Bronquitis en niños, ¿Cómo les podemos ayudar?

Alba · 5 octubre, 2017

La bronquitis se produce cuando existe una inflamación importante en la mucosa de los bronquios. Uno de los síntomas más evidentes es la tos presente a lo largo del día acompañada de dificultad respiratoria y en ocasiones fiebre y malestar.

A consecuencia de la tos el niño puede tener arcadas y llegar a vomitar. El vómito es otro de los síntomas causado por esta inflamación.

Muchas madres se preguntan qué deben hacer para mejorar el estado de salud de su hijo cuando tiene bronquitis. A continuación te decimos los pasos que debes de seguir si quieres que la bronquitis desaparezca lo más rápido posible:

¿Sospecha de bronquitis? Visita al pediatra

Si creemos que nuestro hijo puede padecer bronquitis lo primero que debemos hacer es ir al médico para que determine las causas por las que ha sido provocada. El médico nos dará el diagnóstico y las pautas que debemos seguir.

La bronquitis puede deberse a muchos factores; un virus, una bacteria, alergia, un defecto congénito. En cada caso el médico te dirá si necesita administrar antibióticos o no.

Es muy importante no administrar jarabes para tos sin la receta médica de este ya que en muchas ocasiones la tos ayuda a expulsar el moco que podría acumularse en los pulmones dificultando aún más la respiración del niño.

Por el contrario, si vemos que nuestro hijo no expulsa mocos y tiene la tos seca podemos crear un inhalador natural poniendo agua a hervir y dejando que nuestro hijo respire el vapor que esta segrega. Esto ayudará a ablandar los mocos y a que su expulsión sea más fácil. Podemos repetir esta técnica hasta 4 veces al día.

Es importante que si el doctor nos ha dicho que la bronquitis es producida por algún tipo de alergia hacia los ácaros nunca llevemos a cabo ninguna técnica de humificación como la que acabamos de exponer ya que producirá el efecto contrario al deseado pues los ácaros se reproducen con mucha facilidad en ambientes húmedos.

La bronquitis atendida a tiempo puede curarse con mayor facilidad.

La importancia de brindarles descanso

Descansar bien es garantía de salud. Si nuestro hijo tiene esta enfermedad debemos de proporcionarle el mayor descanso posible. Es importante que le dejemos dormir todo el rato que sea necesario para su recuperación. Lo ideal es mantener su cabeza un poco más alta de lo normal para aliviar su respiración.

Si el niño está ya en edad escolar es conveniente que no acuda a las clases y repose en su cama durante los días que se encuentre peor. A medida que vaya mejorando no debemos de obligarle a realizar actividades físicas muy severas. Si tiene clases de Educación Física puede descansar durante esa hora.

Extras que ayudan a mejorar los síntomas

Mantener al niño hidratado

Los líquidos y sobre todo el agua nos ayudará de varias formas a que el niño mejore;

  • Si debido a la tos el niño tiene arcadas y vomita, el agua prevendrá su deshidratación.
  • Si por el contrario el niño tiene mucha tos pero no es capaz de expulsar los mocos el agua y los líquidos que consuma le ayudarán a ablandarlos y por ende a expulsarlos.
  • Si el niño pierde el apetito debido a su mal estar debemos de ofrecerle beber agua durante todo el día pues puede perder el sentido de la sed.

Bajar la fiebre

Si el niño presenta fiebre alta es importante que intentemos bajar su temperatura corporal mediante técnicas como el baño en agua tibia o quitarle ropa para que su estado de salud no empeore.

La fiebre muchas veces es la causante del malestar general que el niño siente y puede ser la causante de su pérdida de apetito. Si conseguimos bajarle algunas décimas el niño se comenzará a sentir mejor rápidamente y quizás recupere el apetito.

Es importante controlar periódicamente el estado de salud de nuestros hijos

Ayudar en su sistema inmune

Si por el contrario, el niño no pierde apetito debemos de ofrecerle una dieta lo mayor equilibrada y sana posible así su sistema inmune se verá reforzado gracias a las vitaminas y minerales que aportamos en su organismo.

También podemos ir al herbolario de nuestra localidad y comprar vitaminas que ayuden a la lucha que su sistema inmune está teniendo. Algunas opciones de producto son; Kinesia diluida en agua, gotas de Própolis diluidas en agua etc. A pesar de ser productos naturales recuerda preguntar la dosis recomendada en niños en base a su edad y peso.

No tengáis miedo

Si el niño comienza a mejorar no le encerréis en casa por miedo a que pueda recaer. El cuerpo es sabio y si el niño se encuentra mejor y quiere jugar debemos de dejarle divertirse. En todo caso, el hecho de salir a la calle a jugar ayudará a reforzar sus defensas.

¡Prohibido fumar!

Es muy importante (y de obviedad) mantener al niño lejos del humo del tabaco ya que podría empeorar su sintomatología y causarle complicaciones a corto plazo. Recordemos que cuando estamos enfermos, estamos vulnerables a todo lo que nos rodea.

Lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos tanto como si tienen bronquitis como cualquier otra  patología, es brindarles atención inmediata. Como bien dicen los expertos ”curar a tiempo evita males mayores”.

Acudir al pediatra, ser rigurosos con el tratamiento que pauten, y tomar medidas para ayudar a nuestros hijos en casa, al final conseguirán que nuestros pequeños mejoren en menor cantidad de tiempo. Lo importante es ayudarles a restablecer su salud para evitarles recaídas y/o complicaciones.