Bebés de alta demanda: mito o realidad

Gladys3 13 noviembre, 2016

En este post te ayudaremos a descubrir si los bebés de alta demanda son un mito o una realidad, aclararemos todas tus dudas y te daremos excelentes consejos de crianza.
Lo primero que debemos saber es que todos los bebés son distintos aunque tengan las mismas necesidades. Algunos podrían o no mostrar características demandantes en su comportamiento.

Un bebé de alta demanda es identificado por sus llantos excesivos, dificultad para dormir, por querer estar en brazos todo el día y finalmente necesitar a mamá y a papá para casi todo.

En la mayoría de los casos, los padres que tienen niños con estas características sienten una gran culpa , dado que, consideran que esto pueda deberse a propias y equívocas decisiones.

Lo cierto es que no hay por qué sentirse mal, simplemente debemos revisar lo que le transmitimos al pequeño e identificar las razones por las que se pueda sentir inseguro.

Los bebés de alta demanda sin duda son reales

Los padres suelen sentirse culpables por el comportamiento de su bebé

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Cuando hay un bebé que necesita de más cuidados para evitar que se estrese con facilidad, lo más importante es que mamá y papá traten de acoplarse a esta situación. Los niños, sean como sean, necesitan de muchísima comprensión y cariño para adaptarse mejor al mundo que les rodea.

Bajo ninguna circunstancia, debemos perder la calma o ignorar sus llamados porque pudiera reforzarse su conducta. Por el contrario, hay que irlos orientando durante su desarrollo y ya verás que, poco a poco, van a ir cambiando su manera de ser.

Otros puntos que debemos tomar en cuenta tiene que ver acerca de lo que nuestro bebé pueda sentir. Si llora mucho y solo se calma en brazos de mami y papi seguramente puede que sienta inseguridad, soledad, hambre o alguna molestia que debemos identificar.

Bebés de alta demanda sin etiquetas

Antes de conocer un poco sobre las características de un bebé de alta demanda, es importante que conozcamos un poco sobre el origen de este término. El pediatra William Sears, responsable de la crianza con apego, descubrió que no todos los bebés son iguales después de su cuarta hija (Hayden).

Sus tres primeros niños eran más tranquilos, sus comportamientos eran predecibles y similares, pero cuando nació Hayden se dio cuenta de que no podían seguir aplicando las mismas fórmulas. Su esposa se quejaba constantemente de que no podía soltarla ni un instante, sin que ella se irritara.

Era hiperactiva, se despertaba a cada momento, era hipersensible e impredecible, absorbente, nada la satisfacía, no se calmaba por sí sola, era sensible a la separación, comía a cada instante. Cada día era un desafío intenso para la madre de Hayden.

Los bebés de alta demanda son hipersensibles y comen frecuentemente

La niña demostró que la única forma de tranquilizarla era con la lactancia materna  y no aceptaba otros alimentos sustitutos. El pecho de su madre y sus brazos eran su templo de paz.

Ante tal situación, la familia Sears decidió evaluar sus propios métodos y funciones como padres. Hicieron caso omiso a los consejos de sus amigos y libros, comprendieron que no se trataba de una manipulación y decidieron amarla como era, corrigiendo con cariño lo que no era correcto.

Muchas personas tratarán de catalogar a estos niños como difíciles, enérgicos y hasta malcriados. Sin embargo, lo importante es que los padres estén dispuestos a cubrir las necesidades con amor y evitar que esos calificativos afecten la autoestima de su hijo.

Consejos de crianza

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Para cada bebé de alta demanda, hay una mamá de alta demanda. Esto quiere decir que los días son más agitados y, seguramente, llegarán más exhaustas a la hora de dormir. Por esta razón, te traemos esta lista de recomendaciones para que logres sobrellevar estos momentos con más optimismo:

1. No te culpes porque no es igual a los otros pequeñines. Tu bebé es único y diferente.

2. No malgastes en objetos innecesarios. Ellos requieren gastar más energía que otros.

3. Disfruta de tu bebé y relájate.

4. Ayúdale a manejar sus emociones con paciencia y amor. Tú serás su guía más importante.

5. Atiende tanto sus necesidades, como las tuyas.

6. Procura estar en compañía de las personas que te comprenden, para recibir la mejor ayuda.

7. Ignora las críticas… Nunca faltarán.

8. Evita los cambios radicales porque no se sentirán a gusto. Trata de decirles lo que va pasando y sus consecuencias.

9. Establece límites sin que parezcan un castigo.

10. Aprovecha toda su energía para enseñarles cosas nuevas… ¡Te sorprenderás!

Es muy probable que te sientas estresada en cada situación difícil, que tu cuerpo ya no tenga fuerza para cargarlo, que quieras dejarlo llorando mientras te calmas… Pero, no te preocupes, respira, llénate de amor y recuerda ese momento en que llegó al mundo para cambiar tu vida.

Todo siempre pasa, confía en que va a madurar y su comportamiento irá cambiando para bien, siempre y cuando, seas su principal apoyo. Respira y vive cada segundo con fuerza.

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