Método Doman para enseñar a leer precozmente a los más pequeños

9 febrero, 2016

Leer y escribir son las principales habilidades que distinguen al hombre de cualquier otro ser vivo. Estas dos actividades constituyen las herramientas claves para desarrollar nuestro intelecto, por eso queremos ofrecerte una guía práctica del Método Doman con el que podrás enseñar a tu hijo a leer  a partir de los 8 meses de edad.
Efectivamente, un bebé puede comenzar a ser estimulado en las actividades relacionadas con la lectura antes de cumplir el primer año de edad. Esto de acuerdo a
Glenn J. Doman, creador del método que le ha dado la vuelta al mundo y que asombra a los padres que ven en sus niños la capacidad de asimilar cientos de palabras en poco tiempo.

Otros investigadores aseguran incluso que el vocabulario de los bebés se puede enriquecer desde el primer mes de vida, a través de la lectura de cuentos.

Puede que en principio no entiendan el significado, pero al almacenar la información no pasará mucho tiempo hasta que puedan establecer las relaciones correspondientes entre las palabras y el mundo que los rodea.

Y de esto precisamente se trata el método Doman: utilizar elementos cotidianos en la vida del niño para enseñarle cuál es la representación de cada uno de ellos en palabras, a través de unas fichas o pequeños carteles que lo ayudarán a establecer asociaciones y a memorizar cómo se escriben.

Método Doman3

¿Suena como una tarea increíble, verdad? Los más incrédulos pensarán que esto no es posible, debido a la costumbre de enseñar el alfabeto a los niños, antes que las palabras. Y aquí está la diferencia entre el método Doman y las otras estrategias, en las que el aprendizaje tiene como punto de partida el conocimiento abstracto, como las letras.

La estrategia de aprendizaje del doctor Doman va de lo familiar, lo conocido por el niño, a lo abstracto. Con este enfoque se aprovecha correctamente la velocidad de percepción de los pequeños, que están ávidos de información, conocimiento y cosas nuevas.

La labor de Glenn J. Doman es reconocida gracias a la puesta en marcha de una red de Institutos Para el Logro del Potencial Humano, con sede en Estados Unidos, que se dedican a la estimulación de los niños y el máximo aprovechamiento de sus aptitudes cognitivas, emocionales y físicas.

Pero veamos en qué consiste específicamente el método Doman para que nuestros hijos aprendan a leer a temprana edad.

Claves del método Doman

Método Doman1

Pequeñas cápsulas de conocimiento. El método debe aplicarse en pequeñas sesiones que no pueden superar los 10 minutos. Si el niño no ha cumplido el año de edad, lo mejor será dedicarle apenas tres minutos de enseñanza. La idea es que no se aburra y su interés se mantenga activo.  Se harán tres sesiones diarias, y cada día se incluirá un nuevo grupo de palabras.

Pequeños detalles que harán la diferencia. Si tu niño todavía no alcanza los 18 meses de edad, las tarjetas que utilizarás serán grandes (15 x60 cm), las letras tendrán 12 cm de altura y su grosor será de 2 cm, las palabras deberán ser impresas en color rojo y deberás colocar las tarjetas a 45 cm de distancia de tu bebé.

Si se trata de niños que superan el año y medio de edad, las fichas se reducirán un poco de tamaño (10 x 60cm), las letras ahora serán negras y tendrán una altura de 7,5 cm, el grosor será de 1 cm, y deberás ubicarlas a un metro de distancia de sus ojos.  

No asumas esta tarea como una obligación, porque el tono divertido de las sesiones lo ayudará a mantenerse atento y querer aprender más.

Organización y disciplina. Establece grupos de palabras (familia, casa, partes del cuerpo) cada uno deberá contener cinco palabras, una en cada ficha. El primer día mostrarás a tu pequeño una categoría, pero el segundo día deberás incluir otro grupo y tendrás 10 tarjetas. El tercer día agregarás otra categoría, para un total de 15 palabras.

En lo sucesivo sumarás un grupo a diario, hasta llegar al quinto día, cuando usarás 25 palabras en las tres sesiones diarias. El sexto día deberás desechar el primer grupo de palabras para agregar otro y se mantengan las 25 tarjetas.

De esta manera, cada grupo de palabras lo presentarás a tu hijo durante cinco días, en 15 sesiones, tiempo suficiente para que memorice cada una de ellas.

Para comenzar puedes hacer unas 200 tarjetas, con las que tendrás material para un mes de sesiones. Recuerda que debes hacer tres pequeñas clases a diario, y hacerlas divertidas, en cualquier área de la casa, mientras esperan en el consultorio médico y donde quieras.

Tú y tu hijo deben divertirse mientras él aprende. 

De lo familiar a lo abstracto. Comienza por enseñar a tu niño las palabras que definan su entorno: biberón, papá, mamá, agua, cama, mano, nariz. Luego que pases a categorías referentes al entorno familiar, puedes incluir otras palabras asociadas a otros ambientes como el parque, la escuela, la casa de la abuela. Así irás ampliando poco a poco su vocabulario con nombres propios, colores y todo lo que se te ocurra.

Cada vez que enseñes una nueva palabra intenta señalar a tu hijo de qué objeto estás hablando. Así lo ayudarás a crear las asociaciones y será todavía más sencillo para él.

La idea de este método es ir de lo familiar, a saber cómo se escriben palabras, hasta lo abstracto, que viene a ser representado por las letras y los sonidos. Cuando tu niño conozca cómo es una palabra, será más sencillo para él captar el nombre de cada letra y cómo se forman sílabas, palabras y frases.

Si pones en práctica estas indicaciones, verás que el método Doman no sólo será una oportunidad para iniciar a tu hijo en la lectura y escritura, también les proporcionará momentos para compartir y disfrutar, mientras estimulas su inteligencia. No temas hacerlo mal, la confianza te ayudará a transmitir el conocimiento a tu pequeñín. Así que, ¡adelante!

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