir almacenando cada aprendizaje en sus mentes de lo que podemos imaginar.

Influencia del entorno

Asimismo, debes tener presente que como muchos de los comportamientos que nos componen como seres humano, convertirnos en personas caritativas también es uno de esos valores que está directamente influenciado por aquello que nos rodea, por eso es importante que demuestres cómo ser caritativos.

Esto hace que también sea fundamental combatir de forma inteligente acciones como el egoísmo y la falta de sensibilidad. Se le debe prestar atención a los actos más simples que realicen nuestros pequeños, como el no querer compartir los juguetes o tirar la basura al piso del parque, pues estas conductas de no ser corregidas a tiempo pueden echar por tierra nuestros intentos de formar a personas caritativas.

En tal sentido, el combatir de forma oportuna gestos, actitudes, conductas intolerantes y egoístas en nuestros hijos ayudarán a señalarles de forma concreta qué acciones son inapropiadas y a fomentar sentimientos como la solidaridad, la empatía y con ello la capacidad de ser caritativos.

¿Cómo comenzar a enseñar a ser caritativos?

Ayudar a ser caritativos a los niños no es una tarea que verás lista de la noche a la mañana, sino que tendrás que esforzarte día a día por enseñar valores y acciones que lo sensibilicen con el prójimo. Algunas de los puntos que debes tener en cuenta para comenzar son:

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  • El ejemplo es la piedra angular de todas las facetas que comprenden la educación de un niño y por supuesto la caridad es una de ellas. De manea que enseñarle con acciones será la mejor forma en que pueda comenzar a ser una persona caritativa. Por ejemplo: cuando tengas que limpiar los armario  incluye a tus hijos en esta tarea y toda la ropa que saquen la pueden regalar juntos a una iglesia, fundación o a quien verdaderamente la necesite. En navidad, puedes comprar juguetes extras e ir a entregarlos en algún hospital de niños.
  • Celebra las pequeñas muestras de solidaridad de tu hijo, por más sencillas que te puedan parecer, pues de esta forma le estarás confirmando que se trata de una buena acción para repetir en el tiempo. Cuando tu niño comparte sus juguetes o ayuda a levantar a su compañerito que cayó al piso corriendo son acciones que debemos aprender a darle su justo valor.
  • Tener empatía también es muy importante, pues aprender a ponerse en los zapatos de otros permitirá a tus pequeños a ser capaces de entender diferentes situaciones. Hazles saber que no todas las personas son tan afortunadas como ellos que tienen una casa donde cobijarse, una familia que lo espera y un plato caliente de comida en la mesa, esto le enseñará a valorar lo que le rodea y sensibilizarse ante las carencias de otros.

Si te has propuesto que tus hijos se conviertan en personas caritativas, más que fomentar un valor, les estarás dando una herramienta para que nunca pierdan el sentido de humanidad. Sobre todo en estos tiempos de agobio y crisis es importante no perder esa sensibilidad y la conexión con las cosas que verdaderamente nos darán satisfacción personal, pero por sobre todo aprender a ayudar sin esperar nada a cambio.