Enseña a tus hijos a decir no a las drogas

Amanda · 17 noviembre, 2015

Este tema puede parecer excesivamente conversado, pero muchas veces abordarlo es apenas una obligación y sucede que lo tocamos sin profundizar. De igual manera, en la escuela se hacen recurrentes campañas acerca de evitar el consumo de las drogas, pero la explicación queda en manos de inexpertos.

Enseñar a los hijos respecto a un tema tan delicado, es una formación que debe partir en el hogar, aunque el niño sea muy pequeño, debemos instruirlo para que no se acerque a desconocidos y evite recibir cualquier cosa que le den en la calle.

Es conveniente que el pequeño pueda diferenciar cuando se trata de drogas, pero es algo difícil de explicar; por ello vale la pena indicarles que ninguna cosa que le dé un desconocido, debe ser recibida por él. Sin embargo, llega aquella etapa en la cual los niños son más independientes; entonces comienzan a confiar y despreocuparse.

En tal sentido, se hace imperante adecuar la educación que impartimos a los niños de acuerdo a su edad. También se recomienda tener mayor atención con aquellos pequeños que acostumbran a tener la iniciativa, porque a veces son los que evalúan los riesgos con menos cuidado.

Consejos para orientar a tu hijo sobre el uso de las drogas

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Un aspecto clave a tener en cuenta, es que las drogas afectan a todo aquel que está cerca; no hace falta ser consumidor o traficante para verse afectado, solo es preciso estar en el momento y lugar incorrectos. Por esta razón, es sugerido que sean tocados todos los temas referentes al uso de las drogas, porque es una amenaza constate y peligrosa.

Por otro lado, a veces los padres creemos que tenemos todo bajo control, que conocemos a nuestros hijos lo suficiente para saber que no se meterán en problemas. Esta es la principal razón de que los problemas lleguen sin esperarlos.

Aunque no exista una receta para estar 100 % seguros de que estamos a salvo de esta situación, podemos comenzar por atender a estos sabios consejos:

1. Mejorar la comunicación

Hablar con los niños sobre sus estudios, sus emociones e intereses, es tan importante como aconsejarles sobre los peligros que hay en la calle. Nunca es suficiente, porque debemos recalcarles constantemente muchas cosas, por ello sabemos que a veces son de corta memoria.

La comunicación es la clave del entendimiento, es útil para mejorar la relación, conocer al niño y atender a eventualidades a tiempo.

 2. Conocer a tu hijo

Es aconsejable empaparse de los gustos, las amistades, los lugares que frecuenta y la forma de actuar de nuestros hijos, porque esto nos permite evaluar su situación. Por medio de la observación, sabremos si tiene más riesgos o si está por el camino correcto.

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Por lo general es a través de las amistades que las personas se acercan al círculo de las drogas. Es posible que aun siendo verdaderos amigos y personas de confianza, no estén lo suficientemente preparados para evadir situaciones complicadas.

3. Ser claro en lo que se dice

Expresar con claridad los peligros a los que se enfrentan las personas por el uso de las drogas, permite que el niño reflexione la idea. El problema de las drogas no es solamente de quien las consume, pues tiene tantos enemigos, que solo con estar cerca de un consumidor o un distribuidor, es motivo de riesgo.

El uso de sustancias prohibidas acarrea riesgos de tipo moral, legal, financiero, emocional, físico, familiar, mental y muchos más. En tal sentido, de acuerdo a la edad del niño, a veces es preferible usar ejemplos drásticos que dar sermones interminables.

4. Promover la confianza en sí mismos

Un niño emocionalmente sano, equilibrado en su contexto familiar y de bases morales sólidas, es suficientemente acertado como para compartir sus problemas e inquietudes. Esto no evita los riesgos de la calle, pero facilita una respuesta acorde.

5. Dar el ejemplo

No sirve de mucho darle charlas sobre este problema si no somos un buen ejemplo. Es conveniente alejar a los niños de los contextos negativos, se debe aconsejar decir no a las drogas, pero será más difícil que lo internalicen si es lo que ven a diario.

6. Vigilar el consumo de alcohol

Consumir alcohol con moderación no es malo, de hecho se ha convertido en un elemento para relacionarse socialmente; pero su uso excesivo puede conllevar a problemas mayores. Evitar consumir alcohol con frecuencia frente a los niños e indicarle que se debe controlar este hábito, es un buen comienzo.
Es importante saber que cuando se ha exagerado en el consumo de alcohol, el ser humano es propenso a actuar sin razonar. Un gran número de consumidores de sustancias ilegales, comenzó a usarlas estando en estado de embriaguez.