El tiempo de juego para un niño es una necesidad

Ariana · 27 octubre, 2015
A continuación te comentamos por qué el tiempo de juego es tan importante en la infancia y cómo se debe actuar al respecto, para el bienestar de toda la familia.

El tiempo de calidad es uno de los conceptos que debemos tener en cuenta cuando deseamos cuidar bien de nuestras relaciones familiares y, sobre todo, cuando tenemos hijos. 

Dicho concepto se puede resumir en brindar a nuestros seres queridos la atención, afecto y compañía que merecen. Detengámonos un momento y pensemos, ¿de qué sirve estar en el mismo lugar si no vamos a conversar o a interactuar de ninguna forma? Vale la pena revisar la calidad de nuestros gestos, la forma en la que decidimos relacionarnos con los demás. 

Debes tener en cuenta que lo realmente le importa a los niños es la calidad del tiempo se les dedique, no la duración. Cantidad y calidad no son sinónimos.

La importancia del tiempo de juego

Hoy en día el ritmo de vida, en general, es muy acelerado. Por otra parte, la tecnología ha logrado afectar las relaciones de las personas, incluso desde temprana edad.

Muchas veces, los padres trabajan fuera de casa y el poco tiempo que pasan con sus hijos, la atención que se dedica es realmente pobre.

Por ejemplo, hay padres que, al haberse acostumbrado a conversar con sus hijos a lo largo del día, vía redes sociales o por mensajes de texto, no se percatan de que al estar en la misma habitación que sus hijos, no saben interactuar sin recurrir al teléfono, o a otros dispositivos. 

Por otra parte, cuando los niños son pequeños, muchas veces se delega el aspecto lúdico y recreacional a los aparatos electrónicos. En especial, la televisión y las tablets. De esta forma, los padres creen que les brindan una mejor distracción de la que ellos les pueden brindar y, poco a poco, dejan de intentar prescindir de ellas.

Sin embargo, es necesario dedicarle a los niños, día a día, cierto tiempo de juego. De esta manera, podremos velar de cerca por su desarrollo y brindarles el cariño que necesitan.

Para ello, no debemos pensar que se trata de una obligación más en nuestras agendas, sino de un placer común que nos permite a todos disfrutar en compañía. Recordemos que la infancia vuela y, por ello, cada instante con nuestros hijos es sumamente precioso.

En definitiva, el tiempo de juego contribuye a estrechar los vínculos afectivos, fortalecer las relaciones, disfrutar y crear un sentido de pertenencia al grupo familiar sólido. Asimismo, nos brinda bienestar, ya que nos ayuda a liberar la mente y nos acerca a través de un contexto que se presta a la espontaneidad y la relajación colectiva.

”El niño que no juega, no es niño. El hombre que no juega, perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta” –Pablo Neruda.

¿Qué importancia tiene el tiempo de juego?

El juego es la actividad más importante para los niños. Los niños juegan, no solo para divertirse o distraerse, también lo hacen para aprender.

El juego no es una pérdida de tiempo ni mucho menos un lujo, sino una necesidad. Un niño que juega está sano en el aspecto físico, mental y emocional.

Es de suma importancia que tengas en cuenta que, el tiempo de juego que NO se pasa con los hijos, no se recupera. Pasar tiempo de calidad es dedicar un rato a estar con ellos y luego dar por hecho de que ya han tenido la dosis que necesitan.

La clave está en establecer prioridades, organizarnos y ser tanto coherentes como constantes.

El tiempo de juego para un niño es una necesidad.

Puedes hacerte las siguientes preguntas: ¿Escuchas de verdad a tus hijos? ¿Sabes cuáles son sus necesidades? ¿Qué tipo de juegos les gusta?

Muy bien, algo que te ayudará es fomentar una buena comunicación.  No es tan fácil cuando uno está cansado o cuando le parece que están hablando de algo de poca importancia. Pero lo que a ustedes les parece trivial puede ser muy importante para ellos.

Ser “presto en cuanto a oír” no solo implica estar atento a lo que su hijo dice, sino a cómo lo dice. Su tono de voz y su lenguaje corporal les dará una idea de lo que él siente y piensa. No olvides, además, hacerle preguntas. El discernimiento y la perspicacia son fundamentales para descubrir lo que tu hijo piensa sobre diferentes temas.

El tiempo de juego y sus beneficios

El tiempo de juego para un niño es una necesidad.

Disfrutar de tiempo de calidad, aporta importantes beneficios a toda la familia:

  • Mejora el clima y la comunicación familiar.

  • Favorece el desarrollo cognitivo y social de los niños.

Los que hemos jugado sabemos que gracias al juego podemos apasionarnos, imaginar y hacer a nuestra manera, pero siempre respetando el juego de los demás e intentando pautar normas y límites sanos.

También aprendimos a regular conductas, a alejarnos de quien no nos gustaba y a acercarnos a los que nos hacían bien. En otras palabras, podemos decir que el juego reúne los ingredientes básicos para el buen desarrollo de los niños.