¿En qué consiste el método del bolígrafo verde?

Amanda · 5 abril, 2017

El método del bolígrafo verde para la educación es un refuerzo positivo. Se cree que el color transmite sensaciones diferentes, las cuales estimulan el aprendizaje. Observar el error como algo positivo, resaltar las cosas bien hechas en vez de los errores. Su función en la de motivar en lugar de castigar, por ello, es una excelente estrategia de aprendizaje.

¿Cómo se utiliza el método del bolígrafo verde?

Básicamente es cambiar de paradigma. Anteriormente la educación mostró los errores por medio del bolígrafo rojo. En tal sentido, el rojo en los trabajos de los estudiantes era señal de que algo estaba mal hecho. La costumbre de usar el bolígrafo rojo, se practicaba especialmente para señalar errores ortográficos o de caligrafía.

Cambiar el rojo por uno verde, ahora permite señalar las caligrafías bien hechas. Desde el punto de vista psicológico se trata de un cambio enorme en la forma de educar. En términos generales, el método consiste en reforzar lo aprendido de forma positiva.

No obstante, marcar en rojo los errores cometidos solo sirve para que los niños se centren en lo que se hizo mal. En cambio, marcar  en verde las cosas que hizo bien hace que los niños se fijen en las cosas positivas.

Se cree que esto fomenta que traten de retenerlas en su memoria y repetirlas frecuentemente. Aplicando este método, el pequeño sentirá motivación y a la vez evitará desarrollar el miedo al fracaso. Esto permite que sea capaz de observar los errores para corregirlos de inmediato.

Origen del método del bolígrafo verde

Es difícil saber cómo surgió este método, pero, en 1980 el pedagogo soviético Chalva Amonashvili había hablado sobre la influencia que causa el color de la tinta en la educación. Resaltó que en sus clases incluyó un bolígrafo verde para marcar los aciertos de los estudiantes. Según sus resultados, esto los ayudó a tener mayor motivación.

Además, fue gratificado cuando unos padres optaron por este método, puesto que a su hija no la favorecían otras técnicas educativas. Al parecer habían buscado asesoramiento con psicólogos infantiles, pero no lograron encontrar solución a su problema.

Con el pasar del tiempo fueron creando otros métodos de aprendizaje. En general se apoyaron en el cariño, respeto y el reforzamiento positivo.

En el 2013 comenzó a practicarse en todo el mundo gracias al internet. Los padres opinaban que el método del bolígrafo verde, no solo ayudaba a sus hijos a hacer caligrafías. Además, era útil para motivarlos a aprender a escribir y mejorar en matemáticas.

Los beneficios de este método

Todos los niños no son iguales, cada quien tiene un estilo de aprendizaje muy distinto a los demás. Este método puede resultarles muy bien a muchos niños, pero también puede que no ocurra ningún efecto. Lo cierto, es que se trata de una técnica positiva, cuyo efecto en ningún caso es perjudicial.

Dicho todo esto, la principal función del método es motivar a los niños a realizar las cosas bien hechas. También ayudará a que haga las cosas con rapidez, esto sí, aprendiendo de los aciertos sin evitar los errores.

Entre los principales beneficios del método del bolígrafo verde se encuentran:

  • La mente puede retener todo lo que ve subrayado de otro color. Por lo tanto, si se resalta los aciertos con verde, el niño recordará con más facilidad las respuestas correctas. De lo contrario si lo que capta es un error, también lo recordará.
  • Este método permite un cambio de mentalidad que insiste en repetir los aciertos en vez de observar los errores. Resaltando que no se quiere evitar lo negativo, sino seguir las cosas que sean positivas.
  • Resaltarle al niño un error en lugar de los aciertos, creará en él una sensación de frustración e insatisfacción. Hay que darle importancia a la mayoría de aciertos en vez de fijarse en un solo error.
  • La motivación de hacer las cosas bien será un excelente incentivo, significará un refuerzo positivo en el niño.

A largo plazo este cambio puede tener muchas repercusiones en la vida de padres e hijos. Se cree que puede enseñarles a centrarse en lo positivo a pesar de lo negativo. Además fomentará una buena actitud delante de las adversidades, cosa que muchas personas no han aprendido a desarrollar.