7 secretos que se revelan en el segundo embarazo - Eres Mamá

7 secretos que se revelan en el segundo embarazo

En gran medida, durante el segundo embarazo, la experiencia es una ventaja que se puede aprovechar muy bien. Esta etapa se puede enfrentar con una mayor seguridad y confianza en el proceso. Sin embargo, nunca habrá dos embarazos iguales. En general los tiempos de adaptación y reacciones en el cuerpo de la mujer tienden acortarse en la segunda gestación.

Otros cambios pueden suceder, los cuales quizá sean muy diferentes del primer embarazo. En consecuencia, los secretos que se revelan en el segundo embarazo pueden ser insospechados.

¿Qué secretos se descubren?

  1. El cuerpo en el segundo embarazo sí cambia

  • En el primer embarazo. En algunos casos la primera barriga crece lentamente, se torna un poco pequeña. Se pierde peso de manera más fácil y rápida.
  • En el segundo embarazo. En este momento la barriga crece más y muy rápido, desde el primer momento. Después del parto es difícil bajar de peso.

  1. El tiempo se reduce

  • Con el primer niño. No se tiene el tiempo suficiente para realizar las cosas que se quiere hacer. Durante el postparto generalmente las mujeres se sienten cansadas, agotadas por las noches sin dormir, atender al bebé, sin tener tiempo para ella.
  • Con el segundo niño. Los quehaceres se multiplican por dos. Ahora con dos niños el trabajo se duplica, la comida, las compras, lavar la ropa, bañarlos. Si con el primer bebé no había suficiente tiempo, imagina con dos, será muy difícil tener tiempo como mujer.
  1. Los celos del hermano mayor, inevitable

  • Con el primer niño. Es normal que cuando el bebé está solo se vaya acostumbrando a tener sus cosas sin compartirlas con otro niño. Es fácil tener el cuarto para él solo, toda la atención, el cariño, amor. La familia lo consiente por ser el primogénito, todos los juguetes y regalos son para él.
  • Con el segundo niño. Aquí el primer hijo se convierte en el hermano mayor, tiene que compartir todo, el cuarto, los juguetes. En el momento cuando nace el segundo bebé, toda la familia enfoca la atención en él. Para el primer hijo la llegada del hermanito será un cambio muy drástico. Los celos se crearán en el instante en que el niño observe que todas las cosas que hacían con él, se las hacen al segundo bebé.
  1. El segundo parto fue mucho mejor

  • En el primer embarazo. La mujer en su primer parto, pudo llegar a tener miedo o nervios de que las cosas no resulten bien. Una nueva experiencia puede resultar con mucho trauma, aun así esperando que todo salga perfecto y que el niño este sano y salvo.
  • En el segundo embarazo. Ya con la experiencia del primer embarazo no se siente la inseguridad y duda. Se siente mayor tranquilidad, dependiendo de los dolores que se puedan sentir, como anteriormente se ha dicho, ningún embarazo es igual. No obstante, aunque la mayoría señala que fue un parto más fácil, pudieron haber estado más ansiosas de saber lo que les esperaba.

  1. El estrés no es tanto

  • Con el primer niño. El estrés era demasiado, pendiente de lo que le hacía bien o mal al niño. Poniendo mucha atención en las noches, si respiraba bien, en qué posición estaba, todas esa cositas que se debe tener cuidado, pero no esforzarse mucho. Esto podría suceder solo a la madre primeriza, para quien todas las experiencias son nuevas.
  • Con el segundo embarazo. En esta oportunidad ya no se tiene la misma preocupación que con el primero. Como hemos dicho, ya se tiene la experiencia, se tiene mayor conocimiento e información sobre los cuidados que se le brindan. Ya no es necesario ir al pediatra frecuentemente por cualquier cosita que tenga el bebé.
  1. El olvido de los detalles

Durante el primer embarazo, hubo muchas más compras de ropa a cada rato, de cuna, corral, diversos juguetes. No obstante, con el segundo embarazo la ropa del primer niño será reutilizada en el segundo. En algunas ocasiones se le compra algo, pero todo lo que dejó o no utilizó el hermano, lo utilizará él.

  1. Aprendiendo mucho más

Después de todas estas cosas que se mencionaron anteriormente, descubrimos que cada hijo tiene su carácter. Poder criarlos de manera que ellos mismos demuestren que todavía quedan cosas por  aprender, es un secreto revelado.