Juegos de antes para niños en una era de tecnología

Agetna · 18 noviembre, 2015
En una era tecnológica como la actual, fomentar los juegos tradicionales infantiles, es responsabilidad de quienes crecieron con ellos

Los juegos de antes para niños en una era de tecnología son como la aguja en un pajar: Hay que buscar mucho para poder encontrarla.

Hoy día cuando hasta durmiendo estamos bombardeados por la era digital y tecnológica, cuando adonde quiera que vayamos nos acompañan las máquinas y nos sentimos “perdidos” si por un momento nos desconectamos de la red… resulta inaudito pedirle a un niño que, así como así, se interese por los juegos de antes.

Para esto, primero, hay que mostrarle cuán beneficiosos y divertidos pueden ser.

Los juegos de antes

El juego del escondite, hacer burbujas de jabón, ponerle el rabo al burro, el tesoro escondido, el juego del gato y el ratón, carrera de sacos… ¿qué es eso?

Como en Eres mamá somos amantes de la memoria histórica, los juegos viejos, las actividades al aire libre y la ejercitación del cuerpo; y con el objetivo de que tu hijo nunca te haga una pregunta como la anterior, nos gustaría recordarte dos de los juegos infantiles de antaño que, seguramente, ocupaban tu tiempo cuando eras niña.

Si por algún momento se te saltan las lágrimas eso dará la medida de cuán buenos recuerdos tienes de ellos y con cuanta prontitud debes enseñarlos a tu muchacho.

Rememoremos juntas.

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El juego de las sillas

El juego de las sillas era, antiguamente, en algunos países claro está, una de esas actividades que no podían faltar en una fiesta de niños.

Por lo divertida que era convidaba hasta los pequeños más sumisos.

Recuerdo que para llevar a cabo el juego de las sillas eran necesarias casi tantas sillas como niños fueran a participar, menos una.

Por ejemplo: si jugaban 20 niños había que buscar 19 sillas.

Todos los asientos se ponían al centro de una habitación espaciosa de manera tal que se formara un círculo con ellos.

Había que pegar el borde derecho del espaldar de una silla con el borde izquierdo de otra y así sucesivamente.

Los niños se ponían delante de las sillas bordeando la circunferencia que ellas habían formado. Un adulto se encargaba de poner en la “grabadora” una canción bien movidita y al escucharse las primeras notas había que bailar.

Quien no supiera bailar no tenía por qué salir del juego; lo importante era que los niños se fueran desplazando alrededor del círculo de sillas y que cada vez que la música parara cada uno corriera a sentarse en alguno de los asientos.

Como es lógico, uno de los participantes siempre quedaba fuera.
Entonces dicho niño era eliminado, se sacaba una silla del círculo, los muchachos bordeaban la circunferencia, se ponía la música y otra vez a bailar hasta que la música parara nuevamente.

Al final del juego siempre quedaba una silla y dos niños y ganaba quien pudiera sentarse en el asiento.

MUSICA

El juego del limbo

El juego del limbo era otra actividad popular en las fiestas de niños que podía implicar a los adultos.

Recuerdo que era sumamente divertido ver a todo el mundo intentar pasar por debajo de la vara a la vez que iban bailando.

En el juego se empleaba una vara recta sujetada por ambos extremos para que no se moviera. Los competidores tenían pasar por debajo de ella mientas bailaban al compás de la música.

Por supuesto, la meta no era fácil de conseguir. Por debajo de la vara había que pasar de frente y con la cara mirando al cielo.

Cuando pasaban todos los competidores la vara se bajaba un poco más y así sucesivamente hasta que todos los niños fueran cayendo al piso y solo quedara uno que se convertía en el vencedor.

Juegos de antes para niños en una era de tecnología

Mamá, ten en cuenta que juegos de antes como los que te ayudé a recordar pueden ser una buena herramienta para incentivar a tu hijo el interés por las actividades al aire libre.

Al ser tú la experta en ellos te dará también la oportunidad de estar más tiempo a su lado y compartir en familia las horas de ocio.

En la era tecnológica en la cual vivimos tu niño se siente más atraído por los avances de la ciencia y la técnica y todos los beneficios que estas le brindan, que por las actividades que se jugaban en tu niñez. Eso es normal.

Sin embargo, en tus manos está la posibilidad de que se interese por esos y otros esparcimientos que, al día de hoy, también ayudaron a que te convirtieras en la persona que eres.

Tu hijo puede hacer suyos los juegos que una vez ejercitaron tus músculos, hicieron volar tu imaginación y despertaron nuevas emociones en la niña que fuiste antaño.

Qué bueno sería eso ¿verdad?