7 preguntas que los padres deben hacer a los profesores

Marisol · 23 julio, 2015

 

No es un secreto que actualmente muchos niños y jóvenes pasen más tiempo en las escuelas que en sus casas. Por eso es tan importante establecer un vínculo sólido de comunicación entre los docentes y los padres.

A continuación, encontrarás algunas de las preguntas que, como padre, deberías hacerle a la persona encargada de ayudarte a educar a tus hijos. Tendremos en cuenta aspectos importantes, tanto en el desempeño académico, como en la formación personal.

1. ¿Cómo puedo mejorar la educación de mi hijo desde casa?

La educación es una tarea conjunta que no debe descargarse sobre la escuela. Es en el hogar donde se construyen las bases y los valores de los hijos. El colegio sólo complementa y fortalece estas bases, así que los chicos aprenderán a aplicar lo que ya te encargaste de sembrar en ellos desde su núcleo familiar.

Desde casa puedes explorar y reforzar los procesos que los docentes inician cuando están a cargo de los chicos. Siempre ten en cuenta que tus hijos tendrán una mejor formación si logras unir esfuerzos con los profesores con los que comparten tiempo a diario.

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2. ¿Cuál es la metodología o el modelo pedagógico que usará?

Siempre es importante hacer un estimado de la cantidad de tiempo de la que debes disponer en casa para estar con tus hijos. Hay docentes que prefieren el trabajo presencial y otros optan por encomendar tareas que deben ser realizadas en casa. Es ahí donde el acompañamiento del padre de familia debe ser constante.

3. ¿Hay algún sistema de estímulos?

Las faltas que cometen nuestros hijos no deben ser ignoradas, es necesario que se tomen medidas correctivas para lograr que los comportamientos negativos no se repitan, pero también es fundamental que haya una forma de reconocer las acciones o resultados positivos que consiguen los niños. No se deben dejar pasar por alto ni las faltas ni las fortalezas que tienen los chicos.

4. ¿Cómo es el comportamiento de mi hijo dentro de la clase?

En muchas ocasiones desconocemos por completo lo que sucede con nuestros hijos cuando abandonan la casa. Son los profesores los que pueden ayudarnos a detectar si hay problemas de comportamiento, de aprendizaje, de socialización o cualquier otra circunstancia que pueda afectar su desarrollo integral.

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5. ¿Cómo es la relación de mi hijo con sus compañeros y profesores?

Una parte esencial en el desarrollo de los niños es la calidad de la interacción que tiene con sus padres y con adultos que representen figuras de autoridad. De este desarrollo socioafectivo que se da en las primeras etapas de crecimiento, depende la asertividad de las relaciones que establecerá tu hijo durante la etapa adulta.

Los niños y adolescentes también deben aprender a respetar las normas aceptadas en su contexto social y el docente será un gran apoyo para ti en ese aspecto.

6. ¿Su ritmo de aprendizaje es acorde a su edad?

Otra forma importante para detectar si existe algún tipo de problema de aprendizaje, es conocer si tu hijo desarrolla las actividades propuestas durante las clases a un ritmo más acelerado o más lento que el del resto de sus compañeros. Aunque las características de cada niño son diferentes, siempre existe un punto de referencia que puede darte señales para buscar ayuda a tiempo si fuera necesario recurrir a un profesional diferente al docente.

7. ¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo a superar sus dificultades?

Identificar las destrezas y las debilidades de los niños es el paso fundamental para ayudarlo a superarlas. Realizando un trabajo conjunto con el profesional en el que depositamos la confianza de educar a nuestros hijos, podemos potenciar su desarrollo cognitivo, social, afectivo, espiritual y corporal.

Junto con el docente, es conveniente diseñar un plan de actividades o tareas que, como padre de familia, puedas realizar en compañía de tu hijo para lograr que paso a paso se enfrente con más seguridad a las situaciones que se presentan  cualquier día en el colegio.

Por último, recuerda que es conveniente que exista unidad en la autoridad que se maneja dentro de la casa y en la escuela. Procura que no haya contradicciones entre las medidas correctivas o estímulos que se presentan en estos dos lugares, donde transcurre la mayoría del tiempo de los niños.